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La urgente recuperación del F-35C hundido cerca de China

El pasado 24 de enero tuvo lugar un accidente con un F-35C de la Marina estadounidense sobre el portaviones USNS “Carl Vinson” sobre el que intentaba aterrizar, resultando siete heridos. Entonces la Marina estadounidense mencionó escuetamente que el avión estaba “en proceso de recuperación” sin entrar en más detalles. Posteriormente una imagen difundida a través de diversas redes sociales pero que no ha sido confirmada oficialmente, muestra al supuesto F-35C flotando en el mar previsiblemente antes de hundirse tras el accidente.

Aunque podría tratarse de un montaje, la imagen tiene visos de ser auténtica, mostrando un F-35C, sin la cubierta de la cabina, aparentemente sin el asiento (señal de la eyección) y con restos metálicos o de objetos que podrían pertenecer al portaviones también flotando cerca. Además el ángulo del que se ha tomado la foto sugiere la altura de la cubierta del portaviones. El F-35C pertenecía al Escuadrón de Ataque (Strike Fighter Squadron) 147 “Argonauts” asignado al Ala Aérea Embarcada (Carrier Air Wing) 2 si bien la imagen distribuida no permite reconocer claramente el dibujo con que cuentan los timones de estos aparatos.

Aunque no se ha informado de planes, es evidente que la zona en la que se ha perdido el aparato, próxima a China y a Corea del Norte, requiere la puesta en marcha de una operación de recuperación rápida para evitar que alguno de los citados o Rusia, especializada en estas tareas, pueda hacerse con partes del avión.

Recordemos que la Royal Navy tardó dos semanas en localizar el F-35B que se hundió en el Mediterráneo tras un despegue fallido del portaviones HMS “Queen Elizabeth” el pasado 17 de noviembre y otra semana más en recuperar el avión. Las noticias difundidas en medios británicos aseguran que el avión estaba a más de 3.000 metros de profundidad lo que unido a las inclemencias meteorológicas ilustran la dificultad de estas operaciones.

Sobre la importancia de estas operaciones baste recordar que el Consejero de Seguridad Nacional británico Sir Stephen Lovegrove afirmó en una entrevista en el UK Defence Journal del pasado 6 de diciembre que “la recuperación del grabador de datos de vuelo y los restos son vitales para determinar las causas del accidente” y que “somos conscientes de las capacidades submarinas de Rusia” o que “las operaciones que estamos realizando están diseñadas para garantizar que la tecnología del F-35B permanezca confidencial”. Medios de la Marina estadounidense y de la Marina Militare italiana participaron en las operaciones, incluyendo un buque especializado del Emergency Ship Salvage Material (ESSM) procedente de la base de Rotal.

Lo complicado de estas tareas queda claro si tenemos en cuenta que el F-35A que las Fuerzas Aéreas de Autodefensa de Japón perdieron el 10 de abril de 2019 no ha sido recuperado hasta la fecha, o al menos no se ha informado públicamente de ello. Importantes medios aéreos y navales fueron desplegados en búsqueda del avión caído a escasos 135 km. de la costa de Okinawa aparentemente sin éxito.

Sin embargo aunque se trata de una operación técnicamente compleja, se han conseguido rescates aún más difíciles, baste recordar el helicóptero MH-60S estadounidense perdido en el mar de Filipinas, también cerca de Okinawa, 416 días después del accidente fue recuperado a pesar de encontrarse a casi 20.000 pies de profundidad (más de 5.800 metros). El 18 de marzo del año pasado concluyó una operación de rescate del aparato que estableció un nuevo record en este tipo de operaciones, a cargo del Supervisor de Salvamento y Buceo del Mando Naval Sea Systems (Naval Sea Systems Command’s Supervisor of Salvage and Diving).

Aunque en el accidente del helicóptero no se produjeron pérdidas humanas, el Centro de Seguridad (Navy Safety Center) de la Marina estadounidense se propuso rescatar el helicóptero para averiguar las causas y finalmente se localizó el aparato mediante un sonar de barrido lateral. En marzo comenzaron las tareas de rescate usando un vehículo operado remotamente (ROV) denominado CURV 21 (por Cable-controlled Undersea Recovery Vehicle) y un buque civil contratado en Guam. Tras la recuperación del aparato como se ve en las imágenes, este fue trasladado a Yokosuka en Japón y de ahí a los Estados Unidos. (José Mª Navarro García)

Fotografías:

·La imagen del supuesto F-35C siniestrado (autor desconocido vía redes sociales)

·El MH-60S rescatado de las profundidades por la Navy (US Navy)

·El robot CURV 21 (US Navy)


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