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Sábado, 25 de mayo de 2024 Iniciar Sesión Suscríbase

Unidades de élite rusas y ucranianas se desangran en Zaporiyia y Bajmut mientras Wagner manda un recado desde Bielorrusia

GUERRA DE UCRANIA, OTRO FOCO

Las pérdidas de la 47ª Brigada fueron muy elevadas debido a los densos campos de minas y la acción de drones y helicópteros de ataque; en la imagen pueden identificarse un tanque Leopard 2, un vehículo de zapadores y hasta un total de siete M2 Bradley.

Hace una semana, el pasado 15 de julio, tres periodistas estadounidenses - Lara Jakes, Andrew Kramer y Eric Schmitt – publicaban en el New York Times  un trabajo conjunto con el siguiente titular: “Después de sufrir grandes pérdidas, Ucrania hace pausa para repensar su estrategia”. Inspirados en este artículo, hacemos un punto de situación, con especial atención a los dos sectores más activos: Zaporiyia y Bajmut, para finalmente hacer una breve referencia al inefable líder de la PMC Wagner, Prigozhin que, desde Bielorrusia, ha lanzado el siguiente aviso: "Quizás en algún momento volvamos a la operación militar especial en Ucrania, cuando tengamos la seguridad de que no acabaremos sintiéndonos avergonzados".

SECTOR ZAPORIYIA

Los principales reveses para Kiev se han registrado en este sector donde todo el mundo, incluido Moscú,  esperaba, por haber sido anunciado a los cuatro vientos, el esfuerzo principal. Las fuerzas rusas han tenido varios meses para organizar una sólida línea defensiva con posiciones fortificadas reforzadas a vanguardia con densos campos de minas y obstáculos contra-carro.

Además, los rusos han establecido un eficiente sistema de vigilancia con una tupida red de drones que, a gran distancia, detectan los movimientos de tropas (con particular facilidad si se trata de unidades acorazadas o mecanizadas).

Finalmente, una flotilla de helicópteros de ataque (Ka-52 Alligator y Mig 28 Night Hunter) y un arsenal de drones suicidas (Lancet en sus diversas y remozadas versiones) permanecen cerca del frente en alerta 7/24 para asestar letales golpes – de día y de noche – a las fuerzas que se aproximan a sus líneas.

En el  referido artículo del New York Times , que pone el foco en lo ocurrido en este sector del frente, se afirma que “en las primeras fases de la contraofensiva, Ucrania tuvo significativas perdidas que alcanzarían el 20 por ciento de sus principales sistemas de armas así como de vehículos acorazados”.

Los autores mantienen que tras esa cruenta primera etapa, la situación ha mejorado porque “Ucrania ha cambiado sus tácticas, centrándose en desgastar a las fuerzas rusas con artillería y misiles de largo alcance en lugar de lanzar asaltos atravesando campos de minas bajo el fuego enemigo”; también matizan que “la sangría ha bajado de ritmo porque la propia ofensiva también lo ha hecho - e incluso se ha paralizado en algunos sectores – mientras los soldados ucranianos tratan de superar las formidables defensas rusas”.

Finalmente apostillaban que “a pesar de las pérdidas, los ucranianos de momento tan solo han avanzado cinco de las sesenta millas que esperaban cubrir para alcanzar el mar y partir a las fuerzas rusas en dos”.

 

Tripulación de uno de los vehículos de combate de infantería Bradley de la 47ª Brigada Mecanizada.

En este episodio, la peor parte se la ha llevado la 47ª Brigada Mecanizada, una de las unidades que había sido organizada, equipada y preparada para una ofensiva que, a nuestro juicio, fue frívola y alegremente pregonada. Respecto al personal, se trata de una formación con cuadros de mando profesionales y una tropa de voluntarios ucranianos altamente motivados.

La unidad fue equipada con los que se consideraron mejores medios de la ayuda occidental, entre otros, 99 vehículos de combate de infantería M2 Bradley donados por Estados Unidos, 28 tanques M-55S procedentes de Eslovenia, así como 6 vehículos de zapadores Leopard 2R cedidos por Finlandia. Además sus tropas recibieron en los últimos meses instrucción específica en diversos países OTAN de cara a la inminente ofensiva.

Sin embargo, todo este potencial se ha estrellado contra las fuerzas rusas que les estaban esperando con unas defensas especialmente preparadas para la ocasión. Según la plataforma holandesa Oryxspioenkop (inteligencia de fuentes abiertas) las pérdidas de medios acorazados en el sector de Zaporiyia han sido extremadamente severas. Se puede acreditar documentalmente (videos y fotografías) la destrucción o abandono de al menos 36 de los 99 Bradley de la 47ª Brigada.

En cuanto a carros de combate las cifras no son menos preocupantes ya que se ha confirmado la pérdida de un mínimo de 24 tanques, entre ellos 10 Leopard de los 32 que fueron asignados a la 33ª Brigada Mecanizada (otra de las unidades que había recibido material occidental y que fue enviada al frente de Zaporiyia).

 

SECTOR BAJMUT

Bajmut es el otro sector donde se están registrando los combates más intensos. En este caso, la batalla parece que se libra más por razones sentimentales y propagandísticas que tácticas. Bajmut se ha convertido en un símbolo, la conquista de la ciudad por los mercenarios de la PMC Wagner constituyó un duro golpe psicológico para Ucrania y un soplo de aire fresco para Rusia que llevaba tiempo sin obtener alguna victoria significativa.

Por ello, Zelensky nunca reconoció la pérdida total del enclave (alegando que aún controlaba algunos suburbios) e insiste en que la ciudad volverá a sus manos más pronto que tarde. Por su parte Putin no puede permitirse que el más relevante y mediático triunfo de los últimos tiempos se convierta, de la noche a la mañana, en una derrota que tendría devastadores efectos para la moral de sus tropas y población. Por todo ello la batalla de Bajmut prosigue y en ella se enfrentan y desangran algunas de las mejores unidades de ambos bandos.

Kiev se propuso recuperar la ciudad atacando sus flancos para conseguir embolsar a las tropas rusas en el interior de la población. La misión se encomendó a dos de sus más fanáticas y resolutivas unidades: la 3ª Brigada de Asalto Azov y la 5ª Brigada de Asalto Aidar. La 3ª Brigada, a la cual dedicamos un anterior artículo , se reconvirtió en noviembre de 2022 a partir del anteriormente denominado Batallón/Regimiento Azov; por su parte, la 5ª Brigada se constituyó en febrero de 2023 sobre la base de dos unidades principales, el 5º Regimiento de Asalto y el famoso Batallón Aidar.

Desde sus inicios, todas estas unidades se formaron con voluntarios (ucranianos y extranjeros) fanatizados por su sincera y extrema aversión hacia todo lo ruso. Su rendimiento es muy notable pues tienen un gran espíritu de lucha y experiencia en combate (algunos elementos llevan peleando desde el comienzo de las hostilidades en Dombás, allá por 2014) y han ganado merecida y terrible fama tanto por su arrojo en la batalla como por ser sospechosos de haber cometido muchos excesos y variados desmanes.

El carro de combate M-55S es un desarrollo esloveno que constituye una mastodóntica transformación del T-55 soviético.

 

Por su parte, Moscú, tras la rocambolesca retirada de la PMC Wagner - con presunta intentona golpista incluida - ordenó el despliegue en zona de una de sus unidades más punteras: la 106ª División Aerotransportada Tula. Su historia comienza en enero 1944, durante la Segunda Guerra Mundial, cuando fue creada mediante la fusión de varias de las mejores unidades del Ejército Rojo, recibiendo la denominación de 106ª División de Guardias Fusileros.

Posteriormente, finalizada la conflagración mundial, en junio de 1946, se reconvirtió en la 106ª División Aerotransportada con guarnición en la ciudad de Tula (de donde toma su actual alias). Ahora en la guerra de Ucrania ha recibido la nada fácil misión de resistir los furiosos embates ucranianos en Bajmut.

Los combates en el sector nunca han cesado y, como venimos diciendo, parecen obedecer más a razones sentimentales y propagandísticas que tácticas. El pasado junio, en el marco de la ofensiva general, Kiev ordenó lanzar un ataque a los flancos de Bajmut para cercar a sus ocupantes: la 3ª Brigada avanzaría por el sur hacia Klescheevka mientras que la 5ª lo haría por el norte en dirección Berhivka. En las primeras semanas las aguerridas y muy motivadas tropas ucranianas consiguieron, no sin importantes pérdidas, algunos avances hasta tal punto que el 15 de julio el jefe de la 106ª División, general Seliverstov, fue cesado en el mando.

Este cese parece haber actuado a modo de revulsivo ya que en los últimos días los paracaidistas rusos se encuentran muy activos y han lanzado varios contrataques consiguiendo algunos resultados. Según todos los indicios, las fuerzas rusas pretenderían desbordar a la 3ª Brigada por el sur de Klescheevka y a la 5ª por el norte rodeando el embalse de Berhivka; de tener éxito, la audaz maniobra, conseguiría embolsar a los “embolsadores”.

No obstante, salvo mayúscula sorpresa, no es probable que por el momento se vayan a producir cambios radicales. La situación parece estancada pues tanto los avances rusos como los ucranianos son de modesto alcance (avanzar 100 o 200 metros ya se considera un importantísimo logro) y se realizan a un alto coste.

 

WAGNER AVISA DESDE BIELORRUSIA 

En este contexto de estancamiento, hace unos días, el 19 de julio, circuló un video donde aparece el líder y dueño de la PMC Wagner arengando a sus tropas en sus actuales bases de Bielorrusia. En dicha grabación el Sr Prigozhin anuncia a sus mercenarios que quizá algún día vuelvan a participar en la operación militar especial de Ucrania.

En un artículo previo planteábamos la siguiente cuestión: ¿Podría Wagner atacar desde Bielorrusia abriendo un frente en la retaguardia ucraniana?  El reciente anuncio del Sr Prigozhin podría dar respuesta a nuestra pregunta si su aviso se interpreta como preludio de la posible apertura de un nuevo frente – modalidad híbrida – en la frontera  bielorrusa.

 

Efectivos de la 3ª Brigada de Asalto hacen prisionero a soldado ruso en la zona de Bajmut.

 

En aquel citado trabajo hacíamos referencia a las incursiones que desde territorio ucraniano se venían haciendo en la región rusa de Belgorod. Kiev negaba toda responsabilidad en dichas operaciones y las atribuía a grupos de “patriotas” rusos, opositores contrarios a las políticas de Moscú, que pretenden acabar con el régimen de Putin y poner fin a la guerra.

En las actuales circunstancias cabe plantearse la siguiente irónica y sarcástica cuestión: ¿Podrían organizarse grupos de “patriotas” ucranianos, opositores contrarios a las políticas de Kiev, para ejecutar incursiones desde territorio bielorruso con el objetivo de acabar con el régimen de Zelensky y poner fin a la guerra?

Naturalmente desconocemos la respuesta, pero lo que sí sabemos es que PMC Wagner está en Bielorrusia, cerca de la frontera ucraniana, y también sabemos que Moscú, al igual que hace Kiev,  negará cualquier posible implicación o responsabilidad.

 

 

 


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