El Cuerpo de Infantería de Marina de Estados Unidos (USMC) celebró el pasado miércoles en la Estación Aérea del Cuerpo de Marines de Cherry Point, Carolina del Norte, la “Sundown Ceremony” con la que puso fin a más de cinco décadas de operaciones continuas del McDonnell Douglas AV‑8B Harrier II. Este avión de ataque participó en todos los teatros en los que la fuerza anfibia estadounidense proyectó su poder y fue, además, la primera aeronave de despegue corto y aterrizaje vertical en servicio de la aviación táctica de los Marines.
- AV-8B Harrier II: El USMC retira el avión tras más de 50 años de operaciones expedicionarias.
- Transición: El F-35B asume el rol de apoyo aéreo cercano en la aviación de los Marines.
- Operaciones: Participó en conflictos desde 1991 hasta 2025, de los Balcanes a Irak y Afganistán.
La decisión de realizar la ceremonia de pase a retiro en la Estación Aérea del USMC de Cherry Point responde a ser esta la base del último escuadrón operativo, el Escuadrón de Ataque de la Infantería de Marina 223 (VMA-223) “Bulldogs”, que condujo el vuelo final del sistema de armas que durante décadas representó la capacidad orgánica de apoyo aéreo cercano de los Marines. La decisión de retiro responde a la transición estratégica hacia plataformas de quinta generación, especialmente el Lockheed Martin F‑35B Lightning II, que asume plenamente el rol de proyección aerotáctica en entornos de alta intensidad.
Evolución de la capacidad V/STOL
El AV‑8B Harrier II, fue introducido en servicio en 1985 como evolución del Mc Donnell Douglas AV‑8A Harrier, el cual consolidó su preeminencia operativa al ofrecer una capacidad única de despegue corto y aterrizaje vertical (V/STOL), lo que le permitió operar desde buques anfibios, pistas improvisadas y bases avanzadas cercanas a la línea de combate. Este concepto permitió al USMC mantener independencia aérea táctica respecto a las Alas Embarcadas de los Grupos de Ataque de Portaaviones, alineándose de esa forma dentro de la doctrina expedicionaria del Cuerpo.
Desde el punto de vista técnico, el AV-8B Harrier II es un avión de ataque táctico que impulsado por el turbofán Pegasus de Rolls‑Royce, capaz de generar entre 20,000 y 22,000 libras de empuje mediante toberas vectoriales que permitían la sustentación vertical. Con una velocidad cercana al régimen transónico, un radio de combate limitado pero compensado por su flexibilidad táctica al momento de su despliegue, y una capacidad de carga de armamento que incluía misiles aire‑aire AIM‑9, misiles aire-tierra AGM‑65 Maverick, bombas guiadas y de caída libre, así como un cañón GAU‑12 de 25 mm, por lo que el AV‑8B se consolidó como una plataforma de ataque multifunción en los escuadrones de ataque. Las versiones más avanzadas incorporaron radar APG‑65, pods de designación de blancos LITENING así como de capacidad de enlace de datos, con lo que logró ampliar su eficacia en entornos nocturnos y de precisión.
5 décadas de servicio ininterrumpido
Durante toda su vida útil se llegaron a producir aproximadamente 337 aeronaves entre 1981 y 2003, de las cuales el USMC llegó a operar más de 200 unidades en distintos momentos de su ciclo operativo. La flota fue distribuida entre diversos escuadrones de ataque (VMA), alcanzando su punto máximo con alrededor de siete escuadrones activos equipados con Harriers, que a su vez se encontraban integrados en las Alas Aéreas Expedicionarias del Cuerpo de Marines.
A lo largo de su vida operativa, el AV‑8B Harrier II participó en prácticamente todas las campañas de relevancia para Estados Unidos en el periodo posterior a la Guerra Fría. Su bautismo de fuego ocurrió durante la Operación Escudo del Desierto/Tormenta del Desierto (1990‑1991) en la primera guerra en contra de Iraq, donde demostró su eficacia como plataforma de apoyo cercano operando desde posiciones avanzadas en el frente. Posteriormente, intervino en operaciones de la OTAN en los Balcanes, en la guerra de Afganistán bajo la Operación Libertad Duradera, en la segunda guerra de Irak (2003-2011) durante la Operación Libertad iraquí, y en misiones contra ISIS en el marco de la Operación Determinación Inherente, además de despliegues en Libia y otras operaciones de contingencia.
Su último despliegue operativo se produjo en octubre de 2025 como parte de la Operación Lanza del Sur, donde 6 aviones del VMA‑223 fueron embarcados a bordo del buque de asalto anfibio multipropósito USS Iwo Jima (LHD-7) como elemento aéreo que proporcionaría apoyo aéreo a la 22.ª Unidad Expedicionaria de Infantería de Marina (22.ª MEU), evidenciando hasta su ocaso la vigencia del concepto V/STOL en escenarios de crisis.
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El avión AV-8B Harrier II del Tte.Cnel. "Trapper" Cumbie taxea en una de las pistas de la Estación Aérea del USMC de Cherry Point luego de realizar el último vuelo operativo de este emblemático avión V/STOL. (Créditos: USMC)
Armada española
En el plano internacional, tras la retirada estadounidense, la Novena Escuadrilla de la Flotilla de Aeronaves (FLOAN) de la Armada de España queda como la única operadora del AV‑8B Harrier II; sin embargo, diversas fuentes indican que los Marines han autorizado la transferencia de cinco aeronaves a la Armada Española para reforzar su componente embarcado a bordo del buque anfibio portaeronaves Juan Carlos I (L-61), prolongando la vida operativa de este modelo en Europa hasta el año 2032. Serían usados como fuente de repuestos, no como aviones de combate operativos en la línea de vuelo. La operación forma parte del plan de la Armada para mantener operativa la 9ª Escuadrilla mientras se define el relevo del Harrier.
La Armada opera el McDonnell Douglas AV-8B Harrier II Plus desde la Novena Escuadrilla de la Flotilla de Aeronaves (FLOAN), siendo su principal vector de combate embarcado a bordo del buque anfibio portaeronaves Juan Carlos I. Ante la retirada estadounidense, España es el último operador del Harrier en el mundo, con previsión de mantenerlo en servicio más allá de 2030. La FLOAN opera actualmente una flota de once cazabombarderos AV-8B Plus Harrier II y habrá de hacer frente a que el Mando de Sistemas Aéreos Navales o NAVAIR (Naval Air Systems Command), que durante décadas ha dado apoyo a las flotas de AV-8B del USMC, la Armada y la Marine Militare italiana, cierra la oficina del programa, dejando sin la referencia oficial de servicio MRO (Maintenance, Repair and Overhaul) al sistema. (D.B. Colmenares)





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