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El rescate y puesta a flote de la fragata noruega Helge Instad

El pasado miércoles 10 de abril tuvo lugar la puesta a flote de la fragata noruega “Helge Instad” (F-313) que ha permanecido seis semanas sobre la barcaza semisumergible  “Boabarge 33” de la compañía noruega BOA Offshore AS, la empresa encargada de la operación de rescate.

La “Helge Instad”, de cuyo accidente el pasado 8 de noviembre informamos y del que ya avanzamos algunas de las posibles causas, ha pasado más de tres meses bajo el agua, lo que podría haber dejado fuera de combate gran parte de sus sistemas electrónicos cuya sustitución podría resultar tan cara o más como la reparación del casco. Aparte queda el estado del casco que como podemos ver ahora, ha sido parcheado para conseguir la necesaria flotabilidad.

La fragata ha permanecido seis semanas en la barcaza, en la base militar de Haakonsvern, aplicándose sobre ella placas de acero sobre la zona afectada por la colisión, para poder flotar de nuevo por medios propios. Estos trabajos han sido realizados por la compañía noruega Safe Yards del grupo OneCo que tenía un contrato de mantenimiento de buques con la Marina Real de Noruega.

Los trabajos de soldadura se han hecho con relativa prisa para poder liberar la barcaza “Boabarge 33” que había sido alquilada para esta tarea y sobre la que las dos grúas posaron la fragata una vez izada. Ahora que la fragata está a flote podrá ser llevada a dique seco donde será sometida a una inspección en profundidad tras la que se decidirá si se repara o se reemplaza.

Curiosamente, el asunto en el que se han centrado los medios noruegos ha sido el exceso de horas de trabajo que habrían dedicado los trabajadores polacos que se han encargado de estas tareas, contratados por una agencia de trabajo temporal. Estos habrían rebasado ampliamente las horas permitidas por la legislación laboral noruega (hasta 77 horas trabajadas de las 55 permitidas a la semana) sin recibir pagos por horas extras.

La operación de rescate

Una vez que se produjo el desastre el pasado mes de noviembre, la Marina Real de Noruega contactó con la compañía noruega BOA Offshore AS para diseñar un plan de rescate del buque. Esta fue elegida por la Organización de Defensa y Logística de Noruega (NDLO por sus siglas en inglés) como contratista principal de las tareas de rescate, diseñando un plan que fue aprobado por la Agencia Noruega de Material de Defensa (NDMA) y la Administración de Costas de Noruega (NCA).

Este plan constaba de cuatro partes principales. En primer lugar asegurar la fragata a la costa para evitar su hundimiento más profundo. El segundo paso consistió en la extracción del combustible y la preparación del buque para su izado, lo que requeriría la instalación de cadenas alrededor del casco. El tercer paso consistía en el izado, la retirada del agua y la carga de la fragata en la barcaza. El cuarto y último paso era el transporte y entrega a sus propietarios.

BOA contó con otras empresas para estas tareas, como SubseaPartner para la retirada del combustible y trabajos subacuáticos previos al izado. IMC Diving AS y Hjorteseth Shipping AS se encargaron de la preparación del izado mientras que Semco Maritimie AS y Kranringen AS fueron responsables de las instalaciones en tierra. El izado corrió a cargo de las grúas flotantes “Rambiz” (3.300 toneladas de capacidad) y “Gulliver” (4.000 toneladas) de la compañía belga Scaldis. El transporte corrió a cargo de la citada plataforma semisumergible “Boabarge 33” propiedad de BOA, igual que el remolcador “BOA Balder”. La “Boabarge 33” es una plataforma semisumergible de 140 metros de eslora, 36 de manga y capaz de transportar hasta 25.000 toneladas de carga.

Además de los cambios continuos de la meteorología que obligaron a cancelar la operación de izado más de treinta veces, la tarea de extracción del combustible supuso el cambio de peso y centro de gravedad del buque, por lo que esta se volvió inestable. Sin embargo se comprobó que los tanques de combustible estaban intactos por lo que se decidió vaciar tan solo los tanques que estuvieran más próximos a las cadenas de izado, en total 150 metros cúbicos de combustible. También se retiraron misiles y torpedos, como ya informamos en defensa.com, tareas que fueron llevadas a cabo por personal de la Marina Real de Noruega, que también se encargó del vaciado del agua de la fragata.

El izado tuvo lugar finalmente el pasado 26 de febrero y el buque llegó a la base militar de Haakonsvern el pasado 3 de marzo, donde permanece desde entonces, aunque ahora a flote. En las tareas de rescate han participado más de 300 personas entre trabajadores de empresas privadas y personal de la Marina Real de Noruega.

El accidente y las posibles causas de este fueron analizadas en el número 490 de la revista Defensa correspondiente al mes de febrero. (José Mª Navarro García)

Fotografía: La fragata ya a flote (FORSVARET)

·Transporte de la fragata desde el lugar del accidente hasta la base naval (BOA)

·La fragata durante las tareas de reflotado (NavyLookout)

·La barcaza comienza a hundirse (Sebs Haggart)

·Vista de la proa mientras se hunde la barcaza (Sebs Haggart)

·Vista frontal de la fragata casi a flote (FORSVARET)

·Detalle del parcheado con la fragata aún sobre la barcaza (NavyLookout)


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