En el marco de la “Operación Soberanía”, la Armada de Chile ha completado una fase significativa de aprovisionamiento logístico en Bahía Fildes, isla Rey Jorge, trasladando materiales esenciales para la construcción del nuevo muelle que ejecuta el Estado chileno en el continente blanco. Esta acción refuerza la presencia permanente y efectiva de Chile en su Territorio Antártico, un compromiso sostenido que combina capacidades navales con proyectos de infraestructura estratégica.
Tal como informó recientemente defensa.com, el buque multipropósito “LSDH-91 Sargento Aldea” zarpó a el lunes 26 de enero desde Punta Arenas cargado con miles de toneladas de materiales de construcción, maquinaria pesada y equipamiento, consolidando el rol de esta unidad como eje central de la logística antártica durante la Campaña 2025-2026. Junto al buque Sargento Aldea, han participado activamente los remolcadores de flota ATF-65 “Janequeo”, ATF-60 “Lientur” y ATF-66 “Galvarino”, coordinados por la Gobernación Marítima del Territorio Chileno Antártico, permitiendo el traslado seguro y eficiente de la carga en un entorno tan exigente.
El Gobernador Marítimo del Territorio Chileno Antártico, Capitán de Fragata Litoral Horacio Hurtado, explicó en detalle la magnitud de la operación: “A través de las unidades navales LSDH ‘Aldea’, los remolcadores ‘Janequeo’, ‘Lientur’ y ‘Galvarino’, y esta Gobernación Marítima, se ha desarrollado, en el marco de la operación Base Soberanía, el aprovisionamiento logístico de todos los materiales y elementos necesarios para la construcción del muelle de Bahía Fildes, que es ejecutado por parte del Estado de Chile”.
Hurtado resaltó además el legado institucional: “La Armada de Chile, como institución permanente del Estado que hace más de 200 años contribuye al desarrollo del país, hoy reafirma y confirma la soberanía y presencia del Estado en el Territorio Chileno Antártico”.
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Barcazas LCM Reyes y Fuentes perteneciente al Buque LSDH-91 Sargento Aldea de la Armada de Chile.
La iniciativa forma parte de un esfuerzo mayor impulsado por el Ministerio de Obras Públicas, con una inversión que supera los 27.800 millones de pesos chilenos en su primera etapa. El proyecto contempla un muelle lineal inicial de 27 metros de largo por 22,5 de ancho, acompañado de una explanada de 1.600 m², con una extensión posterior que alcanzaría los 75 metros totales. Paralelamente, se avanza en la recuperación de la pista del aeródromo Teniente Marsh, obras que en conjunto demandarán el traslado de más de 15.000 toneladas de carga a lo largo de los próximos años, de las cuales más de 8.000 se proyectan mover durante 2026.
Buques como el LSDH-91 “Sargento Aldea” con su capacidad para transportar grandes volúmenes y operar en condiciones extremas junto a las barcazas LCM Reyes y Fuentes para las faenas de descarga, han permitido superar los desafíos logísticos del continente blanco. Este despliegue no solo facilita la infraestructura civil, sino que consolida el ejercicio efectivo de los derechos soberanos chilenos en la Antártica, en línea con la política nacional de proyección austral y cumplimiento de los compromisos internacionales del Tratado Antártico.
De esta forma, la Armada continúa demostrando su rol insustituible como garante de la soberanía, el apoyo logístico y la proyección estratégica del país en uno de los escenarios más remotos y estratégicos del planeta. Las operaciones asociadas a Base Soberanía se extenderán previsiblemente hasta 2028, marcando un hito en la integración de esfuerzos civiles y militares para fortalecer la presencia chilena en el continente blanco.






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