Según Northrop Grumman su nuevo bombardero B-21 Raider, tras una campaña de ensayos en vuelo, puede ser reabastecido perfectamente en el aire, factor esencial para su empleo estratégico a lo largo y ancho del mundo.
Aunque ya habían aparecido imágenes, tomadas por spotters, del B-21 siendo reabastecido en el aire por un avión cisterna Boeing KC-135 de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos, o United States Air Force (USAF), no ha sido hasta el pasado 14 de abril cuando la empresa y la USAF lo han hecho oficial. Además, aportan imágenes de alta resolución, una general del B-21 siendo reabastecido, y una de primer plano del nuevo bombardero de capacidad furtiva o stealth.
“Nuestros equipos están llevando el B-21 Raider a través de las pruebas a un ritmo sin precedentes, demostrando continuamente su sobresaliente rendimiento, incluido el reabastecimiento aéreo”, declaró Tom Jones, vicepresidente corporativo y presidente de Northrop Grumman Aeronautics Systems. “Hemos diseñado y construido un avión fiable y adaptable, vital para las misiones de nuestros combatientes, operando con un sentido de urgencia propio del tiempo de guerra para acelerar la producción y poner esta capacidad en manos de quienes la necesitan”.
Esta campaña de ensayos del B-21 Raider incluye ahora el reabastecimiento aéreo, ampliando el alcance global del bombardero stealth y permitiendo vuelos de prueba más largos y eficientes, mientras continúan las evaluaciones de sistemas de armas y de misión críticos. La USAF detalló que el programa continuo de pruebas y evaluación del B-21, que se realiza en la Base Aérea Edwards, en California, es un esfuerzo conjunto entre el Centro de Pruebas de la Fuerza Aérea (Air Force Test Center), en concreto su 412.ª Ala de Pruebas, y la empresa.
El objetivo es reducir riesgos y perfeccionar el sistema de armas B-21, acercándolo a su entrada en servicio operativo. El avión de reabastecimiento que se ve en la imagen, con número de registro 61-0320, fue entregado con la designación de KC-135Q/T, aunque posteriormente fue transformado en NKC-135R y vuela en exclusiva en el seno del 370.º Escuadrón de Pruebas, que forma parte de dicha Ala.
Northrop Grumman resalta que su bombardero es el más eficiente en consumo jamás construido, dado que, aseguran, el B-21 utiliza solo una fracción del combustible que emplean los aviones de 4.ª y 5.ª generación. Esto reduce la demanda logística de aviones cisterna en teatro y proporciona a los comandantes operativos una mayor flexibilidad en la configuración de fuerzas.
Con más de 5.000 millones de dólares ([endif]--> millones de euros) invertidos en tecnologías digitales e infraestructura de fabricación para el programa B-21, la compañía está acelerando su producción, estando previsto que el primero se entregue en la Base Aérea de la USAF de Ellsworth (Dakota del Sur) en 2027.
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El NKC-135R del “Air Force Test Center” reabastece combustible al B-21 “Raider”. (foto USAF)
Estados Unidos quiere ampliar la flota inicialmente prevista de bombarderos B-21 Raider hasta las 145 unidades, en línea con las recomendaciones previas del liderazgo de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos. El programa inicial de la USAF contempla dotarse con al menos 100 aviones B-21, que ya se están empezando a fabricar por parte de Northrop Grumman en la denominada planta número 42 de la Fuerza Aérea sita en Palmdale (California). Estos bombarderos están destinados a reemplazar progresivamente durante la próxima década las veteranas flotas de B-1 Lancer y B-2 Spirit , aunque no la de los Boeing B-52H Stratofortress, que con las continuas modernizaciones continuarán en servicio al menos hasta 2050.
Northrop Grumman reitera que la expansión de la capacidad de producción ofrece una mayor flexibilidad para aumentar el tamaño de la flota de los Raiders de acuerdo con los requisitos operativos futuros y que está preparada para entregar esta capacidad con rapidez y en gran escala, asegurando que la USAF mantenga su superioridad de ataque global a largo plazo. (Julio Maíz)






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