El Grupo de Ataque del Portaaviones 11 (Carrier Strike Group 11 – CSG 11), encabezado por el portaaviones de propulsión nuclear USS Nimitz (CVN‑68) y el destructor de misiles guiados USS Gridley (DDG‑101), ha arribado a su área de operaciones dentro del área de responsabilidad del Comando Sur de los Estados Unidos (USSOUTHCOM) como parte del despliegue Southern Seas 2026, conducido por las Fuerzas Navales del Comando Sur y la Cuarta Flota de los Estados Unidos.
Este despliegue operacional representa uno de los ejercicios navales multilaterales más relevantes del hemisferio occidental en el que toman parte la mayoría de las armadas de los países americanos y marca la undécima edición de la iniciativa Southern Seas desde su inicio, en 2007. Su objetivo central es fortalecer la interoperabilidad marítima de las fuerzas navales de los países aliados de Washington, profundizar la cooperación regional y consolidar una arquitectura de seguridad colectiva frente a amenazas comunes en el dominio marítimo, incluyendo el crimen transnacional, el tráfico ilícito y los desafíos a la libertad de navegación
En este nuevo despliegue el buque de mayor porte que tomará parte es el veterano portaaviones USS Nimitz (CVN-68), buque insignia de su clase y uno de los principales instrumentos de proyección de poder naval de Estados Unidos en la región, que opera junto a su Ala Aérea Embarcada 17 (Carrier Air Wing 17 – CVW‑17), que constituye el núcleo aero-naval del Grupo de Ataque de Portaaviones 11. Esta Ala aérea está integrada por seis escuadrones, equipados con aeronaves y helicópteros que le permitan ejecutar misiones de superioridad aérea, ataque a superficie, guerra electrónica, logística y operaciones antisubmarinas, proporcionando al CVW-17 una capacidad multidimensional plenamente integrada.
El USS Nimitz estaba destinado a iniciar su proceso de desmantelamiento este mismo año, pero la presión operativa derivada de despliegues prolongados y la espera del próximo portaaviones de la clase Ford, el USS John F. Kennedy (CVN-79), cuya entrega está prevista también para marzo de 2027, obligaron a la US Navy a recalibrar su cronograma. El pasado mes de marzo se confirmaba su despliegue en Southern Seas 2026.
Medios aéreos
El CVW‑17 incluye a los Escuadrones de Caza de Ataque VFA‑22 “Fighting Redcocks” y al VFA‑137 “Kestrels”, ambos equipados con aviones de combate Boeing F/A‑18E/F Super Hornet, especiales para misiones de ataque de precisión y control del espacio aéreo. A ellos se suma el Escuadrón de Ataque Electrónico VAQ‑139 “Cougars”, que opera el Boeing EA‑18G Growler, una plataforma aérea clave para la supresión de defensas aéreas enemigas y la protección electrónica de una fuerza de ataque.
El componente de ala rotatoria está conformado por el Escuadrón Marítimo de Helicópteros HSM‑73 “Battle Cats” y el Escuadrón de Combate Marítimo de Helicópteros HSC‑6 “Screamin Indians”, ambos dotados de helicópteros Sikorsky MH‑60R y MH‑60S Seahawk respectivamente, aparatos que son fundamentales para misiones antisubmarinas, guerra de superficie, búsqueda y rescate, y apoyo logístico avanzado. La capacidad de sostenimiento del grupo se completa con el Escuadrón de Apoyo Logístico de la Flota VRC‑40 “Rawhides”, equipado con aeronaves Grumman C‑2A Greyhound, encargadas del enlace logístico entre el portaaviones y bases en tierra.
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La corbeta misilera BAE Loja (CM‑16) navega en paralelo al destructor USS Gridley (DDG‑101) durante un ejercicio PASSEX. (Créditos: SOUTHCOM)
Fuerzas Latinoamericanas
Durante su tránsito inicial en el despliegue Southern Seas 2026, el Grupo de Ataque del Portaaviones 11 ya realizó visitas operativas a Panamá y Ecuador, en este último país realizó entre el 7 y 8 de abril ejercicios navales como PASSEX, tomando parte las corbetas misileras BAE Manabí (CM‑12) y BAE Loja (CM‑16) de la clase Esmeraldas. Mientras que cazas F/A‑18E Super Hornet del CVW-17 realizaron vuelos conjuntos con aviones de apoyo aéreo cercano Embraer A‑29 Super Tucano del Grupo de Caza 23 de la Fuerza Aérea Ecuatoriana, integrando capacidades aéreas combinadas.
El ejercicio Southern Seas 2026 también contempla diferentes tipos de ejercicios navales con las armadas y servicios de guardia costera de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Perú, México, El Salvador, Guatemala y Uruguay, incluyendo intercambios de oficiales y marineros para la realización de entrenamientos tácticos conjuntos. Asimismo, se han planificado visitas a puertos en Río de Janeiro (Brasil), Valparaíso (Chile) y Jamaica, reforzando el componente diplomático‑militar del despliegue.
Desde una perspectiva estratégica, el despliegue del CSG‑11 en el área de operaciones del SOUTHCOM se apunta como el compromiso de la administración Trump con la seguridad marítima hemisférica, la disuasión cooperativa y el fortalecimiento de alianzas navales enmarcadas todas ellas dentro de la Doctrina Donroe.
Por otra parte, centros de estudios estratégicos estadounidenses, señalan que Southern Seas 2026 no solo proyecta presencia estadounidense en la región, sino que consolidaría una expansión de las capacidades conjuntas que resultan esenciales para preservar la estabilidad y la seguridad en los espacios marítimos de América Latina y el Caribe, donde la Fuerza de Tareas Conjunta Southern Spear desarrolla desde el último trimestre de 2025 ataques cinéticos letales contra buques y objetivos terrestres que son operados por organizaciones terroristas designadas como tal por la Casa Blanca. (D.B. Colmenares)







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