La Flota Cuarta de Estados Unidos (U.S. 4th Fleet) anunció el 23 de marzo el inicio del despliegue “Southern Seas 2026”, una iniciativa de cooperación marítima regional que involucrará al portaaviones de clase Nimitz USS Nimitz (CVN 68) y al destructor de la clase Arleigh Burke USS Gridley (DDG 101). Este operativo, que forma parte de las actividades del Comando Sur de EE.UU. (USSOUTHCOM), incluye a Chile entre los países socios clave y contempla una visita portuaria en aguas chilenas.
Según el comunicado oficial difundido por la U.S. Naval Forces Southern Command, el despliegue busca fortalecer la interoperabilidad entre las fuerzas navales del hemisferio sur, mejorar la capacidad operativa conjunta y promover la seguridad marítima en el Caribe, Centroamérica y Sudamérica. Se trata de la undécima edición de Southern Seas desde su creación en 2007, y en esta oportunidad destaca la participación del portaaviones USS Nimitz, uno de los portaaviones más antiguos aún en servicio activo de la Marina estadounidense en lo que podría ser uno de sus últimos recorridos operativos antes de su eventual retiro.
Entre los países con los que se planifican compromisos se encuentran Argentina, Brasil, Colombia, Ecuador, Perú, México, El Salvador, Guatemala y Uruguay, además de Chile. Las actividades incluyen ejercicios de paso (passing exercises), operaciones en el mar y maniobras conjuntas con las fuerzas marítimas socias mientras el grupo naval circunnavega el continente sudamericano. También se contemplan intercambios de expertos y oportunidades para que delegaciones de alto nivel observen de cerca las operaciones de un portaaviones.
El contraalmirante Carlos Sardiello, comandante de las Fuerzas Navales del Sur de EE.UU. y de la 4th Fleet, subrayó el valor estratégico de esta clase de despliegues: "Southern Seas 2026 ofrece una oportunidad única para potenciar la interoperabilidad y elevar el nivel de preparación con las fuerzas de nuestros socios en el dominio marítimo. Misiones como esta reflejan nuestro compromiso firme con un hemisferio occidental seguro y estable, fortaleciendo alianzas, generando confianza y enfrentando juntos amenazas compartidas".
Por su parte, el contraalmirante Cassidy Norman, al mando del Carrier Strike Group 11, agregó que esperan "continuar el legado de trabajo en equipo del Nimitz mientras colaboramos y entrenamos junto a nuestros socios regionales".
Para la Armada de Chile esta participación representa una continuación natural de la estrecha relación de cooperación con la US Navy, que en años recientes ha incluido ejercicios combinados durante ediciones previas de Southern Seas, como la de 2024 con el USS George Washington y otras actividades bilaterales que han abarcado desde maniobras en alta mar hasta capacitaciones especializadas. La visita del grupo naval estadounidense a un puerto chileno permitirá no solo reforzar los lazos operativos, sino también avanzar en temas de interés mutuo como la seguridad marítima, la respuesta a desastres y la lucha contra amenazas transnacionales.
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Fragata FF-07 Almirante Lynch de la Armada de Chile navegando en aguas chilenas junto al portaaviones USS George Washington.
Aunque los detalles específicos de las actividades con la Armada de Chile como fechas exactas de la escala, puertos involucrados o el alcance de los ejercicios aún no han sido precisados en el anuncio inicial, se espera que las autoridades navales chilenas entreguen más información en las próximas semanas conforme avance la planificación.
Este despliegue llega en un contexto regional donde la cooperación hemisférica cobra especial relevancia, y refuerza el rol de Chile como actor clave en la estabilidad marítima del Cono Sur. (Luis Andres Lautaro)







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