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Martes, 9 de junio de 2026 Iniciar Sesión Suscríbase

ASELSAN prueba en Turquía su concepto DRONEDEF: cañones láser junto a sistemas de alta frecuencia y guerra electrónica para neutralizar UAV

ASELSAN propone una serie de avanzadas soluciones tecnológicas para proteger emplazamientos de alto valor de la amenaza de los drones. (Octavio Díez Cámara)
ASELSAN propone una serie de avanzadas soluciones tecnológicas para proteger emplazamientos de alto valor de la amenaza de los drones. (Octavio Díez Cámara)

defensa.com ha sido el único medio español en asistir a las pruebas de fuego real DRONEDEF de los sistemas antidrón de la compañía turca ASELSAN, a las que han acudido delegaciones de 20 países para comprobar la efectividad real de esta nueva capacidad contra UAV.

-GÓKBERK 5/10 kilovatios, un avanzado cañón láser que dispara potentes rayos cinéticos de energía para acabar con amenazas en vuelo

-ÍHTAR, solución móvil pensada para actuar detectando y neutralizando drones

-EJDERHA AD, emisor de ondas electromagnéticas -microondas- de alta frecuencia para neutralizar los sistemas de control de vuelo de los drones

Solución antidrón integral

ASELSAN ha desarrollado el concepto avanzado DRONEDEF de sistemas antidrón que se mueven generalmente en remolques para ser situados alrededor de la instalación a proteger.

Lo que proponen, que ya están suministrando a las Fuerzas Armadas de Turquía que han contratado este tipo de equipos avanzados, es una combinación de capacidades que sumadas tienen un alcance de unos 10 kilómetros. Lo hacen con cañones láser GÖKBERK que emiten haces de 5 o 10 kW para alcanzar el dron y destruir alguno de sus equipos, y con armas cinéticas como los cañones de 25 milímetros KORKUT que disparan municiones airburst o sistemas SAHIN LITE con ametralladoras medias de 7,62x51mm, ametralladoras pesadas del 12,70x99mm o lanzagranadas automáticos de 40mm.

La apuesta de ASELSAN se basa también en equipos electrónicos contradrón ÍHTAR que detectan la amenaza y actúan contra los canales de guía, con interceptores autónomos GÖKALP que son pequeños drones que se auto dirigen hacia el atacante para impactar en él, o con grandes antenas EJDERHA AD que emiten potentes pulsos de microondas de alta frecuencia para acabar con drones volando solos o en enjambres.

Vimos realizar pruebas reales en que drones volando solos o en formación y desplazando a varias alturas eran interceptados y destruidos por los sistemas defensivos. (Octavio Díez Cámara)

Amplio mercado internacional

Los representantes de veinte países que han asistido a las demostraciones del DRONEDEF, que tuvieron lugar los días 4 y 5 de junio en unas instalaciones situadas a una treintena de km de la importante planta de fabricación que ASELSAN tiene cerca de Ankara, pudieron comprobar, gracias a unas presentaciones reales, la capacidad de Turquía de ofrecer una respuesta antidrón efectiva y capaz.

Hoy, los UAV presentan una amenaza clave en el campo de batalla. La ASELSAN ha desarrollado una serie de soluciones técnicas que, usadas preferentemente de forma combinada, ofrecen una protección integral de puntos sensibles frente a drones volando en un radio inferior a los 10 km del punto protegido.

Proponen, diseños cinéticos como cañones o lanzagranadas de distinto calibre,  emisores de haces láser o de microondas, generadores de guerra electrónica específicos y hasta interceptores autónomos para proteger puntos de alto valor, instalaciones o emplazamientos propios con sistemas de armas costosos.

Se realizaron varias simulaciones en las que se neutralizaron drones usando equipos como cañones láser GÖKBERK, emisores de microondas  EJDERHA AD y equipos ÍHTAR. (Octavio Díez Cámara)

Pruebas reales

Los que estuvimos presentes en las pruebas anti UAV de los sistemas DRONEDEF realizadas por ASELSAN pudimos observar varios supuestos reales en las que se emplearon drones autónomos de ala fija y de ala rotatoria, y sistemas guiado por personas (FPV, First Person View), en un entorno situacional meteorológico con nubes bajas y hasta tormentas que no era especialmente favorable.

Se simularon ataques a un punto protegido. Los drones volaban solos o en parejas y lo hacían a varias alturas, incluyendo tránsitos a sólo 150 metros del suelo para evitar su localización. Los radares y sistemas optrónicos de detección, trabajando de forma coordinada desde un puesto de mando, captaban la llegada de la amenaza y en función de la misma asignaban a uno o varios sistemas de protección su neutralización.

Uno tras otro, los drones atacantes fueron neutralizados o impactados para, con acciones cinéticas o electrónicas, poder acabar así con ellos en un rango de distancias de unos 2 km. (Octavio Díez Cámara, enviado especial a Ankara)

 

 


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