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Martes, 9 de junio de 2026 Iniciar Sesión Suscríbase

El anunciado fracaso del FCAS: se cancela el desarrollo conjunto del futuro avión de combate europeo, que preveía una inversión de 100.000 millones

Infografía del malogrado FCAS
Infografía del malogrado FCAS
Ha sido la crónica de una muerte anunciada, tras años de continuas disputas entre Francia y Alemania, a las que España asistía como convidado de piedra.  Los dos socios del programa del futuro sistema aéreo de combate o Future Combat Air System (FCAS) dan el tema por zanjado, España se ha mostrado como un socio a remolque de las decisiones de Berlín y París, o más bien de sus empresas Airbus y Dassault, respectivamente.

 

Estábamos ante el más ambicioso programa de defensa europeo, en el que las industrias de los tres países miembro iban a crear un avión de combate de 6ª generación en el marco de lo que se designaba ampliamente como New Generation Weapon System/Future Combat Air System (NGWS/FCAS), un proyecto que estaba previsto que viese la luz, como pronto, en la década de 2040.

El programa ha estado paralizado hasta ahora por el constante enfrentamiento entre Airbus Defence & Space (DS) (que representa a Alemania y, en menor medida, a España) y Dassault Aviation (en representación de la industria de Francia) por ver quién se hacía cargo del desarrollo y el liderazgo.

Una serie de intereses económicos y políticos, más que militares, que finalmente ha resultado insalvable, según información adelantada por Der Spiegel; y Reuters, que cita “fuentes oficiales”. Según esas fuentes gubernamentales alemanas, el canciller germano, Friedrich Merz, y el presidente francés, Emmanuel Macron, han aceptado el fracaso de la alianza entre Airbus DS y Dassault, dando así al traste con un proyecto conjunto lanzado en 2017, al que se sumó con gran entusiasmo España en 2019.

Del avión de combate como pieza central a los drones y la nube de combate

Si bien el programa NGWS/FCAS lleva asociados otros múltiples sistemas, como los sensores integrados que desarrollaba ya Indra, que representa oficialmente a España (en detrimento de Airbus DS), o los sistemas asociados de aeronaves no tripuladas o Unmanned Aircraft System (UAS), los denominados UAS-wingman, el avión de combate era la principal razón de ser del programa. Su función fundamental era sustituir los actuales aviones de 4º/5ª generación: Eurofighter (que operan Alemania y España) y los Dassault Aviation Rafale, que emplea el Ejército del Aire y del Espacio de Francia.

Airbus DS tendría, tras certificarse la defunción del NGWS/FCAS, la intención de desarrollar un nuevo avión de combate ya en solitario. Todo apunta a que los primeros detalles del proyecto se presentarán en el próximo Salón Internacional de la Aviación (ILA) de Berlín, que tendrá lugar entre los días 10 y 14 de junio.

Más allá de este duro fracaso, que pone seriamente en duda la hipotética defensa europea conjunta frente a la hegemonía en defensa de Estados Unidos, se pretende continuar con otros programas que contempla el NGWS/FCAS. En especial, junto a los drones que se integran en el pretendido concepto de sistema de sistemas, se busca mantener la denominada nube de combate, que será un sistema de altas capacidades y plenamente seguro, que conectará en tiempo real aviones de combate, UAS-Wingman, sistemas de armas, con centros de control terrestres y aerotransportados, plataformas, aviones de reabastecimiento, etc. El escenario más plausible es pues una reconfiguración: menos énfasis en el caza y más en la capa digital, los sensores y los sistemas autónomos.

Si el avión se separa de la nube, esta última gana autonomía y puede seguir desarrollándose como un programa más modular. Eso le vendría bien a Indra, porque su trabajo depende más de la capa digital que del caza tripulado. Pero también reduce el alcance político del proyecto y hace más probable que cada país busque soluciones propias o programas paralelos.

Se espera que, en el próximo Consejo de Ministros franco-alemán que se celebrará en Alemania este mismo mes de junio, los responsables de ambos ministerios de Defensa formulen un nuevo plan de colaboración, mucho más reducido, pero teóricamente más realista y viable. Del mismo modo se abre la puerta a que Alemania explore otras alianzas o alternativas si el proyecto no se recompone.

El fracaso deja a los F-35, de la norteamericana Lockheed Martin, como principal opción para dotarse de aviones de 5ª generación en la próxima década, Europa se enfrenta a varias opciones.

¿Y ahora qué?: Tres rutas europeas

Tras la cancelación del desarrollo conjunto del FCAS, no hay un único futuro avión de combate europeo que lo sustituta de inmediato. Europa se está orientando hacia tres rutas paralelas que pueden coexistir. Para entender las opciones conviene entender bien las siglas:

FCAS: Future Combat Air System, el Sistema completo de combate aéreo (más allá del avión)

NGWS: New Generation Weapon System, el Sistema de Armas de Próxima Generación (el componente principal del FCAS)

NGF:   Next Generation Fighter, el caza de sexta generación (la plataforma aérea dentro del NGWS/FCAS)

Imagen: Programa Aéreo de Combate Global (Global Combat Air Programme o GCAP) 

No hay un "nuevo avión único" que sustituye el FCAS. Europa, todo apunta, se dirige hacia una fragmentación de programas: GCAP (UK-Italia-Japón), la ruta alemana CFSN (Combat Fighter System Nucleus) , y la  francesa NGF con la nube de combate como núcleo. España podría integrarse en cualquiera de estas rutas, pero ninguna está cerrada como sustituto definitivo del FCAS.

Si España decidiera unirse al GCAP (Global Combat Air Programme), el programa alternativo más importante que ya existe y está en marcha, su papel sería el de socio adicional, no como socio fundacional, y tendría un impacto negativo respecto a la posición de liderazgo industrial que tiene actualmente a través de Indra en el FCAS. Pese a ello, para algunos España sería el primer socio natural para el GCAP, seguido de Suecia (con sus cazas Gripen-E), y Bélgica, que también podría participar dado su interés declarado. Los vuelos de prueba se esperan hacia 2029 y la entrada en servicio alrededor de 2040.

El GCAP tiene una arquitectura contractual clara desde el principio con la empresa conjunta Edgewing (BAE Systems, Leonardo, Mitsubishi) como contratista principales. España, a través de Indra, tiene responsabilidades en sistemas de misión y fusión de datos en FCAS, pero su posición depende de Francia y Alemania,  integrar sistemas españoles requeriría adaptar la arquitectura del GCAP, que ya está definida sin participación española.

Ruta franco-alemana reconfigurada (más drones y nube de combate)

Esta vía no eliminaría el  NGF (Nouvelle Génération de Combat Aérien) por completo, pero sí reduce su prioridad. Francia  podría apostar por un caza de sexta generación basado en el Rafale F5 de Dassault con radar mejorado, motor nuevo y capacidad de operar con drones.  Se analizan dos drones: uno de 4–5 toneladas (reconocimiento y guerra electrónica) y otro de 10 toneladas (aire-tierra y aire-aire). Los primeros prototipos para entrenamiento podrían estar listos en 2029,  pasando por la integración con Eurofighter, el F-5 y el F-35A.

Ruta alemana independiente: CFSN (Combat Fighter System Nucleus)

Alemania ya tiene un plan alternativo que no depende de Francia, no olvidemos se ha dotado del F-35A, una arquitectura digital propia que incluiría también dos drones: 4–5 toneladas (reconocimiento y guerra electrónica) + uno de 10 toneladas (aire-tierra y aire-aire) y, en su caso, hablaríamos de integración con el Eurofighter y también con el F-35A. (Julio Maíz) 

 


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