Ciertos detalles de las capacidades reales que identifican a determinados sistemas de armas permanecen, por la necesidad inherente a la discreción operativa, sólo en determinados círculos de usuarios. Por ese motivo, llama la atención el detallado e interesante artículo “Integración de sistemas AIP y baterías de ion-litio en submarinos convencionales: mejoras operativas y autonomía en inmersión” redactado por el alférez de navío José María Gil Carbonell y publicado en el número de mayo de 2026 de la Revista General de Marina. Su lectura, nos traslada determinada información que puede ser especialmente útil para ahondar en los nuevos conceptos de propulsión de los submarinos.
- S-80 Plus: Integración de AIP y baterías de ion-litio mejoran la autonomía en inmersión y la discreción operativa.
- Rendimiento: Hasta 20 días en operación a baja potencia y mejora del 16,45% en máxima demanda con pilas PEM.
- Evolución: El modelo híbrido se plantea como base para futuros submarinos S-90 de la Armada.
Su análisis, busca analizar detalles de la viabilidad técnica y operativa de integrar sistemas de propulsión independiente del aire (AIP, Air Independent Propulsion) con pilas de combustible -600 kg de hidrógeno- tipo PEM (Proton Exchange Membrane) y baterías de ion-litio en submarinos convencionales. El autor toma como referencia el perfil energético del submarino clase S-80 Plus y centra su análisis en el sistema AIP y en baterías de ion-litio con los que se mejora la autonomía en inmersión, reduce el índice de discreción y hasta se obtiene mejor capacidad operativa.
Las evaluaciones realizadas por el autor, que contemplaban escenarios de consumo mínimo de 105 kilovatios y otros de maniobra táctica a plena potencia que requieren 3.500 kW, estiman una autonomía en máxima demanda de 8,02 horas solo con baterías y de 9,33 al incorporar pilas PEM, una mejora del 16,45%. A potencia mínima el sistema híbrido permite mantener la operación táctica durante 20 días sin necesidad de emerger.
Señala que con baterías de litio se consigue en escenarios de potencia mínima un incremento de 113,35% frente a las de plomo ácido, dato que en patrulla pasa a ser del 417,35% y del 273% en los escenarios más demandantes. Su análisis concreta que hay que optimizar el uso del AIP en regímenes medios y bajos, pues es más favorable el ratio consumo-beneficio.
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La Armada tendría en sus planes abordar la obtención de dos S80 Plus mejorados y así avanzar hacia un futuro tipo S90. (Octavio Díez Cámara)
Como apunte de sus conclusiones, Gil Carbonell apunta que la integración de sistemas de AIP con baterías de ion litio -solución que diversas fuentes derivan ya a los dos S-80 Plus pendientes de contratar- son una gran mejora frente a conceptos clásicos que usan sólo baterías de plomo-ácido. La baterías de ion-litio dan más densidad energética y son más fáciles de mantener. Por ello, el modelo híbrido es más ágil para que los submarinos afronten la dinámica de las misiones que se les asignen.
Define que esa arquitectura híbrida podría incluirse en los futuros S-90 y propone introducir en ellos aspectos como la reutilización del calor residual generad por las pilas de combustible, optimizar el volumen interno en relación a las baterías y depósitos energéticos, o hasta el desarrollo de tecnologías asociadas al almacenamiento energético híbrido flexible. Su análisis es fruto de un esfuerzo y valoración que podría ser tenida en cuenta, por los órganos de decisión, para los futuros submarinos convencionales de la Armada. (Octavio Díez Cámara)





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