Con una extensión de 3.6 millones de km2, el Mar del Sur de China es 1.4 veces más grande que el Mar Mediterráneo. Sus aguas bañan: China, Taiwán, Filipinas, Malasia, Brunéi, Indonesia, Vietnam, Camboya, Tailandia y Singapur. Se estima que alberga 11.000 millones de barriles de petróleo y 190 billones de pies cúbicos de gas natural. (1) Para Beijing, el segundo mayor consumidor de petróleo en el mundo, que aumentará su demanda en las próximas décadas, acceder a tales reservas es vital para su seguridad energética. Por este mar navega una tercera parte del tráfico mundial (incluido el 80% de las importaciones de hidrocarburos de China). Cuenta con 3.000 especies marinas, y proporciona el 12% de la pesca mundial por lo que representa una importante fuente para la política de seguridad alimentaria de Beijing. Y por último, pero muy importante, es escenario de graves disputas territoriales. (2)
La Nine (Ten)-Dash line
El conflicto se debe a la línea de nueve guiones o nine-dash line, definida en los mapas publicados por China en 1947 para delimitar las aguas territoriales en el Mar del Sur de China. Este mapa fue modificado en 2023 con la línea de los 10 guiones, que incluye la supuesta absorción de Taiwan por China (3). (Fig. 1.) Beijing ha construido infraestructura militar en islas artificiales ubicadas dentro del territorio en disputa.
Esta pretendida usurpación ha provocado reclamaciones por las fronteras marítimas de Vietnam, Filipinas, Brunei, Taiwán y Malasia, que argumentan que vulnera el Derecho Internacional, y es cierto ya que en virtud de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, (CONVEMAR), Montego Bay (10-12-1982), la nine-dash line usurpa la legitimidad de la ZEE y la plataforma continental de los estados ribereños de la región. Para justificarla, China basa sus argumentos en razones históricas y reclama soberanía, derechos históricos de pesca, exploración y explotación de los recursos minerales en la zona marítima delimitada por estas líneas.
Pero China no ha demostrado el origen de los derechos históricos auto-atribuidos y Beijing ha ratificado los argumentos que vulnera de la CONVEMAR el 7 de junio de 1996. EE.UU. criticó las tesis de China por su empeño de mantener la libertad de navegación. De acuerdo con la CONVEMAR, el derecho de un Estado para reclamar sobre el mar adyacente a sus costas refleja el derecho internacional consuetudinario, donde la tierra domina el mar. Esto significa que la tierra es la fuente de toda ley que un Estado puede reclamar en determinadas zonas marítimas. En ausencia de tierra, no hay derecho a una ZEE, la plataforma continental, o cualquier otro tipo de proyección marítima. Las siete islas artificiales construidas sobre los arrecifes y bancos de arena deshabitados dentro de la nine-dash line tienen el fin de reforzar su posición en la zona marítima en disputa. (Fig.2)
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Fiery Cross, arrecife en el que China construyó instalaciones militares en 2017 sobre 110.000 metros cuadrados, se observan (en rojo) almacenes de munición, instalaciones de radar o refugios antimisiles. (Foto: Iniciativa de Transparencia Marítima de Asia del CSIS)
Los conflictos principales se centran en tres archipiélagos que permitirían expandir la influencia del país reclamante en el mar de China Meridional: las Pratas en el N., Paracel en el NO y las Spratly en el SE. (Kaplan, 2014). (Fig. 3). Sin embargo, según la CONVEMAR: “una isla es una extensión natural de tierra, rodeada de agua, que está por encima del agua durante la marea alta. Las rocas no aptas para mantener vida humana o vida económica propia no tendrán ZEE ni plataforma continental”. Es decir, las islas construidas por China no refuerzan sus reivindicaciones marítimas. (4).
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Área que representa la llamada zona no reconocida, de los Nueve puntos U.S. CIA, (Public Domain Wikipedia)
En julio de 2015, la CPA resolvió sobre el caso presentado por Filipinas en contra de China con respecto a sus reivindicaciones en el Mar del Sur de China. Las razones fundamentales del fallo se basan en que no existe argumento legal para las reclamaciones de soberanía de Beijing. Adicionalmente la CPA indicó que China interfirió en los derechos históricos de pesca de Manila, es decir, se determinó que China violó su ZEE. Beijing, calificó el proceso de arbitraje como una provocación política afirmando que China no aceptará ninguna solución que se le imponga o cualquier recurso unilateral para solucionar las diferencias con terceros. (5)
Un gigante bloqueado por su geografía
A pesar de su poderío tecnológico y económico y el aumento de su importancia en el mundo, a China no le resultará fácil eludir su geografía. Sus esfuerzos por reconfigurar el orden marítimo se topan con la resistencia no solo de EEUU y sus aliados, sino también con los choke points y las realidades físicas de la región del Indo-Pacífico, incluidas la 1ª y 2ª cadena de islas (Fig. 4). (6). En un periodo marcado por la IA, la geografía podría parecer una limitación obsoleta. China, al igual que Alemania, carece de suficiente litoral sin obstáculos a vanguardia para poder expandir su poder. Aunque Alemania logró construir una gran marina, Gran Bretaña interceptó sus buques de guerra y su comercio.
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Línea de los 9 puntos y la 1ª y la 2ª cadena de islas.
Se dice que China está construyendo una “Armada de aguas profundas” capaz de surcar los océanos del mundo como gran potencia. Y es verdad, pero solo en tiempos de paz. El día que estalle un conflicto, el comercio exterior de China se paralizará. Sus puertos serán bloqueados de inmediato, pero no los de sus adversarios. Cualquier buque de guerra fuera de sus aguas territoriales será localizado y hundido, y este factor geográfico es independiente del hecho de que la marina china sea mayor que la US Navy. Además, la geografía resulta aún más limitante hoy que hace un siglo.
Los drones y misiles antibuque, proporcionan capacidad de interceptar el comercio marítimo y las operaciones navales. China dispone de misiles antibuque y drones en abundancia, pero la mayoría solo puede alcanzar sus propias aguas costeras, cruciales para su propio transporte marítimo y el de Taiwán, pero no para el de otros países. Los buques procedentes de Japón o Corea del Sur que transitan por el Mar de China Oriental podrían desviarse al Este de Filipinas, fuera del alcance de la fuerza aérea con base en China.
Incluso los submarinos chinos serían vulnerables al poder aéreo fuera de la protección de sus cazas terrestres, cuyo alcance se limita a unos 500 kilómetros desde sus bases. Los pocos portaaviones chinos, con escasas fuerzas de cazas a bordo, tendrían dificultades para defenderse de ataques aéreo-terrestres, y más de los de los portaaviones estadounidenses, mucho más capaces y numerosos.
Los buques de guerra chinos, por no hablar de los transportes de tropas para cualquier invasión marítima, como la de Taiwán, son vulnerables incluso dentro de sus propias aguas costeras. Taiwán posee un arsenal de misiles antibuque mucho mayor que Ucrania, qué pese a ello, ha hundido una tercera parte de la flota rusa en el mar Negro. (7) El flanco marítimo de China está cercado por una cadena de islas que los responsables políticos chinos denominan la “primera cadena de islas”, muchas de ellas ocupadas o respaldadas por aliados de Estados Unidos como Japón, Taiwán y Filipinas.
El Mar de China Meridional, considerado durante mucho tiempo la esfera de influencia natural de Pekín, es poco profundo, está superpoblado y es políticamente complejo. (8) (Fig. 5). En el «collar de perlas» de China, símbolo de su influencia, la mayoría de sus puertos en el Índico, Myanmar, Sri Lanka y Pakistán, presentan problemas por ser vulnerables, objeto de disputas políticas o estar poco desarrollados. (9)
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El litoral del Este de Asia visto desde la perspectiva de China. (Fuente: CSBA)
Por ultimo está el “Dilema de Malaca”, término empleado por el presidente Hu Jintao para describir la vulnerabilidad energética de China. Más del 80 % del petróleo que China importa transita por el estrecho de Malaca, que podría bloquearse fácilmente en caso de crisis. Y aunque China ha invertido en oleoductos terrestres y en el Corredor China-Pakistán, estas alternativas no son suficientes. (10).
Conclusiones
- El relato de China de que a diferencia de EEUU trata de resolver los problemas entre países sin uso de la fuerza es falso, como lo prueba el no acatamiento de la resolución del CPA, sobre la protesta filipina, o la anexión del Tibet.
- La Geografía no grita, pero nunca deja de hablar. En el caso de China, señala sus limitaciones, como lo hizo en el pasado con Alemania. Y por ello la geografía podría definir el futuro de las ambiciones marítimas de China más que cualquier misil, portaaviones o cualquier otro avance tecnológico.
- Respecto al Mar del Sur de China, aunque es más grande que el Mediterráneo, sus orillas están superpobladas, tiene poco fondo, está lleno de contenciosos y no es razonable que todos sus recursos pasen al país más poderoso de la región.
- Lo que China debiera de hacer es tratar de lograr acuerdos con todos los países con quejas respecto a su nine dash line. Si no lo hace, los próximos años serán un continuum de conflictos, que solo pueden generar conflictos y pérdidas a toda la región.
Notas
1. China’s Strategy in the South China Sea, Taylore Fravel, Contemporary Southeast Asia a journal of international and strategic affairs, January 2011.
2. Análisis estratégico del conflicto en el mar del Sur de china, Luis Andrés Silberberg Schovelin, Revista de Marina de Chile, nº.5, 2016, pp. 32-39
3. What are China’s Aims with the Ten-Dash Line in the South China Sea? SAKAMOTO Shigek, Senkaku Islands.
4. UNCLOS, Article 121 (1 and 3), 66.
5. Análisis estratégico del conflicto en el mar del Sur de china, Luis Andrés Silberberg Schovelin, Revista de Marina de Chile, nº.5, 2016, pp. 32-39
6. Kaplan’s Revenge: Why Geography Still Constrains China at Sea, Sahil Yar Muhammad, Geopolitical Monitor, 1 agosto 2025
7. Geography Limits China's Possibilities as a Sea Power, James H. Nolt, China-US Focus, 29-01-2024
8. Kaplan’s Revenge: Why Geography Still Constrains China at Sea, Sahil Yar Muhammad, Geopolitical Monitor, 1 agosto 2025
9. Beyond the String of Pearls: Is there really a Security Dilemma in the Indian Ocean?. Brewster, David ,Journal of the Indian Ocean Region , 17 de junio de 2014.
10. The Malacca Dilemma: China's Achilles' Heel, Raphaël PP Dosson, Modern Diplomacy, 8 de julio de 2025






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