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Luz verde a la construcción del nuevo buque para el Instituto Español de Oceanografía por 70 millones

Se ha autorizado al Instituto Español de Oceanografía (IEO) la celebración del contrato para la fabricación del nuevo buque oceanográfico multipropósito de ámbito global (BOMAG), incluido en el Plan de Choque para la Ciencia y la Innovación aprobado el pasado mes de julio, por un valor estimado de 70 millones de euros.

El presupuesto máximo del contrato, con una duración estimada de 30 meses que incluye la realización del proyecto de ingeniería y su construcción, se repartirá en tres anualidades: 17,5 millones de euros en 2021, 31,5 millones en 2022 y 21 millones en 2023. Además, se contempla la inversión de otros 15 millones de euros en equipamiento. El 80% del total será aportado a través del Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER), una contribución que ya ha sido aprobada por la Comisión Europea.

Este nuevo buque oceanográfico permitirá al IEO ampliar su capacidad operativa y abordar nuevas responsabilidades y retos en el ámbito de la investigación oceanográfica a nivel global. El BOMAG tendrá capacidad para trabajar en un contexto multidisciplinar, tanto sobre investigación pesquera, como en distintas disciplinas de oceanografía (física, química, geología marina o estudio de ecosistemas, entre otras).

En concreto, forma parte del segundo eje del plan, que se refiere a la trasformación del sistema de ciencia, y atracción y retención del talento. La construcción de este buque es la décima medida, que viene a paliar una carencia en la flota de investigación en España.

En este momento, una de las principales demandas que el IEO debe abordar es el estudio, definición y protección de las áreas marinas. Para ello necesita un buque global, plataforma multidisciplinar de gran capacidad de investigación, moderna y bien equipada con sistemas avanzados que cubran con la máxima precisión todo el rango de la profundidad oceánica y desde la que se puedan desplegar avanzados sistemas de observación, remotos o autónomos.

El nuevo buque tendrá capacidad para trabajar en un contexto multidisciplinar tanto sobre los recursos renovables como sobre el funcionamiento de los ecosistemas y las características oceanográficas y medioambientales. Pero, ante todo, por su capacidad de trabajo en aguas profundas, permitirá la puesta en marcha de varias líneas de investigación que se consideran fundamentales. Además, la capacidad global de este buque permitirá explorar zonas lejanas y zonas polares sin tener que depender del único buque ahora disponible en España con capacidad polar, el BIO Hespérides, y ofrecerá otras posibilidades de trabajo, como es el descubrimiento y exploración de pecios, yacimientos arqueológicos y/o otros recursos no renovables.

Una necesidad inaplazable

Hace justo un año analizábamos este programa con motivo del anuncio del Instituto Español de Oceanografía, pudiendo comprobar que las cifras finalmente son algo inferiores a las previstas entonces.

De los medios con que cuenta actualmente el IEO, los dos buques de mayor tamaño son el “Ramón Margalef” y el “Ángeles Alvariño”, con una eslora de 46 metros y construidos por Armón. El nuevo buque superará así las limitaciones que tenía el Instituto materializando un programa que estaba en marcha desde 2008.

El nuevo buque será catalogado como Infraestructura Científica y Técnica Singular (ICTS) y formará parte de la Flota Oceanográfica Española (ICTS FLOTA), trabajando en programas de sostenibilidad de recursos renovables y estudio de ecosistemas.

Estará capacitado para realizar investigaciones pesqueras en aguas profundas, por debajo de los 1.500 metros, lo que permitirá analizar los fondos marinos y la vida que albergan, en cualquier región del planeta, salvo las polares, pero sí sus zonas limítrofes en época estival. También podrá ser empleado en el descubrimiento y explotación de pecios y yacimientos arqueológicos. Deberá poder realizar campañas de 30 días de duración con 15 días adicionales de tránsitos con capacidad para 35 investigadores, aparte la tripulación y técnicos de a bordo.

Astilleros como Armón tienen capacidad para construir buques oceanográficos de este tamaño, sirva como ejemplo el A-41 “Intermares” de 79 metros de eslora, que actualmente emplea la Armada española. Otros como Freire han construido estos años buques de investigación de gran tamaño para clientes nacionales y extranjeros, con esloras superiores a los 100 metros, destacando por ejemplo el “Sarmiento de Gamboa” del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) que defensa.com pudo visitar en Cádiz hace dos años. (José Mª Navarro García)

Fotografía: Diagrama del futuro buque de investigación (IEO)

El BIO Hespérides se verá complementado con un nuevo buque (Armada española)


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