India ha dado luz verde a la compra de seis nuevos aviones de patrulla marítima P-8I Neptune que reforzarán de forma significativa la vigilancia y la guerra antisubmarina sobre el océano Índico. La decisión desbloquea un programa atascado durante años y eleva de 12 a 18 el número de P‑8I en servicio con la Armada india, ampliando la cobertura sobre unas aguas cada vez más disputadas.
El Consejo de Adquisiciones de Defensa (Defence Acquisition Council o DAC) aprobó el 12 de febrero de 2026 la adquisición de seis P‑8I adicionales, paso clave que permite pasar de la autorización administrativa a la negociación financiera y al examen final del Comité de Seguridad del Gabinete. La operación se canalizará mediante un acuerdo intergubernamental con Estados Unidos y se inscribe en un clima de acercamiento bilateral marcado, entre otros hitos, por un entendimiento comercial que redujo los aranceles estadounidenses a productos indios.
El paquete actual toma el relevo de una ampliación de flota autorizada por Washington en 2021 y cuyo alcance se recortó por restricciones presupuestarias. Las tensiones de la cadena de suministro han encarecido el programa: las estimaciones sitúan hoy el coste de los seis aparatos entre 3.000 y hasta 4.000 millones de dólares, frente a los 2.420 millones calculados inicialmente para un número mayor de aeronaves.
Más ojos y más armas sobre el Índico
Con los seis nuevos aparatos, la Armada india busca sostener un nivel de patrulla continuo desde el mar Arábigo hasta los accesos al estrecho de Malaca, sin estresar el ciclo de mantenimiento y adiestramiento de la flota actual. Los P‑8I se han consolidado como el pilar de la vigilancia de largas distancias, capaces de cubrir amplios arcos de patrulla, mantener cuatro horas de permanencia en zona a 1.200 millas náuticas de su base y, en caso necesario, concentrar rápidamente medios en un punto crítico.
Operativos desde las bases de INS Rajali (Tamil Nadu) e INS Hansa (Goa), los doce P‑8I actuales sustituyeron a los veteranos Tu‑142M y ya han demostrado su valor en misiones de seguimiento de submarinos chinos en el Índico, en las crisis de Doklam (2017) y Ladakh (2020) y en operaciones de búsqueda y rescate como la del vuelo MH370. La ampliación de flota permitirá mantener la cobertura rutinaria de las líneas de comunicación marítima al tiempo que se generan reservas para picos de actividad o despliegues en sectores sensibles.
Un Neptune a medida de la Armada india
El P‑8I es la versión específica para India del P‑8 Poseidon estadounidense, desarrollada sobre la célula del Boeing 737‑800 con alas reforzadas del 737‑900 para soportar cargas y perfiles de vuelo exigentes. A diferencia del P‑8A de la US Navy, el Neptune integra un detector de anomalías magnéticas CAE AN/ASQ‑508A en cola y un radar posterior Telephonics APS‑143C(V)3, optimizados para la caza antisubmarina en aguas profundas y litorales.
El avión incorpora además un radar de búsqueda de superficie APY‑10 en versión de exportación, un enlace de datos Data Link II y sistemas de identificación e intercomunicación seguros desarrollados por Bharat Electronics Limited, que lo conectan de forma cifrada con buques, submarinos y centros de mando nacionales. En el plano de armamento, combina bahía interna y seis puntos de anclaje externos para portar torpedos ligeros Mk 54, cargas de profundidad, bombas, minas navales y misiles antibuque AGM‑84L Harpoon, configurando una plataforma de patrulla que puede pasar al combate en cuestión de minutos.
En paralelo, Nueva Delhi estudia complementar a los P‑8I con una futura aeronave de patrulla marítima de medio alcance basada en el C‑295, que asumiría tareas de rutina y liberaría a los Neptune para misiones de mayor alcance y exigencia.
Así es el Poseidon
El avión tiene una envergadura 37,64 metros, 12,8 metros de altura y 39,50 metros de largo. Está propulsado por dos motores CFM-56-7BE con 121.4 kN de empuje (27.300 libras) que le otorgan una velocidad máxima de 490 nudos (907 km/h). Tiene un techo de servicio 41.000 pies (12.496 metros) y su peso máximo al despegue es de 85,8 toneladas con una capacidad de carga de 9 toneladas.
Entre sus capacidades destacan que tiene un alcance 1.200 millas náuticas más cuatro horas de permanencia en la zona de operación o 2.225 km. o que según su fabricante puede viajar 2400 millas náuticas, patrullar 8 horas en una zona y volver sin repostar.
Entre los sistemas que puede portar están las sonoboyas de tipo A de las que puede lanzar hasta 129, misiles antibuque Harpoon, torpedos MK-54 o minas y puede lanzar kits de emergencia. Esta carga se distribuye entre los seis puntos duros bajo las alas y la bahía interna con otros cinco puntos. Su tripulación está compuesta por piloto y copiloto más siete operadores de misión.
Para cumplir sus misiones cuenta con el radar de superficie multimisión APY-10 de Raytheon, optimizado para vigilancia marítima y litoral, el sensor aerotransportado avanzado AN/APS-154 que proporciona detección y seguimiento de objetivos en movimiento tanto en tierra, mar o zona litoral. Además la suite de Medidas de Apoyo Electrónico (ESMS) AN/ALQ-240.
Actualmente hay 150 aviones P-8 Poseidon en servicio entre los ocho clientes que lo operan, empezando por la Marina de Guerra de Estados Unidos, la Real Fuerza Aérea de Reino Unido (RAF), la Real Fuerza Aérea Australiana (RAAF), la Real Fuerza Aérea de Nueva Zelanda, la Marina de la República de Corea, la Real Fuerza Aérea de Noruega, la Marina de Guerra alamana y la Marina de India.
.jpg)
Dos de los P-8I indios (Boeing)
El P-8 en España
Recordemos que España se quedó 2022 sin aviones de patrulla marítima, habiéndose estudiado diferentes opciones, incluyendo europeas multinacionales y transitorias que no se han concretado. El Ministerio de Defensa sigue adelante con el proceso de obtención de una solución transitoria para satisfacer sus necesidades de patrulla y vigilancia marítima (Maritime Patrol Aircraft o MPA y Vigilancia Marítima o VIGMA) a partir del C295.
Por ello se optó por encargar a Airbus Defence & Space 16 aviones Airbus C295W para misiones de vigilancia y patrulla marítima para el Ejército del Aire y del Espacio por un importe de 1.730 millones de euros. Habrá 8 Maritime Patrol Aircraft o MPA y 8 Maritime Surveillance Aircraft o MSA aunque también conocidos como VIGMA por Vigilancia Marítima o SAR por Búsqueda y Rescate del que vimos recientemente la primera unidad
Sin embargo estos aparatos están afectados por el plan de desconexión de la tecnología israelí puesto en marcha por el Ministerio de Defensa ya que iban a equipar el radar ELM-2022A de Elta Systems, filial de Israel Aerospace Industries. Sin embargo, Airbus consiguió a finales del año pasado que el Ministerio de Defensa contemple una excepción que podría permitir la llegada del radar.
A largo plazo se sigue estudiando una solución dentro del proceso de obtención regulado por la normativa en vigor de la Secretaría de Estado de Defensa, en su etapa de la determinación de la alternativa de obtención. Dentro de dicho estudio se contemplan varias alternativas para satisfacer la necesidad definitiva, cuya viabilidad se está estudiando. (José Mª Navarro García)





Deje un comentario
Su e-mail no será publicado.
Los comentarios que no se atengan a las normas de participación podrán ser motivo de expulsión.