Esos objetivos los busca el visor Partan NZ de la compañía turca 3E Elektro Optik Sistemler SAM, que incluye en su catálogo decenas y decenas de soluciones especialmente avanzadas específicas -visores, binoculares láser, miras térmicas, …- para armas personales, colectivas o rifles de alta precisión.
En una reciente feria internacional hemos podido manipular el visor Partan NZ y observar que conjuga una serie de aportaciones que son hoy más que necesarias para determinados colectivos del entorno militar. Se trata de un conjunto optrónico que fusiona las imágenes obtenidas por dos canales de entrada que permiten una mejor detección y reconocimiento de lo que sucede en un determinado lugar.
Uno es un canal térmico con un sensor de 640x480 píxeles que no necesita refrigeración y trabaja a 12 micrones con tecnología LWIR (Long Wave Infrared), lo que lo hace especialmente útil en condiciones de ausencia de luz ambiental, con mucho polvo o ante humo que intente enmascarar una zona determinada.
Reconocimientos de personas a unos 1.250 metros
El visor de la compañía 3E incluye otro canal con un sensor DI2 de 1920x1200 píxeles que intensifica la luz ambiental residual gracias a su sensibilidad de 100000 mV/Lux.s. Con ambos se puede generar una imagen fusionada que el combatiente usará para reconocimientos lejanos, obtener información precisa del campo de batalla, ejercer acciones de fuego o hasta recopilar imágenes que pueden ser enviadas por radio a sus órganos de mando superiores.
Dos sensores con canales frontales captan imágenes que el operador puede fusionar y observar en diversos tonos y colores. (Octavio Díez Cámara)
Las características generales del Partan NZ, que ofrece un campo de visión de 18,7º, le permiten realizar reconocimientos de personas a unos 1.250 metros y de vehículos a 3.800. El equipo, que sólo requiere de unos 10 segundos para entrar en modo funcional, incluye una pantalla OLED en color y la posibilidad de escoger en modos de visión de 2 o 4 aumentos.
Sus características generales son un peso de 804 gramos, unas dimensiones de 19,5x9x1,1 centímetros, una carcasa funcional que combina aluminio y plásticos, y un anclaje inferior de bajo perfil para fijarlo a raíles estandarizados ya comunes en armas de asalto o ametralladoras. Se alimenta con tres baterías recargables de ion-litio que le permiten 10 horas de funcionamiento continuo, es compatible con el retroceso de armas de calibres como el 5,56x45 mm o el 7,62x51 mm, y puede usarse en entornos con temperaturas entre -45 y +71 grados centígrados. (Octavio Díez Cámara)





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