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Ro’em: otro nuevo obús autopropulsado sobre ruedas que entra en servicio

EL Ro
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En fechas recientes hemos analizado en varias ocasiones los programas de artillería autopropulsada puestos en marcha por el Ministerio de Defensa español que incluyen la adquisición de 86 obuses autopropulsados sobre ruedas, un medio con el que hasta ahora no contaba el Ejército de Tierra y que será suministrado por la UTE formada por Indra y EM&E si bien todavía no conocemos el producto en el que estará basado.

Además el conflicto de Ucrania ha probado estos últimos años la relevancia de la artillería y concretamente la artillería autopropulsada, en un contexto de gran importancia de la potencia de fuego pero también de la movilidad como forma de incrementar la supervivencia dada la letalidad de los UAVs o loiters que asolan ese entorno.

Con desarrollos recientes como el K9 MH o el Piranha AAC y el contexto analizado, cobra relevancia la entrada en servicio de un moderno sistema de este tipo sobre el que hemos escrito en el pasado como es el Ro’em, el nuevo obús autopropulsado sobre plataforma de ruedas 10x10 que ha entrado en servicio y se ha probado en combate por las Fuerzas de Defensa de Israel (IDF).

Como se hacían eco medios locales hace poco, las Fuerzas de Defensa de Israel han incorporado oficialmente a servicio el nuevo obús autopropulsado Ro’em, un sistema artillero de última generación destinado a sustituir (como en el caso español) progresivamente a la veterana familia de obuses M109 que llevaba décadas en primera línea. La entrada en servicio marca un salto cualitativo en potencia de fuego, precisión y velocidad de reacción de la artillería israelí, en un contexto de crecientes exigencias operativas y modernización tecnológica.

El Ro’em, desarrollado para responder a las lecciones aprendidas en los últimos conflictos de alta intensidad y en los escenarios asimétricos, está concebido para ofrecer un mayor alcance efectivo de tiro, una cadencia de fuego superior y una integración profunda en las redes de mando y control digitales. Frente a los sistemas veteranos, el nuevo obús introduce automatización avanzada en las operaciones de carga y puntería, lo que reduce el tiempo entre la recepción de la orden de fuego y la ejecución del disparo, y limita la exposición de las dotaciones en posiciones potencialmente vulnerables.

El sistema se basa en una plataforma autopropulsada de nueva generación que mejora significativamente la movilidad táctica y estratégica, capaz de desplazarse con rapidez entre posiciones, entrar en batería en tiempos muy reducidos y abandonar el emplazamiento tras la misión para minimizar el riesgo frente a la contrabatería enemiga. Esta capacidad de “disparar y desplazarse” se considera clave en un entorno en el que los sensores, drones y radares de localización de fuegos permiten detectar con rapidez la posición de las piezas artilleras.

En el plano tecnológico, el Ro’em se integra plenamente en las arquitecturas de combate en red de las IDF, conectándose con sistemas de observación avanzados, drones de reconocimiento y centros de mando que procesan datos casi en tiempo real. Esto permite acortar el ciclo sensor‑tirador, realizar correcciones de tiro más precisas y coordinar la artillería con otros medios como la aviación y los sistemas de cohetes. La digitalización del sistema, junto con interfaces más intuitivas, también contribuye a reducir la carga de trabajo de las tripulaciones y a facilitar el adiestramiento.

La entrada en servicio del Ro’em forma parte de un programa más amplio de renovación de la artillería israelí, orientado a aumentar la letalidad y la precisión, pero también la supervivencia de las unidades en un campo de batalla saturado de amenazas. Con este paso, las IDF buscan asegurar que su artillería terrestre mantenga una ventaja tecnológica frente a posibles adversarios, al tiempo que se adapta a un escenario en el que la interoperabilidad con otros dominios (aéreo, terrestre y cibernético) resulta indispensable para el éxito de las operaciones.

El nuevo obús destaca por su gran tamaño. Chasis 10x10 y voluminosa torre (IDF)

El programa SIGMA 155

Como analizábamos en 2021, ni si quiera las Fuerzas Armadas de Israel (IDF) tan partidarias de los medios blindados de cadenas, se han resistido a la tendencia de adoptar vehículos de ruedas para misiones que tradicionalmente desempeñaban blindados de orugas. Tras la adopción del 8x8 Eitan, en 2019 el Ministerio de Defensa de Israel firmó un contrato con Elbit Systems para el desarrollo de un obús autopropulsado basado en un camión 10x10 para sustituir a sus M109. La justificación se basaría en la mayor movilidad estratégica y los menores costes de operación de una plataforma de ruedas sobre una de cadenas, no siendo necesario emplear a su vez camiones para transportar los obuses hasta el frente.

El desarrollo, denominado SIGMA, se beneficia de otros proyectos de medios artilleros desarrollados por Elbit Systems sobre ruedas como el ATMOS (Autonomous Truck Mounted howitzer System), en versiones 6x6 y 8x8 basado principalmente en chasis de la compañía checa Tatra, además del sistema remolcado ATHOS digitalizado y automatizado, ambos en calibre 155 mm. Ya en 2017 se anunció la elección de un sistema basado en el ATMOS 2000 para reemplazar a los M109 israelíes, después de que Elbit Systems haya vendido diferentes variantes del ATMOS a varias fuerzas armadas internacionales.

El SIGMA, para el que en 2019 se destinaron 125 millones de dólares, ha apostado por un chasis de la compañía estadounidense Oshkosh, por lo que incluso se podría recurrir a fondos estadounidenses para financiar el desarrollo o la adquisición futura. En el caso del cliente asiático que se anunció como primer clientes de exportación en 2021 se desconoce por ahora si se tratará de la misma plataforma.

Para el SIGMA Oshkosh Defence suministrará un chasis 10x10 basado en la familia LVSR (Logistics Vehicle System Replacement), plataforma dotada de un motor de 600 hp. y que puede transportar 20 toneladas por carretera o hasta 15 si lo hace fuera de pista, lo que nos puede dar una pista sobre el peso del sistema artillero. Cuenta además con el sistema de suspensión independiente TAK-4 adoptado por todos los vehículos todo terreno del fabricante estadounidense. La cabina a su vez presenta un diseño diferenciado respecto a la familia LVSR, presumiblemente blindada y con sistema de protección NBQ.

El SIGMA se presenta siguiendo las tendencias habituales en este tipo de medios artilleros, con un chasis de camión que cuenta con en este caso con una cabina específica y sobre el grupo trasero de ejes, una torre blindada automatizada con una pieza de 155 mm. y 52 calibres dotada de cargador automático. Desde la cabina una tripulación de dos o tres personas puede controlar el sistema de tiro digital, seleccionar el tipo de munición y programar la espoleta, encargándose un sistema de alimentación doble de combinar el proyectil y la carga explosiva.

La torre podrá emplear todas las municiones estandarizadas OTAN recogidas en el acuerdo JBMoU (Joint Ballistic Memorandum of Understanding), empleando una cámara de combustión de 25 litros de capacidad frente a los más habituales 23. Estos dos litros suplementarios permitirían alojar mayor carga propulsora, lo que aumentaría el alcance. El cañón presenta los habituales frenos de boca y extractor de humos. El chasis cuenta además cuatro afustes hidráulicos que se despliegan hasta el suelo para estabilizar la plataforma y absorber parte del retroceso provocado por el disparo. (José Mª Navarro García)


Copyright © Grupo Edefa S.A. defensa.com ISSN: 3045-5170. Prohibida la reproducción total o parcial de este artículo sin permiso y autorización previa por parte de la empresa editora.

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