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ITP Aero pendiente del accionariado español

La sede de ITP Aero en Zamudio (ITP Aero)

El pasado 15 de septiembre Bain Capital formalizó la compra de ITP Aero a Rolls-Royce por 1.800 millones de euros (incluyendo 100 millones de un dividendo pagado a la británica).  Ha pasado un año desde que se anunció la operación y la participación española aún no se ha consolidado.

Entonces analizamos el panorama, en el que el nuevo propietario confirmó que mantenía la puerta abierta a la entrada de accionistas españoles hasta un 27,5 por ciento del capital social. Sin embargo a pesar de tratarse de una compañía estratégica por sus capacidades en el área de motores aeronáuticos, empresa e instituciones españolas aún no han cerrado la operación, pendientes, entre otras cosas, de los movimientos de Indra.

Sin embargo ahora un nuevo factor es el compromiso español de destinar el 2 % del Producto Interior Bruto (PIB) a los presupuestos de defensa de aquí al 2029, lo que supone prácticamente duplicar el presupuesto.

En este escenario, ITP Aero parte como principal proveedor de motores para las aeronaves de las Fuerzas Armadas españolas y las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, tanto en fabricación como en sostenimiento. Esto gracias a un know how acumulado tras 33 años de historia y posicionarse entre las diez primeras compañías de motores y componentes para aviación del mundo.

En estos años además la compañía ha sido clave en los principales programas europeos de motores aeronáuticos, que dotan a los aviones de transporte Airbus A400M, de combate Eurofighter Typhoon o helicóptero de ataque Tigre, además de los motores de diseño estadounidense con que cuentan los helicópteros NH90 que dotarán progresivamente a las tres ramas de las Fuerzas Armadas españolas.

Rolls-Royce vendió ITP Aero a Bain Capital por 1.700 millones de euros, operación que recibió el visto bueno del Gobierno español este pasado mes de agosto paso previo al tratarse de una compañía estratégica y por el peso del capital extranjero en la operación.

En este marco de previsibles incrementos presupuestarios para Defensa es el que debe definirse la entrada en casi un tercio del accionariado de los posibles inversores españoles. Se trata de un compromiso del comprador como el de mantener la actividad en España y la sede social en el País Vasco, cuyo gobierno autonómico es uno de los posibles inversores que se ha planteado la entrada.

Como ya analizamos hace un año, entre los potenciales inversores, solo están confirmados Sapa (el único socio español e industrial por ahora) y el fondo de inversión JB Capital Markets de Javier Botín con un 5 y 10 por ciento respectivamente. Faltan por confirmar otros posibles inversores, como Indra, que no olvidemos ya se planteó en 2019 entrar en ITP Aero, de hecho el próximo mes de octubre será clave con la renovación del actual consejo de administración de Indra. 

Según varios diarios económicos, el reparto del 27,5 por ciento español quedaría distribuido entre un 15 de Indra, JB Capital con un 5, SAPA un 3 y el resto en manos del Gobierno Vasco, si bien llegó a plantearse adquirir entre un 7 y un 10 por ciento del accionariado.

Junto a Sapa y JB Capital Markets, el Gobierno Vasco ha mostrado su interés repetidamente en entrar a través del fondo Finkatuz al considerar a ITP Aero como una de las principales empresas industriales de su comunidad. Sin embargo en fechas recientes desde la administración se afirmaba que “no se dan las condiciones”.

La otra aportación institucional podía venir del Estado Español, a través de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales,  en última instancia a través de Indra, de la que tiene ya un 25 % del capital, pero que incrementará en mayor medida este dato, según analizamos en junio. Este movimiento  explicaría la entrada a su vez de Sapa en Indra con casi un 8 %. Desconcertantes sin embargo resultan las recientes declaraciones del presidente de Indra, Marc Murtra, según las cuales la entrada en ITP “no está sobre la mesa”.

Ante la falta de noticias, Bain Capital amplió el plazo que expiró el pasado 30 de junio para formalizar la entrada de nuevos inversores españoles en ITP Aero. Se abrirán dos nuevas ventanas para que Indra entre en la aeronáutica (en noviembre de este año y en junio del que viene), con lo que el Gobierno, la SEPI, Indra, el Gobierno Vasco, Sapa y JB Capital Markets disponen de menos de un año más para estructurar su participación.  (José Mª Navarro García)

 


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