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El desamparo de la industria de Defensa en España

La ministra de Industria, Comercio y Turismo Reyes Maroto ha anunciado su intención de viajar a Pittsburg, donde se encuentra la sede de Alcoa para reunirse con la dirección de la empresa. También se ha comprometido a buscar un inversor para las plantas de la compañía en Avilés y La Coruña en el caso de que no se consiga alcanzar un acuerdo con la empresa estadounidense.

Por su parte la ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera ha anunciado que su departamento está trabajando en un paquete de medidas para apoyar a las empresas intensivas en energía eléctrica en forma de nuevo estatuto, como la citada Alcoa. Estas ayudas podrían llegar en el plazo de semanas e incorporarían “con total transparencia los elementos de apoyo que se pueden dar a este tipo de empresas”. El mismo presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijoo “animaba al Gobierno a crear un marco energético estable para las grandes empresas como Alcoa”.

La ministra de Transición Ecológica también ha mencionado el interés de varias empresas por las factorías de la compañía estadounidense. En el mismo sentido se pronunció la ministra Maroto, afirmando que se buscará un inversor para las plantas afectadas, como se ha conseguido con la planta de Vestas en Villadangos del Páramo, León. El Gobierno ha mediado para que la empresa española Network Steel se comprometa a invertir entre 70 y 110 millones en la planta de Vestas para mantener la producción e impulsar entre 200 y 350 empleos directos y hasta 1.000 indirectos.

Los principales cargos políticos de las comunidades autónomas de Galicia y Asturias se han implicado directamente en la defensa de los intereses de los trabajadores de las plantas afectadas por el Expediente de Regulación de Empleo presentado por Alcoa, que supone el despido de 369 trabajadores en La Coruña y 317 en Avilés.

A fecha de hoy las negociaciones entre las partes se han ampliado después de que Alcoa ampliara el periodo de consultas que finalizaba el pasado 29 de noviembre. A mediados de enero finalizará el plazo para que se llegara a algún tipo de acuerdo.

Estos son algunos ejemplos del esfuerzo que pueden realizar las administraciones en defensa de la industria cuando lo consideran necesario, esfuerzos que están orientados en última instancia a salvar puestos de trabajo y obtener los consecuentes réditos políticos. Sirva como ejemplo en contraposición a la indefensión en la que se encuentra el sector de la Defensa en España, un sector que como hemos venido denunciando en defensa.com, goza de nulo interés para el Gobierno, adolece de la falta de un plan a largo plazo y que incluso tiene que sufrir los efectos de algunas desacertadas actuaciones, véase el caso de las corbetas saudíes y las bombas “inteligentes”.

Este caso último resulta ilustrativo precisamente puesto que el sector naval y concretamente los astilleros de Navantia han sido siempre capaces de movilizarse de inmediato, animados en este caso por un escenario político próximo a las elecciones andaluzas, para reclamar la protección necesaria, la carga de trabajo y la “paz social” que suponen los contratos ya firmados, en este caso el de las corbetas saudíes y habitualmente solicitando más contratos.

Es también prácticamente el único subsector industrial de la Defensa que está viendo su futuro medianamente asegurado por un doble cauce, el primero de la capacidad de movilización de los sindicatos del sector y el segundo porque no olvidemos que Navantia es una empresa pública, perteneciente a la SEPI, por la que vela el Gobierno.

No en vano hay que recordar que los únicos programas de defensa de cierta entidad sobre los que se ha posicionado el Gobierno son los de las fragatas F-110 y los submarinos S-80 para la Armada española, además de las citadas corbetas saudíes. Del resto de ingredientes del no nato “ciclo inversor” como el reemplazo de los aviones de combate a medio y largo plazo o del necesitado Vehículo de Combate de Ruedas (VCR), por citar unos ejemplos, no tenemos noticias a corto plazo ni esperamos tenerlas.

Mientras las empresas españolas del sector languidecen a la espera de los esperados y necesarios programas, sosteniéndose en el extranjero para mantener la actividad de sus plantas y de su cualificado personal. En algunos casos la facturación procedente del exterior supera el 90 %, con lo cual es razonable que algunas se estén planteando deslocalizar sus actividades y llevarse carga de trabajo a los países con los que firman sus principales contratos. Además tienen que lidiar más duramente que la mayoría de sus competidores en el exterior porque no cuentan con un cliente lanzador nacional, condición habitual para adentrarse en el mercado de exportación de sistemas de defensa. (José Mª Navarro García)

Fotografía: La Ministra de Defensa Margarita Robles durante su visita a la Brigada Guzmán El Bueno X, Base de Cerro Muriano en Córdoba (Ministerio de Defensa)

·La ministra a los mandos de un Eurofighter Typhoon del Ejército del Aire (Ministerio de defensa)


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