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La cancelación del ejercicio Ocean Sky 18 y la financiación del Ejército del Aire

Las maniobras aéreas Ocean Sky 18 que iban a tener lugar durante la segunda quincena de este mes de noviembre se han tenido que suspender por un problema de financiación del Ejército del Aire. Las maniobras, cuyas características fueron adelantadas en agosto, son las herederas de las Dissimilar Air Combat Training o DACT con las que se entrenan entre otras cosas las capacidades aire-aire de las unidades. En cualquier caso no es descartable que una vez se solvente el problema financiero, pueda retomarse el ejercicio pero ya durante el año próximo.

Aunque medios generalistas achacaron la suspensión de las maniobras a que “no había dinero para dietas”, la causa es algo más compleja y parte de la forma en que el Ejército del Aire financia sus actividades. Según nos informan desde el Ejército del Aire, la financiación de este procede de tres vías fundamentales como son los créditos iniciales de los Presupuestos Generales del Estado (PDE), las ampliaciones de estos a lo largo del ejercicio económico para Operaciones de Mantenimiento de la Paz (OMP), y una tercera partida que proviene de las generaciones de crédito derivadas del ingreso en el Tesoro de los pagos realizados al Ejército del Aire por los servicios prestados a organismos ajenos (AENA, Agencia Tributaria, convenios…), o por pagos de usuarios de colegios, clubes, etc…(cuotas y otros). Esta última partida supone aproximadamente el 25% de la financiación total del Ejército del Aire, a diferencia del Ejército de Tierra o la Armada, para los que la generación de crédito supone sólo alrededor de un 7%.

En ocasiones han sufrido retrasos en su remisión, llegando a veces incluso entrado el segundo semestre, sin embargo las generaciones de crédito se habían recibido siempre y siempre han sido consideradas para la programación del gasto del Ejército del Aire. Se significa que el Ejército del Aire tiene, desde el primer día del año, misiones permanentes que cumplir y que necesitan dotación económica, incluyendo entre ellas, también a diferencia de otros ejércitos, la mayor parte de la acción del Estado (vigilancia y control del espacio aéreo, apagafuegos, búsqueda y salvamento, transporte de autoridades, aeoevacuaciones…) y una parte importante de Operaciones de Mantenimiento de la Paz.

Para atender estos gastos, la ejecución del presupuesto del Ejército del Aire se inicia primeramente con los créditos de los Presupuestos Generales del Estado, ya que son los primeros en estar disponibles, para después completarse con las generaciones de crédito y los créditos para Operaciones de Mantenimiento de la Paz. Se realizan las compensaciones de crédito necesarias según los anticipos para cubrir los gastos y actividades del Ejército del Aire desde principios de enero.

Con este contexto, el pasado mes de octubre se informó al Ejército del Aire de que, por causas sobrevenidas, el Ministerio de Hacienda no tiene previsto remitir al Ministerio de Defensa las generaciones de crédito pendientes del tercer cuatrimestre, resultando el Ejército del Aire el más impactado pues le correspondería prácticamente el 70% del total. Esta reducción en la financiación (del 8-10% de todos los créditos previstos por el Ejército del Aire para este año) supone una reducción del 40% de las necesidades para el último trimestre.

Esta comunicación se hizo sin aviso previo y ha dejado al Ejército del Aire sin capacidad de reacción, toda vez que ya habían sido prefinanciadas con el dinero de la ODE las necesidades surgidas hasta la fecha. Como consecuencia de esta reducción, además de otras implicaciones, el Ejército del Aire se ha visto obligado a cancelar todas las actividades que lleven aparejadas indemnizaciones por razón del servicio, excluidas las OMP.

El Ejército del Aire es consciente del gravísimo impacto que tiene esta medida en su funcionamiento y en el personal ya que afecta a actividades de preparación de la fuerza, sostenimiento y operatividad, cumplimiento de convenios y acuerdos, prestación de servicios, formación y perfeccionamiento, actos de asistencia requerida legalmente, actividades de comunicación y eventos nacionales e internacionales.

Por ello, junto al Ministerio de Defensa se están buscando soluciones lo antes posible, y analizando las medidas necesarias en la elaboración de los presupuestos de los próximos años para que circunstancias similares no impacten en la operatividad y actividad normal del Ejército del Aire. (José Mª Navarro García)

Fotografía: Un F-18 durante el pasado ejercicio Dardo 18 (Ejército del Aire)


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