Según el Departamento de Guerra de Estados Unidos, el contrato contempla servicios de gestión para la construcción de los nuevos LSM y contiene opciones contractuales que podrían elevar su valor acumulado hasta 2.605 millones de dólares. El programa forma parte del esfuerzo de la administración Trump para revitalizar y reconstruir la industria naval estadounidense, siendo administrado por el Comando de Sistemas Navales (NAVSEA) de la US Navy.
Los trabajos de construcción se desarrollarán principalmente en astilleros en la ciudad de Marinette, Wisconsin, además de otras instalaciones en los estados de Luisiana, Florida y ubicaciones complementarias dentro de la cadena de producción en territorio estadounidense. La finalización de la fase principal de construcción está prevista para junio de 2030, mientras que la ejecución de todas las opciones contractuales extendería las actividades hasta septiembre de 2031.
Una nueva clase de plataformas anfibias
Los buques LSM constituyen una nueva clase de plataformas anfibias concebidas para incrementar las capacidades expedicionarias (asalto anfibio y la logística de costa a costa) del Cuerpo de Marines. Según la US Navy, estos navíos están diseñados para mejorar significativamente la flexibilidad operativa y la preparación para el combate, proporcionando una capacidad de maniobra anfibia adaptada a los requerimientos de las fuerzas navales y de los Marines en la región Indo-Pacífico.
En términos operacionales, los LSM serán empleados para apoyar operaciones anfibias, transportar personal, equipos y cargas militares entre áreas costeras y zonas de operación avanzadas, reforzando la movilidad táctica de las fuerzas expedicionarias. Su incorporación permitirá a la US Navy y al USMC disponer de una capacidad especializada para el sostenimiento y despliegue de fuerzas en escenarios litorales y marítimos de alta complejidad.
Misiones de los LSM
A diferencia de los grandes buques anfibios que opera la US Navy en sus Grupos de Preparación Anfibia (ARG), como los LHD, LHA o LPD, que están diseñados para proyectar poder a gran escala mediante el empleo de aeronaves, lanchas de desembarco y batallones o brigadas de Marines reforzadas, los nuevos Buque de desembarco Medio (LSM) responderán a un concepto operativo más ágil y distribuido.
Su función principal será trasladar fuerzas expedicionarias del Cuerpo de Marines, vehículos de ruedas y cadenas, suministros y equipos entre islas, bases avanzadas y zonas litorales, permitiendo operaciones descentralizadas con menor firma logística y mayor flexibilidad táctica. Altos mandos de la US Navy han señalado que esta clase de buques está concebida específicamente para incrementar las capacidades anfibias de los Marines, mejorando la flexibilidad operativa y la preparación para el combate en escenarios marítimos complejos.
Características técnicas de la clase LSM de la U.S. Navy
La Marina de Estados Unidos describe al LSM como un buque anfibio de tamaño medio destinado al apoyo de operaciones expedicionarias avanzadas. Las especificaciones difundidas por la US Navy para esta clase contemplan una eslora aproximada de 122 metros, 16 metros de manga y 3,58 metros de calado, un desplazamiento cercano a las 4.000 toneladas, una velocidad sostenida de alrededor de 14 nudos y una autonomía de aproximadamente 3.500 millas náuticas.
Asimismo, contará con una cubierta de carga para transportar vehículos tácticos, sistemas de armas, contenedores logísticos y tropas, además de una rampa de proa que permitirá desembarcos directos en playas o infraestructuras portuarias poco desarrolladas. La clase está diseñada para operar con tripulaciones reducidas y apoyar las operaciones del concepto de Operaciones Expedicionarias de Base Avanzada (EABO) del Cuerpo de Marines. (D.B. Colmenares)





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