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Sábado, 4 de abril de 2026 Iniciar Sesión Suscríbase

El Ejército Argentino y sus nuevos Stryker: La transformación de la Brigada Mecanizada X en Brigada Mecanizada a Ruedas

En las últimas dos décadas, el Ejército Argentino (EA) impulsó diversas gestiones ante el Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas (EMCO) y el Ministerio de Defensa (MINDEF) con el objetivo de concretar la necesaria incorporación de una familia de VCBR (Vehículo de Combate Blindado a Ruedas) para equipar a la Brigada Mecanizada X (Br Mec X), Gran Unidad de Combate (GUC) cuyos elementos orgánicos tienen asiento en la Provincia de La Pampa.

Desde la determinación del requerimiento operativo, se apuntó a la incorporación de una plataforma 8x8 de altas prestaciones y probada en combate. Para tal fin, la fuerza formuló el Proyecto Incorporación de 209 vehículos blindados a rueda para equipar a una brigada mediana mecanizada a rueda en la República Argentina, identificado con el N° 107740 del Banco de Proyectos de Inversión Pública (BAPIN). El recibir una familia de VCBR fue priorizado a nivel específico por la fuerza, además de ser evaluad y avalado por el EMCO, a partir de su integración en el Proyecto de Capacidades Militares (PROCAMIL) y el Plan de Capacidades Militares (PLANCAMIL).

En ese orden, resulta conveniente explicar al lector que, en la actualidad, el Ejército Argentino posee fuerzas de características ligeras (como las brigadas de Montaña, de Monte y Aerotransportada) y pesadas (como las mecanizadas y blindadas, con vehículos de combate a oruga), pero carece de medianas (como una Brigada Mecanizada a Ruedas) que complementen a las anteriores. La República Argentina es el octavo país más grande del mundo en superficie, con zonas escasamente pobladas e importantes recursos naturales a gran distancia de los centros urbanos, por lo que necesita disponer de elementos blindados a ruedas que puedan recorrer rápidamente largas distancias en forma autosuficiente, sin apoyo de otros medios.

El Planeamiento Estratégico Militar consideró la necesidad de contar con una Brigada Mecanizada a Rueda para contribuir a la Capacidad Militar de Operaciones Asociadas a la Misión Principal, con asiento en la Brigada Mecanizada X, hoy equipada con vehículos de combate blindados a orugas de la familia M-113, tanques SK-105 Kürassier y camiones 6x6 de Oshkosh con cabina blindada. La conformación de una Brigada Mecanizada a Rueda permitirá contar con la capacidad de despliegue rápido y acceder con potencia de fuego a la defensa de los objetivos de valor estratégico para el país, disponiendo de un sistema autosuficiente para cubrir amplias zonas en el territorio nacional.

Armonizará los 3 factores claves de los combates modernos: alta flexibilidad y velocidad de maniobra, elevada protección para los efectivos y gran potencia de fuego. Cabe destacar que la cantidad inicial (209 ejemplares) de vehículos blindados a rueda fue definida en el plan de capacidades militares, siguiendo ciertos supuestos generales de tipo geopolítico y geográficos del territorio. Por ende, la cantidad deseada de elementos blindados a ruedas para proteger determinadas zonas inaccesibles será definida en términos relativos a la amenaza latente.

Medios para la Brigada Mecanizada X

De acuerdo a la última versión aprobada del PLANCAMIL, la necesidad actual de unidades tácticas de combate de despliegue rápido requiere equipar 7 unidades tácticas con vehículos de combate blindados a ruedas. La Brigada Mecanizada X integra la Fuerza de Despliegue Rápido (FDR) del Ejército Argentino y, simultáneamente, constituye el grueso del componente terrestre argentino de la Fuerza de Paz Conjunta Combinada Cruz del Sur, integrada por las 3 fuerzas armadas de Argentina y de Chile.

Justamente con motivo de la creación de la citada Fuerza binacional, el país asumió el compromiso de aportar un determinado número de vehículos de combate blindados a ruedas, los cuales -junto a sus homólogos chilenos- serían puestos a disposición de la ONU para su eventual despliegue en misiones de paz, con el previo consentimiento de los 2 países sudamericanos. Asimismo, una vez completado el equipamiento de VCBR para la Brigada Mecanizada X, La fuerza deberá incorporar más vehículos de combate blindados a ruedas para equipar a otros elementos que verán acrecentada su capacidad de maniobra, protección y poder de fuego al disponer de ellos.

Entre los diversos modelos de VCBR analizados por la institución -junto con el Ministerio de Defensa- en el marco del Programa VCBR, se podría decir que los 3 con mayores posibilidades fueron: el VN-1D (versión de exportación del ZBL-09) de la empresa china NORINCO; el Stryker de la estadounidense General Dynamics Land Systems (GDLS); y el Guaraní brasileño fabricado por IVECO. Hay que considerar las dificultades económicas, los vaivenes políticos y la falta de continuidad entre administraciones de distinta ideología.

A lo largo de la última década las ofertas de los vehículos de China, Estados Unidos y Brasil alteraron el orden de interés por parte del Gobierno argentino, priorizando más los aspectos políticos que los técnicos, operativos y económicos, que son los que siempre deberían prevalecer en un país serio. El año 2015 el gobierno kirchnerista de entonces firmó un acuerdo por un monto de casi 200 millones de dólares con China para ensamblar en Argentina unas 200 unidades del VN-1D.

Años después, en julio de 2020, durante la administración macrista (más afín a Washington), se avanzó en gestiones para adquirir unos treinta 30 con torretas de ametralladoras, repuestos y accesorios por casi 100 millones de dólares. Posteriormente, en enero dl 2023, otra vez con el kirchnerismo en el Gobierno, se firmó una carta de intención con Brasil para adquirir 156 6x6 Guaraní. Como podrá imaginar el lector, ninguna de las negociaciones anteriores llegó a concretarse por falta de voluntad de las autoridades políticas argentinas, que nunca asignaron el correspondiente presupuesto (de 100 a 300 millones de dólares por 27 a 200 vehículos).

Finalmente, la novela del proyecto de incorporación de una familia de vehículos de combate blindados a ruedas tendría un final feliz durante la actual gestión del presidente Javier Milei, que ordenó al Ministerio de Defensa avanzar con el Departamento de Defensa de Estados Unidos para concretar la incorporación del M-1126 Stryker. Las reuniones mantenidas por las autoridades del EA, el Ministerio de Defensa y la Oficina de Cooperación de Defensa de la Embajada de los Estados Unidos derivaron al ofrecimiento de Washington para inspeccionar 8 Stryker almacenados en el Regional Logistic Readiness Center de Tacoma, bajo la supervisión del Mando de Material del US Army y GDLS.

A tal efecto, en el mes de junio del año 2025, una comisión técnica visitó el centro logístico en Tacoma para evaluar los vehículos ofrecidos, realizando diversas pruebas estáticas y dinámicas, que contemplaron 78 ítems de verificación sobre el motor, transmisión, control de presión e inflado automático de neumáticos, equipos de comunicaciones, visores diurnos y nocturnos, etc. A través de herramientas específicas de diagnóstico, se pudo comprobar que los 9 vehículos inspeccionados se encontraban en estado operativo total y se confirmó la trazabilidad de su mantenimiento.

Inspecciones y soporte

Además, los miembros de la comisión argentina presenciaron un ejercicio práctico con tiro real de una Brigada de Combate Stryker en el Centro de Instrucción de Yakima, oportunidad en que pudieron observar la movilidad, potencia de fuego y despliegue táctico de los vehículos de acuerdo con la doctrina del US Army. Como corolario de la inspección técnica y la demostración operativa, el 3 de julio pasado el ministro de Defensa de Argentina y el secretario de Defensa de Estados Unidos suscribieron el acuerdo estratégico para la incorporación de la familia de vehículos de combate blindados a ruedas Stryker.

Consta de 3 etapas: la primera, cuya carta de oferta y aceptación fue refrendada, correspondiente a la compra de los primeros 8 Stryker de la variante M-1126 que fueron inspeccionados; una segunda a partir del año 2026 para completar 27 ejemplares; y la tercera etapa que debería concluir en 2028 con la incorporación de unos 150 en sus distintas variantes (transporte de tropas, portamortero, puesto comando, cazatanques, etc.). Los adquiridos estarán equipados con nuevas radios de Elbit Systems, la misma empresa israelí que provee los kits para modernizar los TAM (Tanque Argentino Mediano) al estándar TAM2C-A2.

La compra, además de herramientas, repuestos, documentación y cursos de capacitación, también prevé a mediano plazo acciones con el Departamento de Defensa de Estados Unidos y el fabricante, GDLS, para que Argentina tenga instalaciones (Centro Regional de Mantenimiento Mayor de Stryker), utillajes, maquinaria y personal especializado para realizar el mantenimiento mayor de estos modernos vehículos de combate a ruedas, para Argentina y otros países. Entre sus principales ventajas destaca que es una plataforma con tracción 8x8 (requerimiento inicial de la fuerza) que brinda mayor movilidad todo terreno (menor presión específica por cm2. y más capacidad para superar obstáculos verticales y zanjas).

Ha sido probado en combate en diversos teatros de operaciones, que van desde el desierto a zonas montañosas, boscosas, con nieve y entornos urbanos. De los 3 candidatos evaluados es del que se han fabricado más ejemplares y está en servicio con más países alrededor del mundo. Emplea el mismo motor Caterpillar C7 que los camiones OshKosh M-1083A1P2 en dotación de la Brigada Mecanizada X (a la cual serán asignados los VCBR) y hay mayor cantidad de proveedores de vehículos y repuestos -nuevos y usados- para afrontar el sostenimiento logístico a lo largo del ciclo de su vida útil, mínimo veinte a treinta años.

La elección

La elección del modelo estadounidense permite acceder a beneficios de diversos programas de Washington, como los de ventas militares al extranjero FMS (Foreign Military Sales), artículos de defensa excedentes EDA (Excess Defense Articles), financiación militar al extranjero FMF (Foreign Military Financing), etc., de cara a la venta, donación y financiación de Stryker nuevos y usados, su armamento, equipos de comunicaciones, repuestos, etc., a costos y plazos competitivos.

El Guaraní es un 6x6 de casi 20 ton. (ligeramente superior al Stryker), desarrollado conjuntamente por Iveco Defence Vehicles (IDV) y el Ejército brasileño a partir de 2009. Está equipado con el motor Iveco FPT de 9 l. y 380 CV, que se produce en Córdoba (Argentina), lo cual constituye una ventaja no solo desde el punto de vista del acceso a repuestos y mantenimiento, sino también en lo que hace a costos y participación de la industria local. Otro aspecto a destacar es su capacidad anfibia, que le permite cruzar cauces de ríos, muy útil en la Mesopotamia e imprescindible para un desembarco pensando en los conjunto y mayor interoperabilidad con la Infantería de Marina, además de estandarizar medios y doctrina, reducir costos en capacitación y logística, etc.

El NORINCO VN-1D es un 8x8 anfibio que no ha sido probado en combate (al igual que el Guaraní), está en servicio en solo 4 países de todo el mundo (en Sudamérica sólo Venezuela) y la experiencia de la Institución con los 4 6x6 WMZ-551B1 comprados al mismo fabricante en 2010 no dio los resultados esperados. Como puntos favorables de la propuesta de China se pueden citar que ofrecía transferencia de tecnología y el ensamblado de los vehículos en Argentina. NORINCO aceptó realizar ciertas modificaciones en el diseño original para adaptarlo a los requerimientos del EA, tanto en lo que hace a cuestiones de ergonomía como también del tipo de compuerta para las tropas en combate.

Tanto el VN-1 como el modelo norteamericano son 8x8, principal ventaja técnica frente al Guaraní 6x6. Recordemos que la preferencia inicial, tanto del EA como de la Infantería de Marina, es por 8x8, que permite una mayor distribución del peso específico en la pisada de los neumáticos sobre terrenos fangosos, nevados, etc., además de favorecer la capacidad de adaptar un único modelo de VCBR para varias funciones (transporte de personal, portamortero, caza tanque con cañón de 105 mm., defensa antiaérea, lanza puente, puesto de mando, recuperador, etc.). En la siguiente tabla se exponen algunas de las características técnicas más relevantes de los 3 modelos de VCBR que compitieron.

Características técnicas

Stryker

VN-1D

Guaraní

Tracción

8x8

8x8

6x6

Largo (m.)

6,98

8

6,91

Ancho (m.)

2,72

3,02

2,7

Alto (m.)

2,64

3

2,34

Peso (ton.)

16,47

21

17,7

Relación peso/potencia (CV/ton.)

24,5

21

19,27

Potencia del motor (CV)

350

448

379

Velocidad máxima (km/h.)

100

100

90

Autonomía en ruta pavimentada (km.)

530

800

600

Pendiente frontal (%)

60

60

60

Pendiente lateral (%)

30

30

30

Obstáculo vertical (m.)

0,6

0,55

0,5

Zanja (m.)

2

1,8

1,2

Profundidad de vadeo sin preparar (m.)

1,2

Anfibio

Anfibio

Capacidad anfibia

No

Blindaje (mm.)

290

S/D

S/D

Protección balística frontal hasta 7,62 mm.

Protección balística frontal hasta 14,5 mm.

S/D

No

Tropas transportadas

9

7*

9

Tripulación

2

3*

2

Efectivos totales

11

10*

11

Velocidad máxima en navegación (km/h.)

-

8

9

Transportable en C-130/KC-390

No

Variante caza tanques con cañón de 105 mm.

No

Variante de defensa antiaérea

Variante de artillería autopropulsada

No

No

Variante de ambulancia

Variante de zapador/recuperador

Variante de puesto de mando

Variante de portamortero de 120 mm.

Torretas con armamento de 40, 30 y 12,7 mm.

Campo visual del jefe del vehículo (°)

360

360

360

Campo visual del conductor (°)

90

S/D

46

Fabricante

EEUU

China

Brasil

Usuarios a nivel mundial/interoperabilidad

Alto

Bajo

Medio

Probado en combate

No

No

PONDERACIÓN TÉCNICA FINAL

Alta

Baja

Media

* La cantidad de tropas que transporta el VN-1, así como la ergonomía de los puestos del conductor y jefe del vehículo se corresponde a la contextura física promedio de los asiáticos (normalmente menor a las personas occidentales).

Conclusiones

La selección de un sistema de armas implica analizar y ponderar múltiples aspectos, entre los cuales citamos los costos y condiciones contractuales, las características técnicas, la calidad y fiabilidad del producto, etc. Además, la adquisición tiene connotaciones geopolíticas que han de ser consideradas por las máximas autoridades del Estado (Ministerio de Defensa, Cancillería, Economía, etc.), pues implica asumir un compromiso de veinte a treinta años años con una potencia extranjera y no se debe analizar sólo el estado actual del vínculo con el país proveedor, sino su probable evolución en las siguientes décadas para evitar problemas como los que sufrió la Argentina durante la Guerra de Malvinas.

Los Stryker adquiridos son nuevos, de los últimos lotes producidos, con casco en forma V para reducir el impacto de explosivos improvisados y minas bajo el vehículo y serán de la variante ICV (Infantry Combat Vehicle) para transporte de hasta 9 soldados, equipados con afuste para ametralladora de 12,7 mm. o lanzagranadas de 40 mm. Es un vehículo de combate diseñado para ofrecer alta movilidad en todo terreno, gran velocidad de despliegue estratégico (barco, tren o avión C-130); protección balística contra armas ligeras (hasta 14,5 mm.), explosiones y esquirlas; versatilidad táctica para diversas funciones de combate, como transporte, apoyo de tiro, reconocimiento y evacuación médica, entre otras.

Hasta el momento se han fabricado más de 5.000 ejemplares de la familia Stryker en sus diversas configuraciones, habiendo sido adoptado por el US Army (su principal usuario) y las fuerzas de otros países aliados, que han probado en combate sus sobresalientes prestaciones en diversos teatros de operaciones alrededor del mundo, tanto en entornos urbanos como de montaña, nieve, desierto, etc. No se trata de una elección política y caprichosa: la selección del Stryker responde estrictamente a los criterios técnicos, operacionales y militares que ponderó el personal idóneo del Ejército Argentino tras varios años de análisis y comprobaciones en el terreno a las que fueron invitados a participar.

Recordemos que, desde un comienzo, el EA formuló su requerimiento operacional de una plataforma 8x8 y, dentro de las opciones de vehículos nuevos y/o usados que había disponibles en el mercado, el Stryker era el modelo que mejor satisfacía las exigencias de la fuerza. La incorporación de la familia de VCBR 8x8 Stryker significa realmente un salto importantísimo, porque implica:

  • La concreción de un proyecto de inversión de gran envergadura.
  • La adquisición de una nueva capacidad militar, caracterizada por la alta movilidad, rapidez de despliegue, poder de fuego y maniobra.
  • La organización y equipamiento una Brigada Mecanizada a Rueda.
  • Generar e implementar cambios doctrinarios.
  • La adquisición de un nuevo sistema de armas en cantidad, algo que hacía tiempo no se daba, con todas las ventajas que implica en términos de estandarización logística, mantenimiento, capacitación del personal, etc.
  • Un desafío profesional y una mayor motivación del personal que operará y mantendrá un sistema de armas con la última tecnología, operado por la mayor potencia militar del mundo y otros países aliados.

Tras casi dos décadas de idas y vueltas, el gobierno del presidente Javier Milei concretó la tan necesaria adquisición de VCBR. Con la incorporación de los Stryker en sus diferentes versiones, la actual Brigada Mecanizada X comenzará su transformación en Brigada Mecanizada a Ruedas, potenciando la capacidad de alta movilidad y flexibilidad que requiere esta GUC, que forma parte de la FDR del Ejército Argentino. (Luis F. Piñeiro Corresponsal de Grupo Edefa en Buenos Aires/ Fotos Guillermo E. Sentis)


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