Los orígenes de esta adquisición se remontan a 2013, cuando las Fuerzas de Defensa Aérea de Egipto contrataron lo que se cree son tres baterías en un acuerdo realizado bajo estricta confidencialidad. Según diversos informes, las entregas comenzaron entre 2014 y 2016, manteniéndose el sistema bajo reserva hasta que se consideró oportuno revelarlo como un mensaje claro sobre el continuo desarrollo de las capacidades defensivas del ejército egipcio.
Antey-2500: 2.500 km de alcance
El sistema S-300VM, conocido comercialmente como Antey-2500, desarrollado por la rusa Almaz-Antey, se diferencia de sus contrapartes sobre ruedas, como la versión S-300PMU2. Se trata de un sistema autopropulsado sobre orugas diseñado específicamente para proporcionar cobertura defensiva continua a unidades blindadas e infantería mecanizada a nivel de divisiones y ejércitos de campaña. Sus plataformas sobre orugas le otorgan una alta movilidad en entornos desérticos, lo que le permite acompañar a las fuerzas terrestres en sus desplazamientos, además de su capacidad para proporcionar protección centralizada a objetivos vitales en el interior del país, tales como centros de mando y control y bases aéreas.
Dos vehículos lanzadores de misiles 9A83ME con el helicóptero de ataque Kamov Ka-52 situado en medio de ambos.
Este sistema evolucionó a partir de la familia S-300V, que entró en servicio en la Unión Soviética en 1983 como plataforma de defensa contra misiles balísticos, derivada a su vez del sistema original S-300. La versión actual ofrece capacidades de combate avanzadas que le permiten hacer frente a una amplia gama de amenazas. Está diseñado para interceptar misiles balísticos a distancias de hasta 2.500 kilómetros. Asimismo, puede combatir misiles balísticos de corto alcance lanzados desde rangos de entre 300 y 1.000 kilómetros, y misiles tácticos lanzados desde sistemas de artillería de cohetes con un alcance de hasta 300 kilómetros.
Las capacidades del sistema no se limitan a la interceptación de misiles balísticos, sino que se extienden a neutralizar diversos tipos de misiles de crucero, aviones de combate de alta maniobrabilidad, así como objetivos estratégicos como bombarderos, aviones de alerta temprana (AEW), plataformas de reconocimiento electrónico y aeronaves de guerra electrónica.
Desde el punto de vista técnico, este sistema supera a la versión S-300PMU2 en su capacidad para acompañar a las fuerzas terrestres gracias a sus vehículos sobre orugas, además de poseer una mayor eficacia en la interceptación de misiles balísticos. En cuanto a los objetivos aéreos convencionales, el sistema puede entablar combate a distancias de hasta aproximadamente 200 kilómetros, según el tipo de misil utilizado, lo que otorga a las fuerzas egipcias una flexibilidad operativa significativa en la protección de su espacio aéreo. (Alex Ribeiro)





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