Dos aviones EA-37B Compass Call de guerra electrónica de la Fuerza Aérea de Estados Unidos fueron captados llegando a la base británica de RAF Mildenhall, desde donde habrían seguido camino hasta Turquía para participar en la Guerra de Irán.
El 31 de marzo de 2026, dos EA-37B Compass Call de la Fuerza Aérea de Estados Unidos o United States Air Force (USAF) fueron fotografiados llegando a la base inglesa de RAF (Royal Air Force) Mildenhall, tras despegar de la base aérea Davis-Monthan (Arizona) y hacer escala en la conjunta de McGuire-Dix-Lakehurst (Nueva Jersey). Posteriormente, según Air Recognition, datos de rastreo de vuelos de fuentes abiertas y material gráfico indican una probable continuación del despliegue hacia Turquía, en apoyo de la Operación Epic Fury, que es la denominación de la participación de Estados Unidos en la Guerra de Irán.
Este movimiento podría marcar el primer uso operativo real de la nueva plataforma aéreo de ataque electrónico o Electronic Attack de la USAF, cuyo equipamiento ya detalló defensa.com. El despliegue destaca no solo por las aeronaves involucradas, sino también por su momento dentro del programa EA-37B. Aunque aún en proceso de alcanzar su capacidad operativa plena, la plataforma ha aparecido ahora siguiendo una ruta coherente con misiones operativas, más que con actividades de evaluación o demostración. El uso de los indicativos AXIS41 y AXIS43, junto con los movimientos logísticos coordinados, en concreto de un Boeing 747-400 de la compañía Kalitta Air, que colabora habitualmente con el Mando de Transporte de Estados Unidos o U.S. Transportation Command, que tras aterrizar en Davis-Monthan voló hasta Estambul, sugiere el envío de un destacamento para facilitar una operación sostenida de los EA-37B en favor de la operación Epic Fury.
De confirmarse, reflejaría una decisión concreta de introducir este importante activo de guerra electrónica de alto valor y carácter parcialmente clasificado en un teatro operacional de guerra abierta.
Degradar la eficacia de la coordinación de misiles superficie-aire
El EA-37B está diseñado para operar a través de todo el espectro electromagnético, atacando la imprescindible arquitectura de conexión de las fuerzas militares modernas más que sus plataformas físicas. Más allá del interferido convencional (jamming), el sistema busca fragmentar las estructuras de mando y control del adversario, degradar la fusión de sensores y perturbar la sincronización entre radares, nodos de comunicaciones y redes de navegación. Basado en la plataforma del avión de transporte ejecutivo Gulfstream G550, ofrece una velocidad significativamente mayor, un alcance operativo extendido y un techo de servicio más elevado que el del veterano EC-130H Compass Call, lo que permite ciclos de despliegue más rápidos, mayor supervivencia y posicionamiento flexible a distancia suficiente para evitar a las defensas aéreas enemigas.
La doctrina militar iraní depende en gran medida de redes de mando distribuidas, de acuerdo con su doctrina de defensa descentralizada, incluidas las de defensa aérea y el uso coordinado sistemas no tripulados (Unmanned Aircraft System, UAS) mediante enlaces de radiofrecuencia. Al atacar estas dependencias, el EA-37B podría degradar la eficacia de la coordinación de misiles superficie-aire, interrumpir los enlaces de mando con los UAS e interferir la transmisión de datos de puntería de las unidades de lanzamiento de misiles.
El posible estacionamiento o despliegue de estas aeronaves a Turquía añade una dimensión estratégica más amplia. Situada en la intersección de Europa, Oriente Medio y la región del mar Negro, Turquía ofrece proximidad geográfica a múltiples teatros operativos mientras permanece integrada en las estructuras de la OTAN, a la vez que defiende a este aliado de los ataques de Irán, que ya ha lanzado varios misiles contra su territorio.
El preposicionamiento de los EA-37B en este contexto indica no solo disposición ante contingencias regionales, sino también la voluntad de emplear capacidades avanzadas de guerra electrónica como parte de una postura de despliegue avanzado. Refuerza además la creciente importancia del dominio electromagnético como pilar central de las operaciones militares contemporáneas, especialmente frente a adversarios que dependen de arquitecturas defensivas en red y en capas. (Julio Maíz)







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