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Loyal Wingman, el avanzado UAV de Boeing que volará con los F-35 australianos, inicia pruebas de motor

Boeing Australia comenzó los ensayos con el motor turbofan comercial del primer avión no tripulado Loyal Wingman, como parte de las pruebas en tierra y los preparativos para el primer vuelo. Este hito se produce después de que Boeing completara el prototipo para la Royal Australian Air Force a principios de este año, un gran paso adelante para el vehículo que sirve como base para el Airpower Teaming System del fabricante estadounidense, un sistema con inteligencia artificial desarrollado para el mercado mundial de defensa.

“Esta operación con el motor nos acerca a volar el primer avión a finales de este año y fue un éxito gracias a la colaboración y dedicación de nuestro equipo”, dijo Shane Arnott, director de programa del Airpower Teaming System (ATS). “Hemos podido seleccionar un motor a reacción muy ligero y listo para usar para el sistema no tripulado, como resultado de las tecnologías de fabricación avanzadas aplicadas a la aeronave”, afirmó.

Con una demanda del mercado mundial de aviones no tripulados altamente capaces pero extremadamente asequibles, Boeing aplicó la innovación de toda la empresa para lograr esos objetivos. Fue concebido a través de un modelo digital para su estructura, sistemas, capacidades y requisitos de ciclo de vida completo, con la pieza única en materiales compuestos con infusión de resina más grande de Boeing; y ensamblado utilizando procesos avanzados probados. El prototipo se somete ahora a pruebas en tierra, seguidas de rodajes y el primer vuelo previsto a finales de este año.

Boeing  presentó en febrero del pasado año, durante el Australian International Air Show, esta aeronave no tripulada destinada a acompañar a los aviones tripulados en misiones de combate. Así lo hará junto a las plataformas tripuladas de última generación como el F-35 Lightning II en las misiones más peligrosas realizando tareas de guerra electrónica o inteligencia, vigilancia y reconocimiento (ISR) en conjunción con las plataformas tripuladas.  Empleará la inteligencia artificial para volar de forma autónoma o maniobrar automáticamente en torno a su operador de forma coordinada y evitando cualquier riesgo de colisión.

Estamos ante un aparato configurable según el tipo de misión y  de tamaño similar al de un moderno avión de combate, con 11,7 metros de largo y un alcance de más de 2.000 millas náuticas.

Fotografía: El “Loyal Wingman” durante las pruebas de motor.


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