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Viernes, 12 de abril de 2024 Iniciar Sesión Suscríbase

Un avión de combate MiG-31 disuade a dos bombarderos estadounidenses B-1B sobre el mar de Barents

Uno de los interceptores MiG-31, como el que protagonizó el último incidente con la USAF. (foto Alex Beltyukov)

Dos veteranas aeronaves, entraron en servicio durante la Guerra Fría, el avión de combate ruso MiG-31 y el bombardero estratégico de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos B-1B, han protagonizado el último incidente aéreo entre ambas potencias nucleares.

El Ministerio de Defensa ruso aseguró el pasado 24 de marzo que había enviado un avión de combate Mikoyan MiG-31 para hacer frente a la aproximación de dos bombarderos Rockwell (actualmente Boeing) B-1B Lancer estadounidenses en la frontera rusa sobre el mar de Barents.

 

Los bombarderos de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos o United States Air Force (USAF) no entraron en el espacio aéreo ruso y se alejaron de la frontera tras detectar la aproximación del avión de combate ruso, especializado en misiones de interceptación, siempre según Moscú. Esta misma fuente afirmó que el MiG-31 despegó desde una base aérea en la región de Murmansk, al noroeste de Rusia, para hacer frente a los bombarderos estadounidenses que se acercaban a su territorio, aunque siempre volando en el espacio aéreo internacional.

 

Por su parte, las Fuerzas Armadas noruegas se han mostrado reacias a facilitar información sobre los vuelos. El Cuartel General Conjunto noruego, cerca de Bodø, ha confirmado que los aviones aliados estuvieron dentro del espacio aéreo noruego antes de sobrevolar el espacio aéreo internacional sobre el mar de Barents. “La actividad abarcó tanto el espacio aéreo noruego como el internacional”, afirma el portavoz Reidar Flasnes, añadiendo que los vuelos estaban “aprobados por el Ministerio de Defensa de Noruega”.

 

 

Un B-1B (a la izquierda) repostando de in KC-135. (foto USAF)

 

La operación incluía, además, tres aviones cisterna estadounidenses Boeing KC-135R Stratotankers que salieron de la base aérea RAF (Royal Air Force) Mildenhall, al norte de Londres, el domingo por la mañana, sede del 100º Ala de repostaje en vuelo o 100th Air Refueling Wing  (100 ARW), que los encuadra.

 

Los tres aviones cisterna sobrevolaron Noruega y Suecia, ya integrada en la OTAN. Dentro del Círculo Polar Ártico, los aviones cisterna suministraron combustible a los bombarderos estadounidenses y posiblemente también a los cazas de apoyo de la Alianza Atlántica antes de volver a su base en Inglaterra.

 

El Mando Europeo de Estados Unidos o USAFE aún no ha dado detalle de la misión que tenían los bombarderos sobre el Ártico el pasado domingo, al menos hasta la fecha de cierre de la noticia.

 

El MiG-31 empezó a ser entregado en 1985 en la Fuerza de la Defensa Aérea Soviética o Voyska ProtivoVozdushnoy Oborony (V-PVO), que tenía la misión específica de blindar los cielos de la desaparecida Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), pasando parte de la flota a servir, a partir de 1992, en la Fuerza Aérea de Rusia.

 

El B-1B Lancer americano es también “hijo” de la Guerra Fría, ya que se empezó a incorporarse a la USAF aquel mismo 1985, entrando en servicio un año después, en concreto en el seno del también desaparecido Mando Aéreo Estratégico o  Strategic Air Command (SAC), dado su rol inicial de bombardero estratégico nuclear. (Julio Maíz)


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