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Los F-16 de la Fuerza Aérea Chilena

La adquisición de los F-16 por la FACh comenzó el 27 de diciembre de 2000, cuando el Gobierno chileno decidió comprar 10 F-16C/D Block 50 de nueva fabricación a Lockheed-Martin, bajo el programa Peace Puma. El acuerdo para los 6 F-16C y los 4 D biplazas fue firmado el 2 de febrero de 2002. El primero fue presentado a la prensa el 14 de abril de 2005 y comenzó a volar en la Base Aérea de Edwards en junio de 2005, iniciando las entregas en 2007.

En noviembre de 2004, la FACh estaba ansiosa de remplazar urgentemente su flota de veteranos Mirage 50/5M, cuyos costes operativos eran elevados y crecientes, con repuestos cada vez más difíciles de obtener. Al poco tiempo de especificar la necesidad de un sucesor comenzaron las negociaciones con el Gobierno holandés para comprar un lote de segunda mano de 18 F-16 de la RNAF con el programa de modernización de media vida MLU (Mid Life Updated) aplicado.

Tras cerrar la Base Aérea de Twente en 2004 y disolver el 315º Escuadrón, Holanda decidió poner su excedente de esos cazabombarderos en venta. Teniendo en cuenta que estos aviones eran conformes a las especificaciones chilenas, empezaron las negociaciones con el Gobierno de los Países Bajos para su eventual compra, que se cerraron en octubre de 2005, tras decidir adquirir 11 F-16AM y 7 BM, todos sometidos a la conversión MLU, siendo entregados entre agosto de 2006 y septiembre de 2007.

Como resultado, se formó un nuevo Escuadrón de F-16, tras retirarse los Mirage. De cara a preparar las aeronaves incluidas en el acuerdo, se puso en práctica el Proyecto Afstoting F-16 (PAF) de disolución en Twente en 2003, que asumió la tarea de desafectar todos los aparatos que iban a ser retirados del servicio, formándose un grupo de trabajo para 56 ejemplares, parte de los cuales serían vendidos y los otros desguazados.

Para poder enajenarlos, deberían mantenerse las aeronaves en buen estado, para lo cual se almacenarían en un shelter acondicionado y deberían efectuar aproximadamente dos horas de vuelo por mes. Todos los lunes, un número desigual de pilotos de escuadrones operacionales llegaban a Twente y despegaban con estos F-16 almacenados. Durante estos cortos vuelos de rutina se chequeaba toda la funcionalidad del instrumental.

Tras el aterrizaje, los pilotos entregaban al personal de tierra una lista de chequeo señalando todos los defectos de los aviones, que tenían que ser arreglados en las siguientes dos semanas, antes del siguiente vuelo de rutina. En el caso de duda, el aparato debía realizar un vuelo adicional de aproximadamente una hora, de cara a asegurarse siete días antes de la siguiente salida.

Antes de la entrega, los F-16 fueron modificados, desmontando el tren de aterrizaje para realizar una completa revisión general e instalando en los aviones un nuevo software, algo necesario, pues Estados Unidos no permitió suministrar el original a los chilenos. Finalmente, el mecanismo de frenado francés fue remplazado por el original, pero viejo, norteamericano. En preparación de la entrega de los F-16 MLU, pilotos y técnicos de mantenimiento atendieron a un curso de diez meses en Holanda con la RNAF, de cara a prepararlos y cualificarlos en los aparatos adquiridos.

En total, ocho grupos con 75 alumnos se instruyeron en los siguientes módulos: Mantenimiento en Línea, Aviónica, Técnico de Armas, Mecánica de Motor y Especialista de Seguridad en Vuelo. La formación se dividió en una parte teórica en Hoogerheide (Holanda), impartida por la RNAF; y una práctica en la World Class Aviation Academy (WCAA), completando los 75 estudiantes su adiestramiento y, por tanto, graduándose. Un entrenamiento de refresco se ha llevado a cabo durante 2011.

Tres lotes de entregas

Antes de la entrega, el 4 de septiembre de 2006, un C-130H aterrizó en Twente para llevarse un cierto número de asientos eyectables que se incluían en el acuerdo. Otro avión de transporte, un Ilyushin Il-76 de Volga Air, fue fletado para trasladar el resto de las piezas de repuesto. A las 09:00 horas de ese día, el primer F-16 despegó y fue reabastecido de combustible por un trirreactor cisterna KDC-10 sobre Francia, en su ruta hacia la Base Aérea de Gando, en Gran Canaria.

El segundo lote de cuatro aviones, de los cuales dos servían como remplazo, despegó de Twente a las 13:00, siendo reabastecidos por el KDC-10 en su camino hacia Gando. Tras la parada para pernoctar, partieron hacia Gilberto Freyre (Recife), en Brasil, donde repostarían. Cuando los aparatos llegaron a Cerro Moreno (Chile) los seriales holandeses en adhesivos que estaban sobre los chilenos se quitaron y fueron oficialmente aceptados por la FACh.

Los aparatos entregados en este primer lote fueron:

J-657     F-16BM      NAF81

J-141     F-16AM      NAF82

J-885     F-16BM      NAF83

J-656     F-16BM      NAF84

J-652     F-16BM      NAF85 (remplazo*)

J-194     F-16AM      NAF86

J-139     F-16AM      NAF87 (remplazo*)

J-633     F-16AM      NAF88

La partida del segundo lote se planificó para el 5 de marzo de 2007, pero se canceló, debido a que el KDC-10 no estaba disponible en esa fecha. El vuelo de ferry se pospuso 48 horas, pero se supo que uno de los cisternas estaba en el suelo y el otro fue asignado a operaciones en Afganistán. Esto llevó a trasladar el evento al 5 de abril.

A las 10:00, hora local, los 6 F-16 despegaron rumbo a Gando, donde deberían permanecer durante dos días. El ferry utilizó las mismas paradas que el lote anterior, haciendo la escala para combustible en Brasil antes de llegar a Chile. Los dos ejemplares de remplazo, J-360 y J-650, alcanzaron Gando vía Monte Real, ya que la capacidad máxima de los KDC-10 es de seis aviones. Los dos aparatos de repuesto siguieron la misma ruta de vuelta a Twente el 10 de abril.

Los incluidos en el segundo lote fueron:

J-652     F-16BM      NAF81

J-205     F-16AM      NAF82

J-649     F-16AM      NAF83

J-137     F-16AM      NAF84

J-878     F-16AM      NAF85

J-139     F-16AM      NAF86

J-360     F-16AM      NAF87

J-650     F-16BM      NAF88

El tercer ferry se planificó para el 3 de junio de 2007, saliendo de Twente a las 09:53 horas locales rumbo al KDC-10, que ya estaba situado para reabastecer sobre Bruselas, y los seis F-16 se dirigieron a España, vía Reims. Uno de ellos, el J-622, sufrió problemas técnicos y el piloto decidió aterrizar por precaución en la Base Aérea de Torrejón de Ardoz (Madrid). Tras ser resuelto el problema, despegó a última hora de la tarde, uniéndose a los otros cinco en Gando.

Los aviones de este tercer lote eran:       

J-211     F-16BM      NAF81

J-143     F-16AM      NAF82

J-655     F-16BM      NAF83

J-360     F-16AM      NAF84

J-619     F-16BM      NAF85

J-622     F-16AM      NAF86

El segundo acuerdo

En 2008, otro lote de F-16 se vendió a Chile. El 25 de mayo de 2009, el pedido fue confirmado por el Ministerio de Defensa del país europeo de cara a la creación de otro Escuadrón, pensando en la retirada de los F-5 más viejos. Este segundo lote comprado por el Gobierno de Chile consistía en 18 F-16 aparatos, enajenados como consecuencia de las medidas de política de defensa decididas en 2006. Debido a severos recortes presupuestarios, el Gobierno había decidido vender esos ejemplares. Las nuevas entregas de los excedentes de F-16 Mid-life Upgrade (MLU) a Chile comenzaron el 1 de junio de 2010, con la primera tanda abandonando el país el 5 de noviembre de 2010.

La segunda también consistía en media docena de aparatos, puestos a disposición en le Base de la Fuerza Aérea de Volkel, que partieron el 6 de abril de 2011. Durante la salida de la última tanda, uno de los aviones no lo pudo hacer debido a problemas técnicos y partió el 30 de agosto de 2011. Con las últimas entregas, el total de F-16 MLU procedentes de la RNAF en el inventario chileno es de 36 aviones, 29 de los cuales monoplazas F-16AM y 7 biplazas F-16BM.

La entrega del cuarto lote a Chile tuvo lugar en la Base Aérea de Leeuwarden, el 4 de noviembre de 2010. Los aviones siguieron la misma ruta que la empleada en los vuelos ferry del primer acuerdo y, ya que ninguno presentó problemas técnicos, el traslado se desarrolló conforme al plan. Los aparatos incluidos en este lote fueron:

J-138     F-16AM      NAF81

J-192     F-16AM      NAF82

J-198     F-16AM      NAF83

J-207     F-16AM      NAF84

J-864     F-16AM      NAF85

J-869     F-16AM      NAF86

Además de estos cazabombarderos que abandonaron la Base Aérea de Leeuwarden, se incluyó en las entregas el J-255, transportado a Chile por barco, con la misión de servir para adiestramiento en tierra. El quinto lote fue el primero en entregarse en la Base Aérea de Volkel. A primeras horas de la mañana despegaron los F-16, pero uno, el J-627, tuvo problemas y regresó. Como consecuencia, una jornada después el J-058 partió hacia Gando para sumarse a los otros cinco, mientras que el estropeado fue reparado y entregado en el sexto y último lote. Los del quinto fueron:

J-058     F-16AM      NAF81

J-204     F-16AM      NAF82

J-617     F-16AM      NAF83

J-636     F-16AM      NAF84

J-648     F-16AM      NAF85

J-867     F-16AM      NAF86

El sexto salió de Volkel el 29 de agosto 2011, con el despegue a las 10:00 horas locales de cinco F-16 con rumbo a Gran Canaria. El J-627 tuvo otra vez problemas técnicos, en esta ocasión durante la puesta en marcha, y partió un día más tarde para juntarse con los otros en Gando. Uno de los aparatos que estaban incluidos era el J-640, que se dañó sin posibilidad de reparación cuando tocó tierra con la panza en Charleroi.

El F-16 debía realizar un touch and go (toma y al aire) antes de aterrizar y sufrir un mantenimiento en SABCA y, como resultado, otro avión fue preparado para incluirse en el último lote que debía entregarse. Todos los aviones del sexto portaban un adhesivo de Peace Amstel II, con el J-875 luciendo una pintura especial en la cola con el lema Chile II, lo hicimos de nuevo.

J-203     F-16AM      NAF81

J-365     F-16AM      NAF82

J-620     F-16AM      NAF83

J-627     F-16AM      NAF84

J-874     F-16AM      NAF85

J-875     F-16AM      NAF86

 

* Los dos aviones de remplazo, J-139 y J-652, regresaron a Twente dos días después desde Gando, haciendo escala en la Base Aérea portuguesa de Monte Real.


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