La Fuerza Área de Estados Unidos acaba de llegar a un nuevo acuerdo con Northrop Grumman para incrementar la producción del bombardero B-21, usando una asignación de 4.500 millones de dólares. La compañía dio a conocer que espera poder entregar a la United States Air Force (USAF), en la Base Área Ellsworth (Dakota del Sur), el primer bombardero furtivo B-21 Raider en 2027, la aeronave se encuentra en la etapa final de producción en sus instalaciones de Palmdale (California).
El nuevo acuerdo fue adelantado previamente por la directora ejecutiva de Northrop Grumman, Kathy Warden, quien señaló durante una reciente conferencia de resultados que se espera firmar antes de marzo un contrato para ampliar la producción del bombardero de última generación B-21 Raider. El incremento de 4.500 millones de dólares en el gasto del programa B-21, definido por los legisladores como parte del denominado paquete de conciliación de 2025, el conocido como “One Big Beautiful Bill”, tras el cierre de la Administración Trump del pasado otoño, permitirá financiar el impulso de la producción acelerada.
Algunos funcionarios del Departamento de la Fuerza Área también han pedido ampliar el programa oficial del Raider más allá de los 100 aviones previstos. Aunque el Secretario de la Fuerza Área Troy Meink no abordó si la compra total del bombardero cambiará, el precio actual ronda los 700 millones de dólares por unidad. La aeronave inició sus pruebas de vuelo en noviembre de 2023, y posteriormente entró en producción a baja cadencia en las instalaciones de Northrop en Palmdale. Además, se ha acelerado el programa con la entrega de un segundo aparato para pruebas en septiembre de 2025, como publicó defensa.com
Acerca del programa, el vicepresidente corporativo y presidente de Northrop Grumman Aeronautics Systems, Tom Jones, ha dicho: “Poner el B-21 Raider en manos de nuestros operadores y mantenedores de la USAF es la misión de miles de dedicados miembros del equipo de Northrop Grumman. Hemos brindado un rendimiento sobresaliente continuo en el B-21 en pruebas en tierra y vuelo, en asociación con la USAF. La empresa ha diseñado y construido el bombardero furtivo más avanzado del mundo, asegurando el poder aéreo estadounidense en el futuro”.
Kathy Warden, ha señalado que la compañía invirtió más de 5.000 millones de dólares para reforzar sus capacidades de ingeniería digital e infraestructura de fabricación con la mira puesta en aumentar el ritmo de producción en el futuro cercano. En este sentido, se ha informado que los modelos digitales han permitido reducir hasta un 50% los tiempos necesarios para obtener la certificación de software, lo que a su vez se espera que se trasmita en una mayor facilidad para integrar futuras mejoras tecnológicas que equipen a esta aerodinámica plataforma de última generación. (Julio Maíz)






Deje un comentario
Su e-mail no será publicado.
Los comentarios que no se atengan a las normas de participación podrán ser motivo de expulsión.