Northrop Grumman entregó a finales de 2025 sus últimos componentes estructurales destinados a los aviones de combate Boeing F/A-18E/F Super Hornet, marcando el cierre de su participación en el programa, paso previo al final de la producción del aparato.
Aunque el cierre de la línea de producción de la aeronave por la multinacional Boeing estaba inicialmente previsto para 2025, el plazo de entregas se ha ampliado hasta 2026 y 2027, a raíz del último pedido de la Marina de los Estados Unidos (US Navy) por un lote adicional de aeronaves del estándar Block III. Según marca el contrato, está previsto que las entregas concluyan en la primavera de 2027.
Origen en los años 90
El Super Hornet tuvo su origen en un requerimiento de la US Navy a comienzos de la década de los años noventa del pasado siglo, cuando se buscaba un avión de combate embarcado más capaz y con mayor autonomía. Derivado del anterior F/A-18A/B y C/D Hornet, el nuevo modelo fue profundamente rediseñado, incorporando un fuselaje más grande, mayor alcance y una superior capacidad de carga, que, a pesar de que visualmente se parecen, le convirtieron en un avión totalmente nuevo, respecto al diseño previo. Su primer vuelo tuvo lugar en noviembre de 1995, con una producción inicial a baja escala a comienzos de 1997 y el inicio de la producción en serie en septiembre del mismo año.
El programa fue liderado por Boeing Defense, Space & Security, responsable de fabricar el fuselaje delantero y las alas, además de realizar el ensamblaje final y la integración de los sistemas. Northrop Grumman actuó como contratista principal, suministrando las secciones central y posterior del fuselaje, así como las derivas verticales. Entre los proveedores más destacados figuran General Electric, fabricante de los motores F414, y Raytheon, responsable del radar y los sistemas de misión.
El ensamblaje final o Final Assembly Line (FAL) del Super Hornet se lleva a cabo en las instalaciones de Boeing en St. Louis (Misuri), antiguo complejo de McDonnell Douglas, empresa que fusionó en 1997. Con las últimas referidas entregas en 2027 se cerrará más de un cuarto de siglo de producción continua de este emblemático cazabombardero embarcado.
Incluso después de que finalice la producción de nuevos ejemplares, Boeing y la US Navy continuarán trabajando en los programas de actualización, sostenimiento y modernización a la variante Bloque III de toda su actual flota de Super Hornet, lo que prolongará su vida operativa hasta la más allá de la década de los treinta del presente siglo. A lo largo de su vida de producción, Boeing construyó aproximadamente 900 Super Hornet y los de su variante de guerra electrónica EA‑18G Growler para la US Navy y para clientes extranjeros como Australia y Kuwait. (Julio Maíz)






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