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Jueves, 5 de febrero de 2026 Iniciar Sesión Suscríbase

El mundo en manos de tres líderes autocráticos

Dicen algunos analistas que la razón de que Trump tomara la decisión de efectuar una incursión anfibia para extraer a Maduro y su esposa de Caracas a una cárcel de Nueva York fue el enfado que le produjo verlo bailar en la TV, imitándolo a él en alguna de sus estrafalarias apariciones.  Como razón oficial alegó que Maduro era el responsable de una red de narcotráfico y que dificultaba el acceso de las compañías americanas al petróleo venezolano.

Sin embargo los expertos no creen que Maduro fuera una pieza clave del tráfico de drogas y, tras los meses de bloqueo, estaba dispuesto a colaborar con las compañías petrolíferas americanas. Trump también alegó, como razón prioritaria, que Maduro lideraba un régimen dictatorial. Pero salvo el propio Maduro, en la actualidad, casi todo su régimen sigue intacto.  Por otro lado, Trump, al ser preguntado por el NYT si su poder tenia límites declaró: “Mi límite es mi propia moralidad, es lo único que puede detenerme. No necesito el derecho internacional” (1)

Líderes que se aíslan y sin contacto con la realidad

Por primera vez desde los años 30 del siglo XX, las potencias militares más importantes del planeta, China, Rusia y EEUU, son gobernados por líderes personalistas. Y no olvidemos que hasta hace pocos años, Rusia, no era más que una gasolinera en medio de ninguna parte, y en tiempos de Yeltsin, la marina ex soviética, no tenía recursos, ni para salir de la base. Y China en los 90, ocupaba el lugar 11º del ranking mundial por PIB.

Los tres líderes se aíslan en sus burbujas de poder e informativas. Putin, se refugia en un círculo estrecho de poder mientras se dedica a dar charlas sobre figuras históricas como Rurik de Novgorod y Yaroslav el Sabio, quienes en su opinión justifican la invasión de Ucrania. El hecho de que los gobernantes personalistas no estén sujetos a instituciones formales ni normas internacionales, les permite en ocasiones lograr acuerdos que resuelvan conflictos. Pero un mundo liderado por este tipo de líderes, no va a contribuir a la estabilidad global, sino a lo contrario. Estudios sobre este tipo de líderes nos muestran que son más imprudentes, agresivos y propensos a los conflictos que otro tipo de gobierno, además de serlo a romper alianzas, generar crisis e iniciar guerras absurdas. Dado que los lideres actuales de los tres países más poderosos de la tierra, desde un punto de vista militar, están gobernados por líderes personalistas, lo previsible es que el futuro se caracterice por la volatilidad, la violencia y la corrupción. (2)

El regreso del absolutismo y el fin de las democracias liberales

Durante siglos los monarcas absolutistas actuaron en política exterior por caprichos e incluso agravios familiares. Pero esos sistemas decayeron con el paso del tiempo a medida que los países se democratizaban y las autocracias trataban de evitar las locuras de su líder distribuyendo el poder, entre los órganos consultivos o las ramas de los ejércitos. Había excepciones como Corea del Norte pero se consideraban anecdóticas.

Sin embargo, el personalismo ha regresado, con Rusia a la cabeza. Desde que llegó al poder hace 27 años, Putin ha neutralizado a los partidos de oposición y al parlamento ruso, ha llenado los tribunales de jueces dispuestos a defender sus políticas y ha llenado la administración de subordinados aduladores. La naturaleza personalista de Putin ayuda a explicar su catastrófica decisión de invadir Ucrania. Sus reflexiones históricas, sumadas a su aislamiento físico durante la pandemia de COVID-19, generaron el pensamiento erróneo que lo llevó a concluir que la invasión de Ucrania era necesaria y fácilmente alcanzable. Pero nadie se atrevió a decirle que la conquista no sería tan fácil, al igual que nadie se atrevió a entrar en la estancia de Stalin, de quien el abuelo de Putin había sido cocinero, hasta días después de haber fallecido.

Una rara imagen de Xi Jimping en su juventud. BBC News Mundo.

Igual ha sucedido en China. Nunca fue una democracia, pero durante años el Partido Comunista adoptó un esquema de gobierno colaborativo. El líder del partido tenia límites de mandato y dentro del Politburo había contrapesos capaces de limitar su poder y, a puerta cerrada, incluso a discutir sus decisiones. Pero ese esquema ha desaparecido con Xi. Ha anulado los límites de mandatos, despedido a sus críticos internos y ha hecho purgas de altos oficiales, la última hace unos días, que reflejan la falta de confianza de XI en la lealtad del Ejército Popular de Liberación(3).

Xi se ha rodeado, como Putin, de aduladores, como consecuencia de todo ello ha cometido errores, como el de mantener durante meses su política de Covid 0, que provoco graves daños sociales y económicos, o la Política exterior  del Guerrero Lobo, que rompió con la tradicional política del ascenso silencioso de China por la de atacar a socios exteriores.  No obstante y dada la bonanza económica de China, podría parecer que Xi, es mas racional que Putin, pero los sistemas personalistas, y Xi lo es, tienden a disminuir la racionalidad, a medida que su poder se afianza (4).

Respecto a Trump, tiene divisiones dentro del país, como lo demuestra las protestas de Illinois y en otros estados hasta el punto que hay analistas que alertan de la posibilidad de una guerra civil. Sin embargo ha tratado y en parte logrado, eludir los controles de las cámaras y de los jueces en distintos aspectos como la inmigración o los aranceles o sus amenazas de la toma del Canal o de Groenlandia. Y todo ello sin contar sus posibles pingues beneficios con criptomonedas o con la bolsa, él y sus amigos, por información privilegiada, o negocios inmobiliarios, de él o su familia, o su berrinche por no recibir el premio nobel, todo ello, actitudes impropias del líder del país más poderoso de la tierra. (5)

Trump ha cultivado un círculo íntimo que se asemeja al de Putin en su capacidad de sumisión. A diferencia de su primer mandato, ahora nadie cercano a Trump tiene el deseo de contradecirlo. Todo, ello, hace que Trump viva en una realidad distorsionada. En la reunión con Putin, Witkoff, le aseguro a Trump que Putin estaba dispuesto a negociar un cese de hostilidades a la vez que le indico a Putin que EEUU estaba dispuesto a presionar a Ucrania a que cediera territorio. El resultado fue un desastre. Putin le soltó a Trump un sermón clásico de la maldad de Occidente y no se consiguió nada (6).

Un mundo más inestable 

Es evidente qué, con las debidas reservas de las diferencias, que las hay, Trump, puede tener cierta empatía por sus colegas euroasiáticos. Y así, parece que aceptaría una Europa del Este bajo la influencia de Rusia, e incluso la reunificación de Taiwan con la China continental. Pero estas posibles afinidades, no implican moderación mutua, por ello cada uno peleará por lo que desea: Putin puede que tras su expansión en Ucrania, continúe  hacia el Oeste, cuando se recupere de pérdidas de material, personal y económicas. Xi, no oculta el deseo personal de tomar Taiwan, y Trump quiere dominar el Hemisferio Occidental. Eso sin contar acciones unilaterales en regiones del mundo hasta ahora vetadas, como el Ártico, o el Espacio, y sin olvidar un clásico como región de fractura que es Oriente Medio.

Para los gobernantes personalistas las alianzas son de usar y tirar. La alergia de Trump hacia la OTAN se basa en que hay países, en realidad todos, que han pagado menos que los EEUU durante años. El hecho de los logros que ha tenido la OTAN, como mantener la paz durante 50 años y cultivar el llamado vínculo transatlántico y haber sido parapeto de las hordas asiáticas, es irrelevante. Es difícil de entender como colabora Trump con Putin en desmantelar lo que los soviéticos y el actual inquilino del Krenlin han considerado durante años como su único objetivo: Destruir la OTAN.

Pero igual se puede decir de la relación de compromiso entre China y Rusia. Rusia conquistó Manchuria al final de la segunda Guerra Mundial y eso China no lo olvida. Por otro lado, el exceso de población de China contrasta con la escasa densidad de población de Rusia a lo largo de los casi 4.000 kilómetros de la frontera entre ambas. En tiempos de la Guerra Fría los rusos bombardeaban el río Amur congelado, cuando los chinos ajusticiaban a revisionistas en la mediana de la frontera del río congelado, como única manera de que los chinos cesaran con su macabra actividad. Y eso tampoco se olvida (7).

Como consecuencia de estas políticas de compromiso y personalista de sus lideres el mundo será más inestable, con acciones unilaterales emprendidas por cada uno de ellos. Putin, Trump y Xi, parece que están de acuerdo en que la democracia es algo anticuado. Washington ha abandonado de hecho la promoción de la democracia y está forjando vínculos con líderes autoritarios que brindan beneficios a estos a cambio de su mayor proyección hacia Asia.

Conclusiones

Los líderes personalistas podrían acabar con un conflicto en horas pero también podrían crearlo. Si el círculo de Putin le asegura que los países Bálticos pueden caer en 48 horas, les hara caso. Con estos líderes, los controles tradicionales, las NNUU u otros, no podrán hacer nada para impedir que estos actúen por impulsos. Y si ellos mismos terminan enfrentándose, las posibilidades de acabar en conflicto son altas.

Los líderes personalistas son más proclives a emplear armas nucleares. Trump, en su primer mandato, se retiró del Tratado de fuerzas nucleares de alcance intermedio y ha ordenado reanudar las pruebas nucleares en  Octubre del 2025.

A diferencia de la estable Guerra Fría, donde lideres con más controles y con asesores preparados impedían las escaladas, el periodo que viene será mucho más volátil, ya que los decisores serán lideres, sí, pero personas al fin y al cabo, que deciden atacar al ver a su oponente bailando para mofarse de él y que no consienten que nadie les lleve la contraria. (Juan A. López Díaz, Col Inf Marina (Ret). Miembro AEME, Centro Pensamiento Naval, y Eurodefensa España)

1. Donald Trump Says: My Own Morality' Is the Only Thing That Can Stop Me from World Dominance: I Don't Need International Law, Meredith Kile, People, 09-01-2026

2. The Personalist Global Order, Seva Gunitsky and Semuhi Sinanoglu, January 26, 2026, Foreign affairs,

3. How a purge of China's military leadership could impact the army and Taiwan, E. Eduardo Castillo, Associated Press, abc news 26-01-2026

4. China y la diplomacia del lobo guerrero, Zhiqun Zhu, Política Exterior 1 de noviembre de 2020

5. Inside the Trump family’s global crypto cash machine,  David Gauthier-VillarsTom BerginMichelle ConlinLawrence Delevingne and Tom Wilson, Reuters, 28-10-2025

6. Witkoff Says Putin Open to Permanent Peace Deal With Ukraine, Moscow Times, 15-04-2025

7. China's hunger for others' land knows no limits. It's latest target is Russia, Sonal Gera, Wion, 04-07-2020


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