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Errores no forzados: España ante la guerra

Existe una expresión en el tenis que define muy bien la marcha de un partido: el número de errores no forzados. Son aquellos que no se deben a una buena jugada del contrario, sino que toda la responsabilidad recae sobre el que los comete. En la política exterior, a diferencia del tenis, muchos de los errores no forzados son cometidos con intención. 

 

La no intervención con Hitler en la II guerra Mundial, a pesar de enviar una División al frente ruso y la sintonía política, nos desmarcó de la reconstrucción de Europa y este mismo aislamiento nos condujo a cuarenta años de dictadura. En 2003, cuando España participaba en el Consejo de Seguridad de la ONU, solo lo ha sido 5 veces en la historia, Estados Unidos lanzó su guerra de Irak. España adoptó a mi juicio la posición correcta.

No podíamos enfrentarnos en el principal campo de batalla de esta guerra, que fue la ONU, a Estados Unidos y Reino Unido. Lo de Francia obedecía, como bien supimos después, a las concesiones otorgadas por Sadam a Chirac. Pero como predije, nos falló la convicción. No participamos en la guerra y sí en la reconstrucción, pero nadie supo explicarlo. De hecho, España estuvo más involucrada militarmente en Irak con Zapatero que con Aznar.

Decidimos compartir el mérito con Polonia y traer militares de Centroamérica, para reducir nuestra participación. Terminamos saliendo mal para regresar peor y sin ningún rédito político. En la guerra de Gaza hemos cometido, a mi juicio, otro error no forzado. Es cierto que la intervención militar allí es desproporcionada e injustificable, pero el Gobierno pudo sancionar de manera mucho más efectiva a Israel sin perjudicar nuestros intereses tecnológicos e industriales.

Hemos terminado en esta guerra sancionándonos a nosotros mismos y quedamos fuera del escenario político de la reconstrucción, cuando la mitad de los españoles llevan sangre de converso. La guerra de Irán es el último caso de error no forzado. Por supuesto que es una intervención ilegítima, pero conociendo el carácter del presidente Trump, las formas de condenar esta actuación debían haber sido más moderadas y ambivalentes.

Italia está en una posición similar a la de España y no ha recibido ni condenas, ni rechazos. Sacar músculo de un error no forzado es todavía más peligroso para nuestros intereses. La libertad de navegación en Ormuz es una responsabilidad de todos y, sin embargo, incluso cuando Francia intenta dar a Europa cierto papel, todos salimos por patas. Tenemos la admiración y el apoyo de Hamás, de la Autoridad Palestina, de Irán, de los países musulmanes y las críticas de la Comisión Europea, de la OTAN y de Estados Unidos.

No podíamos haber llegado a peor escenario, pero este fenómeno lo describió Cervantes en su máxima obra y todavía nos encanta asumir este papel quijotesco. Debemos recordar que, en política exterior, los países no tienen valores sino intereses que preservar. Antes de sacar la espada combativa de los valores morales o políticos, hay que identificar si el que va a pagar la factura es el mismo que saca la espada, porque si no es así, se está abusando de una posición política para la que no ha sido mandatado.

Los exportadores a Estados Unidos no saben ni le interesan los vericuetos de la política internacional, solo que tienen que mantener miles de empleos. Tomar posiciones sin contar con estos elementos resulta muy peligroso, por muchas razones morales o políticas que tengamos en una determinada posición.

Entre aliados, lo normal es en primer lugar preservar el interés nacional, y luego el de los aliados, especialmente cuando no se está de acuerdo. Dar la razón sólo a lo que nos agrada no forma parte del concepto de alianza o amistad: para hacer solo aquellos que nos parece bien, no necesitamos formar parte de ningún club.

En la antigüedad, España cambiaba de bando según las relaciones familiares de las cortes europeas, pero desde el final de la II Guerra Mundial nos posicionamos frente al enemigo común, sin obtener grandes réditos y desde 1976, como país democrático, formamos parte de la élite occidental. Preservar este lugar es lo más importante que debe hacer cualquier gobierno español. Jugar con este activo tan valioso por intereses particulares no es deseable ni admisible.

Es exactamente lo mismo que está haciendo Trump: sacar a Estados Unidos de su órbita para moverse como pez en el agua en las arenas internacionales y se equivoca, otro gran error forzado que pasa ya factura. La guerra de Irán no se habría producido y el régimen habría caído si la acción hubiera sido concertada con Europa y con nuestro apoyo militar, pero la soledad estratégica de Estados Unidos se convierte en su mayor debilidad.

No tienen a nadie a quién echar la culpa salvo a sí mismos y eso lo ha entendido Irán. Si Estados Unidos solo y su vanguardia, que es el gobierno de Netanyahu, no son capaces de provocar un cambio de régimen, se habrá demostrado que estar solos contra los aliados es lo peor que se puede hacer. Este mismo principio es aplicable a España. El segundo gran error de España es querer capitalizar el éxito, por ende, el fracaso sólo en el Gobierno y en el partido que lo soporta es como jugar a la ruleta rusa. Hacer de la política exterior una cuestión partidista para sacer rédito es un error no forzado enorme.

La única razón que se me ocurre es que se prefieren perder algunos puntos para ganar el partido. Lo que sucede en el mundo real es que casi nadie vence un partido si su número de errores no forzados, aunque sean por una buena intención, son mayoritarios.

España acumula un buen número de errores no forzados de esta naturaleza bienintencionada. La neutralidad en la I Guerra Mundial nos significó como poco interesados en Europa, en sus valores, en la construcción económica. Prevalecieron algunos intereses económicos a costa de incorporarnos a un proyecto común.

Cuando se gobierna, no caben eslóganes de pancartas, ni oponerse a la oposición, sino gobernar, y gobernar es asumir responsabilidades y defender los intereses de la nación sobre todos y cada uno de los intereses particulares. Los ciudadanos pasaron factura al Partido Popular en 2004 por incurrir en el mismo error.

De politizar la política exterior desde el gobierno no se puede esperar hoy un resultado diferente si se hace lo mismo. Existe un miedo atroz a asumir las consecuencias de una guerra, teniendo en cuenta el carácter pacífico del pueblo español, y por eso salimos corriendo de cualquier riesgo que pueda conducir a una derrota electoral. Aznar lo hizo, a pesar de que todos le aconsejaban lo contrario por convicción; y porque no se presentaba a la reelección, pero hubiera sido muy diferente si la guerra se hubiera producido en 1999. En política, como en la vida, si no se asumen sacrificios es muy difícil triunfar.

La mediocridad solo conduce a la depresión. Se pueden ganar muchas elecciones en España sin asumir riesgos, pero seguiremos bajando posiciones en el ranking de desarrollo, riqueza y protagonismo y esto no merece la pena, ni nos va bien, salvo que la supervivencia sea lo único importante. (Enrique Navarro)


Copyright © Grupo Edefa S.A. defensa.com ISSN: 3045-5170. Prohibida la reproducción total o parcial de este artículo sin permiso y autorización previa por parte de la empresa editora.

11 comentarios

 
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  1. Jose A | 07/04/2026 16:38h. Avisar al moderador
    El peligro irani respecto a armas nucleares?, respecto a los misiles balísticos? Yo en mi vida y ya peino canas no he visto ningún ataque de Iran a ningún país del mundo pero si de eeuu o Israel. Hemos sido amenazados por Trump directamente, quiere parte de la U.E., ha ayudado a Israel a cometer un genocidio. Y lo importante de esto es que ya lo ha dicho varias veces, lo hace por el petróleo y por debilitar a China. Lo ha dicho ya alto y claro!!!. Y todavía hay personas que se creen que el mundo es mas seguro al atacar a Irán. Nos merecemos que Trump nos Jo** el orto.    
  2. Jesús | 05/04/2026 13:29h. Avisar al moderador
    Es curioso que el autor no hace ninguna mención al programa nuclear y misilístico de Irán que no son sino el motivo de la intervención. Después de más de dos décadas de negociación a múltiples bandas, con muchos Kgs de uranio enriquecido más del 60% y misiles balísticos con toda Europa a su alcance, ¿qué más había que esperar para intervenir? A muchos les habría gustado directamente el exterminio de los judíos y muchos otros habrían mirado para otro lado con desdén. En mi caso, me alegra que Israel se defienda y EEUU lidere, aunque también creo que se ha actuado tarde y que por desgracia si este régimen iraní asesino de su pueblo queda en pie, volverán a intentarlo. Nada que reprochar a EEUU y sí a las naciones cobardes de Europa a las que les están haciendo el trabajo sucio mientras sus políticos se ponen exquisitos.   
  3. Fernando Novoa | 05/04/2026 12:08h. Avisar al moderador
    Totalmente de acuerdo con todo el contenido del artículo. Se podrá decir mas alto pero no más claro. No es el momento de las medias tintas   
  4. José Francisco | 04/04/2026 18:00h. Avisar al moderador
    Lo contrario por supuesto es lo que esta haciendo España y otros países evitar que pase de nuevo.    
  5. José Francisco | 04/04/2026 17:58h. Avisar al moderador
    Hay algunos que estáis deseando que pase lo mismo que en 2004 en Madrid, y es justo lo que esta intentando hacer este gobierno, el de Francia, Italia, UK y muchos otros, no es España sola. España tiene que estar con Europa en estos momentos, esta guerra no es de la OTAN y ni la ONU, todo lo contrario ,es de dos países que han atacado a otro de esa manera que tanto se quejo EEUU cuando el 7 de Diciembre de 1941 lo atacaron a ellos mientras negociavan, pero son cosas de la vida. No seré yo quien defienda a un régimen como el de Irán, pero una cosa no quita a la otra.    
  6. José Francisco | 04/04/2026 17:45h. Avisar al moderador
    Que casualidad que este señor que escriba el articulo en el momento de declarar España la guerra a Irak era asesor militar de José Maria Aznar, solo faltaba que el que decia que habían armas de destrucción masiva en Irak, diga ahora que estábamos en el lado incorrecto, sería demasiado, este artículo es partidista 100% y como dijo su jefe Aznar, el que pueda hacer que haga, porque no cuenta lo que pasó en España en 2004 por su culpa, ahora se esta intentando mirar por los intereses de España y sus ciudadanos para que no vuelva a pasar lo de Madrid en 2004.   
  7. WAYNE | 04/04/2026 17:44h. Avisar al moderador
    El gobierno tiene la aprobación de boquilla de dos organizaciones terroristas que aprovecharán la primera ocasión para atentar en España, pero eso del mundo musulmán... Lo que se ha ganado, a pulso, es su enemistad porque la inmensa mayoría es enemigo a muerte de Irán, cuyo gobierno solo se acuerda de España para atentar en nuestro suelo Podesus contra con que no nos comprarán más barquitos ni más proyectos civiles y tornaran su tradicional apoyo internacional en lo contrario. No olvidan ni perdonan. Lo pagaremos todos los españoles. En cuanto al servilismo a China, es la principal interesada en mantener abierto Ormuz. Tampoco va a olvidar quién de un lado al frente ni quién ha dado un paso atrás.   
  8. Juan López | 04/04/2026 10:31h. Avisar al moderador
    Estamos cometiendo demasiadas dobles faltas : equipamiento en calidad y cantidad por un lado y compromiso de progresar hacia un estatus más en la linea de nuestro peso real y específico en relación a nuestro entorno y responsabilidad geoestratégica por el otro .   
  9. Lucas | 04/04/2026 09:22h. Avisar al moderador
    El artículo le salió bastante partidista cosa de la que se queja del gobierno y un poco racista y en general malo.   
  10. Lucas | 04/04/2026 09:22h. Avisar al moderador
    El artículo le salió bastante partidista cosa de la que se queja del gobierno y un poco racista y en general malo.   
 
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