El inicio de las pruebas en condiciones operativas reales del radar ECRS Mk1 marca el salto del programa desde la fase de laboratorio a la validación en escenarios que se acercan a la utilización en combate de los futuros Eurofighter de Alemania y España.
El programa entra en fase de madurez operativa
El consorcio formado por HENSOLDT e Indra ha comenzado a ensayar el Eurofighter Common Radar System Mark 1 (ECRS Mk1) en ejercicios con blancos reales y cooperativos, utilizando ya el hardware definitivo y la versión de software más avanzada disponible hasta la fecha. Esta transición desde las pruebas en tierra hacia los ensayos en vuelo previstos en 2026 supone consolidar el desarrollo de un sensor que ha sido contratado por Alemania y España como pilar tecnológico de sus nuevos Eurofighter.
Los primeros resultados de la campaña de pruebas confirman la robustez y las altas prestaciones de la nueva arquitectura de hardware y software, validando las decisiones de actualización de subsistemas adoptadas por los clientes en 2024. El horizonte declarado de puesta en servicio se mantiene en 2027, fecha en la que se espera que los primeros aparatos de ambos países entren en operación con el nuevo radar AESA plenamente certificado.
Un AESA multicanal como núcleo del nuevo Eurofighter
El ECRS Mk1 se basa en una antena de barrido electrónico activo multicanal (AESA) y en un procesador de altas prestaciones que permitirán al Eurofighter detectar y seguir simultáneamente un mayor número de blancos a mayores distancias, en escenarios saturados y altamente contestados. Frente a los radares mecánicos anteriores, la nueva arquitectura E-Scan ofrece modos avanzados aire‑aire y aire‑superficie de alta resolución, junto con capacidades de guerra electrónica tanto pasivas (ESM) como activas de perturbación.
El radar Mk1 incorpora un receptor multicanal totalmente digital y nuevos módulos transmisores‑receptores de mayor ancho de banda, así como modos de radar de apertura sintética de ultra alta resolución (UHR‑SAR) y técnicas de procesado adaptativo espacio‑tiempo (STAP) para mejorar el reconocimiento de objetivos.
Alemania y España: de Halcón y Quadriga a la entrada en servicio
La implantación del ECRS Mk1 está estrechamente ligada a los nuevos lotes de Eurofighter contratados por España en el marco de los programas Halcón 1 y Halcón 2 y por Alemania a través de iniciativas como Quadriga y los pedidos adicionales de aparatos de última trinchera. Airbus ya ha probado esta tecnología en un A320 de ensayos del Centro Aeroespacial Alemán (DLR), donde se ha empleado como plataforma para madurar el radar E-Scan antes de su integración en los cazas de serie.
La reciente presentación del primer Eurofighter Halcón I en España ha confirmado que el ECRS Mk1 será uno de los elementos diferenciadores de la nueva configuración, introduciendo por primera vez en el Ejército del Aire y del Espacio un radar AESA capaz de incrementar la supervivencia del avión frente a la proliferación de contramedidas electrónicas y de mejorar su rendimiento en misiones aire‑aire y aire‑superficie. En paralelo, el refuerzo del contrato de desarrollo del Mk1 por valor de unos 350 millones de euros para HENSOLDT pone de manifiesto el peso estratégico que Alemania y España conceden a este sensor dentro de la evolución del Eurofighter y del ecosistema industrial europeo.
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El nuevo Eurofighter para el programa Halcon I (Airbus)
Un socio industrial clave para la autonomía europea
Desde la perspectiva industrial, HENSOLDT se consolida como uno de los grandes integradores europeos de sensores, combinando capacidades en radar, optrónica, electrónica, ciber y analítica de datos con inteligencia artificial para ofrecer soluciones de defensa en red y definidas por software. La compañía, que superó los 2.460 millones de euros de facturación en 2025 y cuenta con unos 9.500 empleados, se ha posicionado como “neo‑system house” de referencia en el ámbito de los sistemas de misión críticos.
Por su parte, Indra lidera en España el desarrollo del radar E‑Scan Mk1 y otros sistemas esenciales del Eurofighter, lo que refuerza su papel como una de las principales firmas europeas en defensa, espacio, gestión del tráfico aéreo y digitalización avanzada. Con unos ingresos superiores a los 5.400 millones de euros y presencia en más de 140 países, el grupo español utiliza el programa ECRS Mk1 para afianzar su apuesta por la soberanía tecnológica, la ciberdefensa y la inteligencia artificial de aplicación militar, integradas bajo su paraguas IndraMind.
El radar como puente hacia el FCAS
Más allá de potenciar al Eurofighter en servicio, el desarrollo del ECRS Mk1 debe entenderse como un paso intermedio hacia los futuros sistemas de combate aéreo de nueva generación, incluyendo el FCAS franco‑germano‑español. La adopción de radares AESA multifunción, plenamente integrados en arquitecturas de aviónica distribuida y sistemas de guerra electrónica, posiciona mejor a Alemania y España para afrontar la transición hacia plataformas y sistemas de combate en red de sexta generación.
En este contexto, el inicio de las pruebas del ECRS Mk1 en condiciones operativas reales no solo certifica la madurez técnica del sensor, sino que anticipa un salto cualitativo en la capacidad de detección, supervivencia y letalidad del Eurofighter frente a amenazas cada vez más complejas, al tiempo que consolida la base industrial de ambos países en el competitivo mercado de los radares aerotransportados de alta gama. (José Mª Navarro García)





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