Bell ha inaugurado en Wichita (Kansas) su nuevo centro de ensamblaje para el fuselaje del MV-75 Cheyenne, un programa clave del Ejército de Estados Unidos orientado a acelerar la producción de su futura aeronave de asalto de largo alcance. La compañía, filial de Textron Inc., inició las operaciones de fabricación en esta instalación en octubre de 2025 como parte de la iniciativa del Ejército estadounidense para impulsar el ritmo de producción. El nuevo Wichita Assembly Center (WAC) refuerza el papel histórico de la ciudad como referente de la industria aeronáutica.
El senador Jerry Moran destacó la relevancia estratégica del proyecto, subrayando que la inversión de Bell fortalece tanto la seguridad nacional como el tejido industrial de Kansas, al tiempo que genera nuevas oportunidades para la mano de obra especializada local.
El programa MV-75 también involucra a otras instalaciones de Bell en Texas, incluyendo su Advanced Composite Center en Fort Worth y la línea de ensamblaje final en Amarillo, configurando una red industrial distribuida.Según el CEO de Bell, Danny Maldonado, la compañía continúa invirtiendo en capacidades avanzadas de fabricación para garantizar un producto competitivo en coste y prestaciones. El MV-75 Cheyenne promete duplicar el alcance y la velocidad de la flota actual, integrando además una arquitectura abierta y un sistema digital avanzado que permitirá su evolución tecnológica a lo largo de su vida operativa.
El MV‑75 Cheyenne II es el eje central del programa FLRAA, (Future Long Range Assault Aircraft) concebido para reemplazar a una parte significativa de la flota de helicópteros Sikorsky UH‑60 Black Hawk, que hoy constituye la columna vertebral de los batallones de asalto aéreo y transporte táctico del Ejército estadounidense. Aunque el Black Hawk ha demostrado ser un diseño robusto y versátil desde su entrada en servicio a finales de los años setenta, las demandas operativas futuras como mayor alcance, velocidad y supervivencia en entornos altamente hostiles han superado los límites de la configuración clásica del helicóptero.
Tras una intensa competición entre fabricantes de aeronaves de ala rotatoria, el Ejército estadounidense seleccionó en diciembre de 2022 el diseño del V‑280 Valor de Bell Textron Helicopter como base del FLRAA, imponiéndose a la propuesta SB‑1 Defiant X de Sikorsky‑Boeing. Desde entonces, el programa ha avanzado hacia la fase de Ingeniería y Desarrollo de Manufactura (EMD), con contratos iniciales valorados en hasta $1.300 millones de dólares, que podrían superar los $7.000 millones si se ejecutan todas las versiones previstas por el Departamento de Guerra.






Deje un comentario
Su e-mail no será publicado.
Los comentarios que no se atengan a las normas de participación podrán ser motivo de expulsión.