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España golpea al narco en el Atlántico: 54 detenidos y más de 40 toneladas de droga incautadas. Las rutas marítimas que conectan América Latina, el Caribe, África y Europa

El Ministerio del Interior ha presentado dos macrooperaciones antidroga en el Atlántico que, según Fernando Grande-Marlaska, suponen un “contundente y decisivo avance estratégico” en la lucha contra el crimen organizado transnacional. Las actuaciones, bautizadas como Alfa Lima y Abisal , refuerzan la idea de que el combate al narcotráfico ya no se libra solo en tierra firme, sino también en las rutas marítimas que conectan América Latina, el Caribe, África y Europa.

Un cambio de enfoque

Grande-Marlaska enmarcó estas operaciones dentro del Plan Especial de Seguridad Campo de Gibraltar y subrayó que el volumen de inteligencia acumulado ha permitido proyectar la acción policial “hasta el corazón de las rutas marinas atlánticas por las que circulan los grandes cargamentos de droga”. El ministro defendió que un objetivo de esa escalada exige cooperación internacional, coordinación operativa y una combinación de capacidades policiales, militares y aduaneras.

En su intervención, también insistió en que las nuevas dinámicas del narcotráfico obligan a actuar de forma simultánea sobre las rutas de transporte, las infraestructuras logísticas y los mecanismos de financiación de las redes criminales. Esa es, precisamente, la lógica que subyace en los dos operativos presentados este viernes.

Operación Alfa Lima

La operación Alfa Lima se desarrolló entre el 13 y el 26 de abril en el océano Atlántico y puede considerarse una de las mayores acciones coordinadas recientes contra el narcotráfico en el entorno marítimo europeo. En ella participó la Guardia Civil, la Armada, la Dirección Adjunta de Vigilancia Aduanera, la Guardia Nacional Republicana de Portugal y la Guardia di Finanza de Italia, además de Europol, la DEA, HSI, CBP, la NCA británica, la Policía Judicial portuguesa, el CITCO y MAOC, entre otros organismos.

El saldo final es contundente: 54 detenidos, 10.906 kilos de cocaína, 8.499 kilos de hachís, 21 kilos de marihuana, 29.773 litros de gasolina, 18 embarcaciones marítimas, dos vehículos y un arma de fuego intervenida. Todo ello tras dos semanas de intervenciones diarias en puntos muy diversos, desde alta mar y Canarias hasta el río Guadalquivir, los puertos de Ceuta y Algeciras y varias provincias andaluzas y del sureste peninsular.

Golpes generales

El operativo arrancó con una primera interceptación en el Atlántico gracias a la información aportada por un avión de la Guardia di Finanza italiana. Un buque de la Guardia Civil localizó una embarcación de alta velocidad con destino a Canarias, detuvo a sus tres tripulantes e incautó 140 paquetes con más de 4,2 toneladas de cocaína.

Dos días después se produjo otra actuación similar, esta vez con cinco detenidos a bordo de dos narcolanchas que transportaban 100 paquetes con más de 3.000 kilos de cocaína. Paralelamente, cerca de la península se golpeó la logística de apoyo al narcotráfico: en Cádiz se neutralizó un camión cisterna con 5.000 litros de gasolina y en la costa de Huelva se detuvo otra embarcación con 145 garrafas y más de 3.000 litros de combustible.

La operación siguió acumulando resultados con la intervención de cuatro narcolanchas adicionales. Dos fueron sorprendidas mientras repostaban, una en Huelva y otra en el litoral gaditano; otra apareció varada en Almería, y la última fue localizada con 85 garrafas y más de 1.700 litros de gasolina. Más tarde, una acción nocturna en alta mar permitió incautar más de tres toneladas de hachís y detener a cinco personas en una embarcación de alta velocidad.

Persecución en alta mar

Entre los episodios más significativos figura la persecución de una narcolancha que transportaba 1.710 kilos de cocaína. Ante la presión policial, sus siete tripulantes arrojaron los fardos al mar, aunque finalmente fueron detenidos y la embarcación quedó intervenida. Otra de las últimas acciones de Alfa Lima permitió recuperar 4,6 toneladas de hachís ocultas en 98 fardos dentro de una embarcación localizada al sur de Punta Umbría, en Huelva.

El despliegue combinó hasta diez medios navales, cuatro aéreos y varios vehículos aéreos no tripulados, una muestra del nivel de integración alcanzado por las fuerzas participantes. Más allá de las cifras, el valor de la operación reside en haber atacado de forma simultánea las rutas de llegada de la droga y la infraestructura material que las sostiene, especialmente el combustible y las embarcaciones de apoyo.

Operación Abisa

La segunda gran acción presentada por Interior es Abisal , considerada ya la mayor aprehensión de cocaína registrada en un solo barco. La Guardia Civil interceptó el buque Arconian en aguas del Atlántico con 30.215 kilos de cocaína repartidos en 1.279 fardos.

La investigación comenzó a partir de una línea de trabajo de la Unidad Central Operativa (UCO) sobre una organización vinculada a la Mocro Maffia, una red con capacidad para distribuir grandes volúmenes de cocaína en Europa. Las pesquisas apuntaron a un portacontenedores que habría salido de la costa occidental africana y cuya carga sería rescatada en alto mar por embarcaciones de alta velocidad.

La Sección de Inteligencia Marítima de la UCO identificó el buque como el Arconian y permitió preparar el abordaje para el 1 de mayo, al sur de Canarias. En el dispositivo participaron embarcaciones del Servicio Marítimo, aviones del Servicio Aéreo, la Unidad Especial de Intervención, la Agrupación de Reserva y Seguridad, el CECORVIGMAR y la propia UCO, con apoyo de la DEA estadounidense y personal de la Comandancia de Las Palmas.

Un abordaje delicado

Tras el asalto y control del barco, los agentes neutralizaron a seis individuos armados con fusiles de asalto MP4 y pistolas Glock, preparados para abrir fuego y proteger la mercancía frente a posibles robos de otras organizaciones. La droga estaba dispuesta en un pasillo que recorría la cubierta de proa a popa por babor y, en el costado opuesto, se localizaron más de 42.000 litros de gasolina en 2.108 garrafas destinadas a abastecer a las lanchas encargadas del trasbordo final.

El operativo concluyó con 23 detenidos, puestos a disposición de la Sección de Instrucción número 2 de la Audiencia Nacional, que decretó su ingreso en prisión. El caso refuerza la tendencia a utilizar buques nodriza y estructuras logísticas complejas para mover grandes cantidades de droga a larga distancia, reduciendo la exposición de las organizaciones en tierra.

Relevancia estratégica

Las dos operaciones dibujaron una fotografía muy nítida del narcotráfico actual: redes transnacionales, alta movilidad, uso intensivo del mar y una fuerte dependencia logística de combustible, embarcaciones rápidas y coordinación internacional. Frente a ese modelo, Interior y la Guardia Civil apuestan por una respuesta igualmente transnacional, apoyada en inteligencia, vigilancia marítima y cooperación entre países.

En términos operativos, Alfa Lima y Abisal no solo destacan por el volumen de droga intervenida, sino por la forma en que evidencian una evolución en la estrategia de lucha contra el narco. La acción policial se desplaza cada vez más lejos de la costa para golpear el problema antes de que llegue a tierra, una aproximación que, según Grande-Marlaska, marcará el futuro de esta lucha.


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1 comentarios

  1. kafir poitiers | 11/05/2026 18:54h. Avisar al moderador
    no es más que la punta de iceberg, sólo hay que caminar por las calles y comprobar el precio del chocolate y las demás sustancias que se mete la peña en su body. no lo digo yo, son los EXPERTOS quienes os lo corroborarán,...y todo viene de una tolerancia y un buenismo patológico absurdo y ridículo.    

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