Navantia ha completado un nuevo hito en la construcción del Buque de Acción Marítima de Intervención Subacuática (BAM-IS) para la Armada española al ensamblar en dique una de sus macroestructuras clave, confirmando que el programa avanza conforme a la planificación prevista tras el hito de la puesta de quilla el año pasado.
La semana pasada, el astillero de Navantia en Puerto Real llevó a cabo la bajada al dique de la macroestructura 300 del BAM-IS, un bloque de 597 toneladas formado por tres secciones que constituye uno de los núcleos estructurales del buque. Esta pieza integra los futuros propulsores cicloidales Voith, el pedestal de la grúa de gran capacidad, la cámara hiperbárica orgánica y la amplia cubierta de trabajo en la que se instalarán los equipos de intervención subacuática.
Con esta macroestructura ya ensamblada, solo restan tres bloques por integrar antes de completar el casco y poder proceder a la flotadura del buque, contratado por la Dirección General de Armamento y Material (DGAM) para la Armada. El director de Negocio de Corbetas y Buques de Acción Marítima de Navantia, Alberto Cervantes, ha subrayado la buena marcha del programa y ha destacado el papel de la plantilla propia y de la industria colaboradora como factores clave para mantener los hitos constructivos en plazo.
Relevo para el “Neptuno” y apoyo a los S-80
El BAM-IS nace para relevar al veterano Buque de Salvamento y Rescate “Neptuno” (A-20), que durante décadas ha sido la unidad especializada de la Armada en operaciones complejas de intervención subacuática, salvamento de submarinos y apoyo a buceadores. La nueva plataforma está concebida como el buque de referencia para las misiones de salvamento y apoyo al rescate de submarinos, así como como principal unidad de apoyo a las operaciones de buceo de la Armada.
La adquisición del BAM-IS se enmarca en la entrada en servicio de los submarinos S-80, con el objetivo de garantizar la seguridad de sus dotaciones desde el inicio de la vida operativa de la serie. De este modo, el buque refuerza la capacidad nacional de búsqueda, localización e intervención sobre submarinos siniestrados, al tiempo que amplía el abanico de misiones relacionadas con accidentes, naufragios y protección del patrimonio arqueológico subacuático.
Capacidades avanzadas de intervención subacuática
El BAM-IS se caracterizará por un diseño altamente versátil, con una cubierta de trabajo superior a los 400 metros cuadrados destinada a la integración de sistemas modulares y equipos específicos de intervención subacuática. Será capaz de transportar un minisubmarino de rescate y realizar exploraciones e intervenciones subacuáticas con vehículos tripulados o remotamente operados hasta profundidades del orden de 3.000 metros, combinando medios de intervención y de apoyo médico hiperbárico.
Entre sus cometidos destacan la intervención subacuática con mezcla de gases a grandes profundidades, reparaciones y rescate de objetos sumergidos, búsqueda, detección e identificación de contactos en el fondo marino, tratamiento hiperbárico de accidentes de buceo y la protección del patrimonio arqueológico sumergido. El buque asumirá también funciones de adiestramiento y certificación de las unidades de buceo de la Armada y de la Escuela Militar de Buceo, así como tareas de movilidad y contra-movilidad submarina —incluida la limpieza o despliegue de obstáculos— y apoyo a operaciones navales convencionales.
Primer buque MOSHIP de la Armada
Una de las principales novedades del programa es que el BAM-IS será el primer buque de la Armada con certificación MOSHIP (por Mother Ship o buque nodriza), lo que lo habilitará como buque nodriza de los sistemas de salvamento y rescate de submarinos de la OTAN (NATO Submarine Rescue System, NSRS) y de Estados Unidos (Submarine Rescue Diving and Recompression System). Esta capacidad permitirá operar con medios aliados de rescate de submarinos y ofrecer respuesta bajo estándares internacionales ante emergencias subacuáticas, reforzando la interoperabilidad y el compromiso de España con las estructuras de seguridad colectiva.
Según los datos avanzados por el Ministerio de Defensa y Navantia, el buque —con unas 5.000 toneladas de desplazamiento, cerca de 90 metros de eslora y velocidad máxima en torno a 15 nudos— dotará a la Armada de una unidad moderna y especializada, alineada con la Estrategia Industrial de Defensa y con el objetivo de preservar una autoridad de diseño nacional en un segmento de capacidades de alto valor añadido tecnológico. (José Mª Navarro García)






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