Mantener desplegadas al mismo tiempo a las cinco unidades supone un importante reto de planificación, sostenimiento y apoyo logístico, tanto para la Armada como para el Arsenal de Ferrol, responsable de buena parte del mantenimiento de la clase. Se trata de un esfuerzo continuado que exige una elevada coordinación entre dotaciones, estructuras de apoyo en tierra y cadena industrial, y que permite sostener la operatividad de una serie con más de veinte años de servicio en escenarios de alta exigencia.
Este contexto operativo coincide con el impulso al Programa de Modernización de Media Vida (MMV) de las fragatas F-100, cuyo contrato se firmó en diciembre de 2025, con una inversión de 3.200 millones de euros y un horizonte temporal hasta 2036. El programa contempla actuaciones en la plataforma y en los sistemas de combate, orientadas a mitigar obsolescencias y adaptar los buques a los escenarios operativos del futuro, incluida la modernización del sistema de combate AEGIS.
Pioneras en Europa en la incorporación del sistema AEGIS
Diseñadas y construidas en Ferrol por Navantia, las F-100 fueron pioneras en Europa en la incorporación de este sistema AEGIS. Dos décadas después de su entrada en servicio, continúan figurando entre los escoltas de defensa aérea más capaces del continente, como demuestra su participación recurrente en ejercicios con lanzamiento real de misiles como ‘Formidable Shield’, su integración habitual en las Agrupaciones Navales Permanentes de la OTAN y su presencia en algunos de los escenarios marítimos de mayor relevancia estratégica.
En la actualidad, las fragatas desarrollan cometidos de especial relevancia junto a aliados y socios estratégicos. La ‘Álvaro de Bazán’ (F-101) está integrada en el Grupo de Combate Aeronaval francés del portaaviones ‘Charles de Gaulle’, participando en el ejercicio multidominio de alta intensidad ‘Orión 26’. La ‘Almirante Juan de Borbón’(F-102) ejerce como buque de mando de la Agrupación Naval Permanente número 1 de la OTAN (SNMG-1), mientras que la ‘Blas de Lezo’ (F-103) participa en Estados Unidos en el exigente ejercicio de certificación COMPTUEX de la U.S. Navy.
Por su parte, la ‘Méndez Núñez’ (F-104) actúa como plataforma naval en la activación conjunta ‘Eagle Eye’, integrada en el Sistema de Defensa Aérea nacional, y la ‘Cristóbal Colón’ (F-105) participa en el ejercicio OTAN ‘Steadfast Dart 26’ en el mar Báltico. Un conjunto de misiones que refleja la capacidad de las F-100 para integrarse con relevancia en estructuras multinacionales y operar de forma interoperable con marinas como la francesa, la estadounidense y otros aliados, así como el Ejércitos de Tierra y el Ejército del Aire y el Espacio.
Este nivel de actividad es posible gracias al esfuerzo sostenido de sus dotaciones, al trabajo continuo de apoyo logístico y de mantenimiento que se realiza desde tierra y a la estrecha coordinación entre la Armada, la DGAM y Navantia para garantizar su disponibilidad.
La actual situación, con las cinco F-100 navegando simultáneamente, es el mejor reflejo de la fiabilidad de estas unidades y del sistema humano, logístico e industrial que las respalda, al tiempo que anticipa la apuesta de la Armada por mantenerlas como escoltas de referencia durante las próximas décadas.





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