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Riesgo extremo de incendios y situación de la flota de aviones apagafuegos del Ejército del Aire

El Ejército del Aire español lleva años analizando renovación de sus aviones anfibios especializados en la lucha contra incendios Canadair (actualmente Vicking Air) CL-215T, habiendo puesto su punto de mira en el último desarrollo del modelo, el CL-515, de los  que se adquirirían al menos 3 en primera instancia. Imágenes de los aviones apagafuegos asignados al 43 Grupo de Fuerzas Aéreas extinguiendo los incendios forestales se han convertido en más que habituales y, con el cambio climático, ya en todos los meses del año. Ello genera un reto cada vez mayor de operatividad de su flota, que  a corto/medio plazo exige una modernización de esos aviones anfibios que utiliza, bajo el control operativo de la Unidad Militar de Emergencias (UME).

Actualmente el Grupo cuenta con 14 veteranos CL-215T y 4 de los más modernos Bombardier CL-415 (ambos modelos son propiedad industrial y gestionados por la canadiense Vicking Air Limited).  El problema viene del intenso desgaste de este material de vuelo año tras año, a pesar de que tanto a nivel de Grupo, como de la Maestranza Aérea de Albacete (MAESAL), se realiza un magnífico trabajo de mantenimiento, que entre otras cosas ha logrado que desde 2003 no se haya producido ningún accidente mortal, a pesar de los múltiples riesgos que entrañan estas misiones.

De los CL-215T actualmente en servicio,  3 fueron entregados en 1979 y otros 2 en 1984 como CL-215 con motor a pistón y, aunque fueron reconvertidos a la versión T (propulsada por turbinas) a principios de los años 90, no dejan de acumular 35-40 años en sus células. Tras estudiar una modernización a la solución que propone Vicking Air, denominada desde 2018 como CL-415 EAF (Enhanced Aerial Firefighter), ahora los expertos apuntarían a la adquisición de aparatos nuevos CL-515, para ir progresivamente sustituyendo a los CL-215T más antiguos.

La empresa canadiense, que tiene sede en Sidney (Columbia Británica), lleva desde 2015 trabajando en el desarrollo de esta nueva variante, que según comunicó en octubre del pasado año lanzaría a lo largo de este mismo 2019. El nuevo CL-515, cuya producción comenzaría  en 2024, estará motorizado con 2 turbohélices Pratt & Whitney Canada PW123AF, una moderna aviónica, tecnología de conciencia situacional, etc. Además tendrá una capacidad de carga de 7.000 l. de agua, frente a los 6.000 que admiten los actuales, y gastará un 12-15% menos de combustible.

El Ejército del Aire podría incluso ser el cliente lanzador, obviamente contando con el Ministerio de Transición Ecológica, que asume actualmente las funciones del anterior de Agricultura, que es el dueño de la mayor parte de la flota (sólo 3 aparatos son del Ministerio de Defensa), y sería quien costearía los nuevos. El pasado año se habría planeado la puesta en marcha de la adquisición de, en principio, de 3 CL-515, mediante  un programa que estaría bastante avanzado  y pendiente de pasar por el Consejo de Ministros para la aprobación de, al menos, el techo de gasto. Sí bien la convocatoria de las elecciones anticipadas dejó aparcado el tema, esperemos que el nuevo Gobierno que surja de las negociaciones en curso, retome la cuestión. Posteriormente, se irían adquiriendo más, para ir renovando la flota completa de 14 CL-215T. (Julio Maíz)


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