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Los nuevos efectores de fuegos que busca el Ejército de Tierra

Ha tenido lugar el Taller 29 de Fuerza 35 en el que se ha abordado la problemática de los efectores de fuego. (Ejército de Tierra)
Ha tenido lugar el Taller 29 de Fuerza 35 en el que se ha abordado la problemática de los efectores de fuego. (Ejército de Tierra)

Dentro del entorno del proyecto Fuerza 35, que ahonda en el futuro más inmediato del Ejército de Tierra, el 29º Taller de Capacidades del Ejército de Tierra se centró en los efectores con los que se intentará acabar con un hipotético adversario. Ya en la presentación se hizo hincapié en que los futuros recursos tienen que ser de bajo coste, porque primará la saturación a la madurez tecnológica y porque hay que tener capacidad para, gracias el uso de arquitecturas abiertas y al empleo de sistemas no tripulados y robóticos, usar siempre el mejor efector en cuanto a coste/eficacia. La rentabilidad en lo que a una acción ofensiva de un efector se refiere deberá estar ligada, en el aspecto económico, con el valor concreto del objetivo que se pretenda alcanzar.

Se apuntó también desde el Ejército de Tierra a aspectos derivados de recientes experiencias y conflictos internacionales. Lo que allí sucede se traslada, mediante lecciones aprendidas, a lo que se pretende incorporar y por ello hay que hacer frente a entornos de combate caracterizados como campo de  batalla transparente en los que todo lo que se despliegue podrá ser detectado y atacado.

El Ejército de Tierra tiene claro que, para alcances de menos de 20 km, requerirá un mortero embarcado de 120mm de nuevo diseño y notables capacidades. (Ejército de Tierra)

Es voluntad del Ejército de Tierra incidir en obtener nuevas capacidades en lo que van a ser los futuros efectores que se van a poner en servicio en un plazo más corto que largo. Se requerirá tanto capacidades en lo que son los fuegos en masa, para acabar con los primeros escalones, como de aquellos más precisos y profundos que puedan ser usados contra objetivos clave.

Por los cambios conceptuales, la Artillería tiene que retrasar sus posiciones respecto a la línea de avance y choque, por lo que deberá reconducirse para tener más alcance y ser más capaz de sobrevivir. Este último aspecto lo va a asumir el Ejército de Tierra con cambios que implicarán descentralizar unidades, buscar una mayor dispersión, avanzar hacia el empleo de una o dos piezas frente a lo clásico de asentar una o varias baterías en una ubicación determinada, incorporar más capacidades de movilidad para abrir fuego y cambiar de posición, y hasta optar por introducir mejoras en lo que es tanto el camuflaje propio como el engaño.

En las futuras municiones merodeadoras encontraremos tecnologías comerciales COTS, nuevos materiales para reducir el peso y sistemas de IA que se activen en la fase terminal del ataque. (Ejército de Tierra)

Tres necesidades principales

En términos generales, los efectores en los que estaría trabajando ya el Ejército de Tierra, y que se obtendrán gracias a notables inversiones ya aprobadas en conceptos como las piezas artilleras autopropulsadas de ruedas y cadenas o los sistemas de lanzacohetes SILAM, contemplan tres necesidades principales. Una de largo alcance, que sea capaz de llegar a objetivos a más de 120 kilómetros del punto de disparo y hacerlo con la máxima precisión; otra de medio alcance, que combinará tanto el tiro en masa como la precisión y deberá ser capaz de batir blancos entre 20 y 120 km.

Se establece por parte del Ejército de Tierra la necesidad de apostar por una capacidad de fuego de corto alcance que tenga efecto masa y esté basada en morteros embarcados de 120 milímetros que permitirán ritmos de fuego elevados en rangos inferiores a los 20 km.

A esos efectores clásicos cabrá añadir municiones merodeadoras en las que, operando de forma autónoma o en enjambres, se las dotará con capacidades de Inteligencia Artificial en cuanto al reconocimiento automático de objetivos en la fase terminal de su guiado -por ejemplo captadores térmicos que identifiquen una determinada firma- y conseguir así combinar efectividad con la voluntad de reducir daños colaterales. (Octavio Díez Cámara)


Copyright © Grupo Edefa S.A. defensa.com ISSN: 3045-5170. Prohibida la reproducción total o parcial de este artículo sin permiso y autorización previa por parte de la empresa editora.

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