El proyecto Fuerza 35 del Ejército de Tierra da un nuevo paso en la definición de la fuerza terrestre futura con la celebración del vigésimo noveno Taller de Capacidades, esta vez centrado en los “efectores”, es decir, en los sistemas responsables de generar los efectos de combate sobre el terreno.
Desde la entrada en vigor de la Directiva JEME 03/18 y su desarrollo en la Directiva 02/22 “Proyecto Fuerza 35”, el Ejército de Tierra viene empleando los talleres de capacidades como herramienta clave para conectar la visión conceptual con la industria y el mundo académico. Con el taller número 29, el foco se sitúa en los efectores que deberán integrarse en la Fuerza 35, en coherencia con un proceso de transformación que busca una fuerza más operativa, tecnológicamente avanzada y capaz de operar en escenarios de alta intensidad y entornos no lineales.
Efectores en el centro del campo de batalla futuro
Los trabajos del taller se inscriben en la necesidad de identificar tecnologías emergentes y disruptivas aplicables a los sistemas de fuegos y a otros medios de generación de efectos, desde municiones de precisión hasta soluciones de energía dirigida. El objetivo es analizar cómo estos futuros efectores pueden incrementar el alcance, la precisión y la graduación de los efectos, a la vez que se garantiza su integración plug and play en las estructuras multinacionales y en las arquitecturas de mando y control definidas para la Brigada 35 como sistema de combate integral.
Como en talleres anteriores, el encuentro se plantea como un espacio de intercambio entre el Mando de Apoyo Logístico del Ejército, la Subdirección General de Planificación, Tecnología e Innovación y representantes de empresas, universidades y centros tecnológicos. A través de presentaciones, demostraciones y propuestas de experimentación, se persigue concretar actividades que permitan madurar soluciones de efectores y someterlas a pruebas en unidades de la Fuerza 35, siguiendo la lógica de “pensar, experimentar e implementar” que guía el proyecto.
Los efectores ejecutan una acción para producir un efecto sobre un objetivo, como neutralizarlo, degradarlo, detenerlo o disuadirlo. En la práctica, pueden ser armas cinéticas, guerra electrónica, ciberataques, defensa antidrón, sensores integrados en una cadena de fuego o incluso acciones de información, según el tipo de operación y el dominio implicado. Un efector no es solo “un arma”; escualquier capacidad que materializa la decisión del mando en un resultado operativo. Por eso, en entornos modernos también se habla de efectores no cinéticos, especialmente en operaciones multidominio y en la lucha en el espectro electromagnético y el entorno de la información.
El taller se enmarca en la hoja de ruta que distingue entre fuerza posible (2026), fuerza avanzada (2030) y fuerza de ventaja (2035), etapas en las que la incorporación progresiva de nuevos efectores será determinante para mantener la relevancia operativa del Ejército de Tierra. La identificación temprana de capacidades, la experimentación sistemática y el diálogo constante con la base tecnológica e industrial nacional se presentan como elementos imprescindibles para que, en el horizonte 2035, la Fuerza 35 disponga de una panoplia de efectores capaz de responder a la “nueva velocidad de la guerra” y a las exigencias de la Fuerza Conjunta. (José Mª Navarro García)






Deje un comentario
Su e-mail no será publicado.
Los comentarios que no se atengan a las normas de participación podrán ser motivo de expulsión.