¿Desea recibir notificaciones de www.defensa.com?
X
Jueves, 23 de mayo de 2024 Iniciar Sesión Suscríbase

El Ejército del Aire y del Espacio estudia apoyar la formación de sus futuros pilotos de Caza y Ataque con el PC-21

Se estudia que los PC-21 apoyen la formación de los pilotos de Caza y Ataque. (Foto Ejército del Aire y del Espacio)

El Ejército del Aire y del Espacio podría formar parcialmente a sus futuros pilotos de Caza y Ataque con el entrenador Pilatus PC-21, para alargar la vida operativa de sus veteranos reactores Northrop/CASA F-5M.

Hasta la fecha, los futuros pilotos de combate del Ejército del Aire y del Espacio se formaban totalmente para dicho rol en la Escuela de Caza y Ataque, que tiene sede en la base aérea de Talavera la Real (Badajoz), donde a los mandos de los biplazas F-5M realizaban las fases de enseñanza III y IV, como se denominan en la OTAN.

Previamente, estos alumnos, en torno a una docena aproximadamente, habían superado las fases I y II, o Elemental y Básica respectivamente, en el seno de la Academia General del Ejército del Aire (AGA), a bordo de los también biplazas Enaer T-35 Tamiz y CASA C-101 respectivamente.

Este planteamiento cambió sustancialmente durante el presente curso 2022/2023, en el que se ha empezado a materializar el plan de modernización del denominado sistema integrado de entrenamiento de vuelo o Integrated Training Systems (ITS), en el que el curso básico ha empezado a realizarse con avión suizo Pilatus PC-21.

Como hemos publicado en defensa.com, la estandarización de la flota aérea, que conlleva ventajas tanto en la formación como en la logística, a partir del curso 2023/2024 también se realizará en la fase I o Elemental con el PC-21, dándose de baja a los T-35.

El siguiente paso es que parte de esa formación de Caza y Ataque, en concreto la fase III, se realice en la Academia General del Ejército del Aire y del Espacio (AGA) a los mandos del Pilatus PC-21.

El apoyo de los PC-21 permitirá ampliar la vida útil de los F-5M. (Foto Julio Maíz)

Aunque hablamos de una aeronave turbohélice, su agilidad de 200º/ segundo de alabeo o +8/-4 Gs,  se asemeja a la de la gran mayoría de los cazas a reacción actuales. Si bien es cierto que que la entrega y mantenimiento de energía no es comparable, el diseño del comportamiento de su motor durante la deceleración imita las inercias que experimenta los cazas a reacción para asemejar su respuesta a estos.

El fabricante suizo ha ido perfeccionado su aeronave, que ofrece un radar virtual aire-aire y aire-suelo y la capacidad de generar una serie de amenazas aéreas y terrestres, que no solo pueden ser controladas por el instructor operador, sino que tambien permite que estas sean  compartidas con otros PC21. Esto ofrece la capacidad de adecuar los escenarios tácticos a la consecución de las competencias tanto en el trabajo individual como en la cooperación entre varias aeronaves, todo ello sin depender de otros medios reales.

Esas capacidades permiten crear al alumno un entorno hostil, que favorece la formación, para conseguir superar dicha fase III (e incluso la fase IV, como ya hacen otras naciones que operan el sistema de armas PC-21), y poder a continuación seguir formándose en aviones reactores de combate, como es el F-5M o el T-38 que usarán los pilotos destinados a la referida Escuela de Caza y Ataque o en el programa de entrenamiento  denominado como Euro-NATO Joint Jet Pilot Training Program (ENJJPT), que se realiza en Estados Unidos .

Así, para asumir esas nuevas fases, la actual flota de 24 PC-21 de la AGA se reforzará con otros 14 aparatos, ratificado en el mes de marzo del presente año, con la firma del contrato de compra a Pilatus. Pero como no empezarán a llegar hasta 2025 y debido a las limitaciones logísticas experimentadas por el Ala 23 , en la AGA se planteó de forma concienzuda poder optimizar la presente flota de 24 unidades. Así, tras estar ya aprobada la asunción de la fase I, se está ultimando en la AGA esa fase de formación con el concurso de los profesores del Ala 23, con la vista puesta en el curso 2024/2025.

Este plan tendrá que ser aprobado por el Estado Mayor del Aire a propuesta de la Dirección de Enseñanza del Mando de Personal (MAPER) del Ejército del Aire y del Espacio.  (Julio Maíz)


Copyright © Grupo Edefa S.A. Prohibida la reproducción total o parcial de este artículo sin permiso y autorización previa por parte de la empresa editora.