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Un mítico carro de combate, el “T-34”

El famoso carro “T-34” está basado —aunque sólo sea en principio— en el Christie tipo 1931 norteamericano, y en el británico Vickers-Armstrong de seis toneladas, de 1932. Tanto el uno como el otro fueron comprados por los soviéticos, y con algunos cambios, construidos en grandes series.

Del Christie salió el tipo BT (carro rápido), que iba a servir para formar los grupos de Caballería destinados a llevar a cabo operaciones profundas detrás de las líneas enemigas. Era de tracción híbrida, cadena-rueda. En cuanto al Vickers, también fue construido en gran cantidad, con algunas modificaciones para apoyo a la Infantería bajo la denominación de T-26, del cual resultaron más tarde el T-46 y T-46-5, ambos de 1937.

A finales de los años 30, las experiencias de la PGM, basadas en la guerra de trincheras, habían perdido peso. De la nueva y bien definida doctrina soviética, que apostaba por la movilidad, salieron carros como los T-26, BT-7 y T-28, entre otros, los cuales tenían una gran autonomía así como una considerable potencia de fuego. Sus blindajes eran aún lo suficientes resistentes para hacer frente a las armas de Infantería, ya que los posibles enemigos de la URSS no disponían, en la época, de cañones contracarro eficaces. Pero a partir de 1936 y 1937, se introdujeron en los países occidentales piezas de este tipo cuyas granadas eran capaces de penetrar blindajes de hasta 58 mm., con lo cual los carros existentes pasaron a quedar obsoletos.
El primer carro soviético construido para sobrevivir a las nuevas granadas fue el T-46-5 (T-111), en la primavera de 1937. Era un desarrollo del T-26, con un peso de 28 tons. y un blindaje de 60 mm., capaz de encajar, a cualquier distancia, las granadas contracarro de 37 mm.

STALIN DECIDE

El 4 de mayo de 1938, tuvo lugar una reunión presidida por Molotov a la cual también asistió Stalin junto con los principales comisarios políticos y altos jefes militares e ingenieros. Allí fue presentado el proyecto A-20, un carro de 18 tons., cuatro hombres de dotación, un cañón de 45 mm., una ametralladora coaxial y otra en el frente junto al conductor. La bañera era de planchas soldadas de 20 mm. de espesor, previéndose instalarle un motor Diesel W-2 con 400 Cv., que ya se estaba desarrollando, así como cuatro ruedas de rodaje por banda. Se trataba de carro que, como el BT-IS, gracias a una tracción híbrida, podría, una vez rota la cadena, seguir operativo propulsado por las ruedas. Y es que en la URSS la tracción híbrida, aunque complicada, había hecho grandes progresos.

Además de los mencionados carros del tipo BT, existían otros pequeños, los T-43, anfibios como los PT-1 y T-46 y los T-29. El Sr. A. Vetrov, que había vuelto de España donde analizó los carros que participaban en la Guerra Civil, puso el acento en las faltas de los modelos soviéticos, manifestándose contrario a la tracción híbrida, aunque la mayoría de los presentes en la reunión no compartieron sus tesis.
La última palabra la tuvo el mismísimo Stalin el cual, al levantarse, tomó la maqueta del A-20 y dijo que había que construir un carro con tracción exclusivamente de cadena, y una vez comparado con el híbrido, se decidiría cual iba a ser el futuro carro medio del Ejército Rojo.

foto: Estos dos T-34185 adornan la entrada a un cementerio de guerra soviético, en Polonia.

DE LA GASOLINA AL DIESEL

Una de las principales fábricas dedicadas a la construcción de carros era la Comintern de Charkov, después denominada Fábrica n° 183. Fundada en 1897, construyó vagones y locomotoras de ferrocarril tras la Guerra Civil rusa debiendo destacarse el hecho de que todos los carros capturados al enemigo pasaron por esta planta, para ser evaluados y puestos otra vez en servicio. A partir de 1924, se ocupó de fabricar tractores de cadenas, con licencia comprada a la empresa alemana Hanomag. Como consecuencia de las experiencias cosechadas en 1927 se montó una oficina destinada a proyectar los primeros carros soviéticos, además de habilitar una sección para su montaje. Junto con el taller de carros de Moscú, dirigido por el profesor Saslavski, Charkov construyó el carro medio T-12, y después el T-24.
A partir de 1930, fueron modernizados los carros Christie comprados a los EE.UU. produciéndolos bajo la denominación de BT. El 7 de noviembre de 1934 desfilaron los tres primeros BT en Moscú quedando la fábrica de Charkov como la constructora exclusiva, primero del BT-2, y, a partir de 1933, del BT-5. Después de 1935, vino la variante BT-7 y en agosto de tres años más tarde, el jefe constructor de esta fábrica, M. Koschkin, presentó los proyectos A-20 y T-32 ante Stalin y Voroschilov. Las discusiones que siguieron no fueron pequeñas ya que con el material de un T-32 podían facturarse tres T-26, aunque al final fue otra vez Stalin quien concluyó la discusión, quedando en que se materializarían ambos prototipos para evaluarlos.
Así, en julio de 1939 la Fábrica de Locomotoras de Charkov daba a conocer los prototipos del A-20 y del T-32 que, en las semanas siguientes, fueron sometidos a duras pruebas. Los dos prototipos podían desarrollar sobre cadena hasta los 65 km/h., y la misma velocidad alcanzaba el A-20 sobre ruedas en carretera, mientras que, en arena o tierra blanda sin cadenas, difícilmente  nada podía hacer.
El cambiar la tracción de rueda a cadena suponía media hora de trabajo.
Lo que sí se estimó fue el motor diesel muchísimo más apto que los de avión utilizados hasta entonces por los soviéticos en los carros de tracción híbrida. Estos motores, una vez que dejaban de servir a los aviones, pasaban a los blindados, pero con el consiguiente gran consumo y peligro que encerraban por ser de gasolina. Debido a tales inconvenientes a partir de 1932 se empezó a investigar los motores diesel que entre 1937 y 1939 fueron siendo mejorados y, a partir de diciembre de 1939, el diesel W-2 ya estaba disponible.

LAS PRICIPALES SERIES DEL “T-34”

T-34/76 (1940) con cañón de 7,62 cm. L/30,5 (M-1938). El emboque del cañón en la torre era redondo, los 150 primeros ejemplares disponían de una mirilla en la parte trasera de la torre con una ametralladora. Las ruedas tenían goma en la superficie de rodaje.
T-34/76 (1941) cañón de 7,62 cm. L/41,2. El emboque de éste en la torre presentaba esquinas y era más cuadrado, las ruedas contaban con orificios redondos y algunas iban sin gomas. La torre solo presentaba una compuerta grande y pesada.
T-34/76 (1942) el mismo cañón. La torre llevaba dos compuertas pequeñas y redondas que al abrirlas y verlas de frente daban la impresión de orejas (los alemanes los apodaron por ello Mickymaus) . Las cadenas de rodaje incorporaban un dibujo más fracturado para aferrarse mejor al suelo.
T-34/76 (1942) torre casi exagonal y más grande que las anteriores. En la parte trasera de ésta había un exhaustador para los gases interiores de forma redonda. La torre seguía la fórmula Mickymaus. Algunas ruedas carecían de gomas.
T-34/76 (1943) nueva cúpula en la torre para el comandante, con compuerta dividida en dos.
T-34/76 (1943) sin cúpula de comandante en la torre, y ésta con forma de tortuga casi exagonal/redonda. Pocos ejemplares construidos al sustituirle el T-37/85.
T-37/85 producción iniciada a partir del invierno 1943/44 con el nuevo cañón ZIS-S-53, con granadas en forma de flecha que le colocaron a la altura del 8,8 cm. alemán. La dotación aumentó a cinco hombres.

POR FIN, EL “T-34”

A principios de septiembre de 1939, en el campo de maniobras para carros situado cerca de Moscú, se presentaron los nuevos prototipos. Entre ellos los pesados SMK y T-100 con dos torres, los KW, T-32, A- 20, T-29, BT-8 modernizado, T-26 mejorado y el pequeño T-30. Después de las demostraciones, los proyectistas Koschkin y Morosov llevaron el T-32 a Charkov para adicionarle siete toneladas de peso, al aumentar el blindaje en el frente del casco a 45 mm. y en los laterales a 40 mm. Así, en la siguiente sesión del Comité de Defensa, en diciembre de aquel año, después de oír los presentes las conclusiones y evaluaciones de Koschkin sobre la guerra contra Finlandia, donde los carros soviéticos BT y T-26 eran relativamente fáciles de batir por los contracarros debido a su falta de blindaje, se decretó que el Ejército Rojo debía construir los siguientes carros: el pesado KW, el pequeño T-40, y el T-32, pasando este último a tener una nueva denominación: T-34. También se decidió pasar a producción el motor W-2.

foto: Una fotografía célebre: jóvenes berlineses apedrean a dos T-34/85 durante el alzamiento popular de junio de 1953.

A principios de marzo de 1940, ya estaban terminado dos prototipos del Y- 34. Ambos debían recorrer como prueba de resistencia el camino entre Charkov y Moscú, unos 1.400 km. por sus propios medios y ser presentados a Stalin. Seguidamente marcharían al frente finlandés para entablar combate y ganar así experiencia directa.
El 5 de marzo de 1940, los dos carros abandonaron Charkov camino de Moscú. Durante el trayecto el tiempo empeoró empezando a nevar copiosamente y guiándose al final los conductores, entre ellos el propio Koschkin, por los postes de telégrafos ya que la nieve llegó a alcanzar casi  un metro y medio de altura. Para satisfacción de M. Koschkin contra más difícil era la situación mejor se comportaba su carro.
Contemos, como anécdota, que después de recorrer menos de 100 km. ambos T-34 tuvieron que pararse debido a una avería en el embrague. El problema era tan serio que resultaba preciso desmontar los motores y la caja de cambios. Al revisarlas, Koschkin vio que los técnicos, para ahorrar tiempo, habían simplificado temerariamente su construcción. Para seguir adelante fue preciso efectuar los virajes tan sólo con los embragues de tracción, hasta que llegaron a la próxima ciudad y pudieron hacerse las reparaciones oportunas.
Ya que en Moscú, el 17 de marzo, esperaron a que cayese la noche para entrar en la ciudad. Al día siguiente los carros fueron presentados a Stalin, el cual quedó muy satisfecho por su maniobrabilidad. Seguidamente pasaron a uno de los campos de maniobras de la capital, donde a uno de ellos se le disparó con un contracarro de 45 mm. Todas las granadas que dieron en el casco rebotaron sin que llegaran a penetrarlo. Estas pruebas abarcaron los meses de abril y mayo.
El 7 de junio de 1940, ante el papel desempeñado por los panzer alemanes en la campaña de Francia, se decidió cambiar los planes de producción del T-34 elevando a 600 los 220 pedidos en un principio. De ellos 500 se facturarían en Charkov y los 100 restantes en la Fábrica de Tractores de Leningrado. Ese mismo mes de junio salían los primeros T-34 de Charkov y, en octubre, los de Leningrado. Al acabar el año se habían entregado 115 ejemplares, que en los seis primeros meses de 1941 ya eran 1.110.
A partir de febrero de 1941, se les montó el nuevo cañón modelo F-34, diseñado y producido en Gorki, en la fábrica Krasnoye Sormovo, la cual entre 1920 y 1922, había construido el primer carro soviético, el Russkí Renault, y desde octubre de 1940 hasta el 10 de marzo de 1945 más de diez mil T-34. Este fue el primer carro medio que incorporó un cañón de calibre 76 mm. con ánima larga y cuyas granadas de este cañón tenían una velocidad inicial muy superior a las de calibre 75 ó 76 mm. extranjeras. También su blindaje, inclinado, era una novedad en la protección de las partes vulnerables. Con los motores diesel los T-34 disfrutaban de un radio de acción superior al de sus competidores y reducían el riesgo de sufrir incendios. Es sorprendente que los países occidentales empezasen a desarrollar motores diesel para los carros sólo a finales de los años 50.

 DATOS TECNICOS DEL “T-37/85”

Longitud del tren de rodaje: 6,2 m
Ancho: 3,02 m
Peso: 33 tons.
Relación potencia/peso: 11,5 Kw/t.
Presión específica: 0,81 Kg/cm2
Vano al suelo: 37 cm.
Obstáculo vertical: 73 cm.
Pendiente: 30º
Zanja: 2,50 m.
Velocidad máxima: 54 km/h
Combustible: 500 l.
Tanques exteriores: 450 l.
Alcance en carretera: 300 km.
Con tanques de reserva: 500 km.
Vadeo: 1,3 m.
Motor: 12 cilindros en V-60° de gas-oil del tipo W-2-34, imitación de un motor de avión de la empresa Hispano-Suiza. La bomba de inyección era una copia original de una bomba de la casa Bosch. Potencia del motor 368 kW (500 Cv.), 38.861 cm3.

foto:  A finales de los 70, este T-34/85 todavía tomó parte, del lado somalí contra Etiopía en la denominada Guerra del Ogadén.

RODUCCION TOTAL DEL “T-34”

1940:  115
1941:  3.014
1942:  12.553
1943:  15.812 (de ellos 283 T-34/85)
1944:  14.773 (de ellos unos 11.000 T3 4/85)
1945:  7.230 (hasta el 30 de junio de 1945)
Total:  53.497, y desde 1945 hasta 1964 unos 12.000 más; en total más de 65.000.
Variantes del T34: Sobre su chasis se hicieron las siguientes:
Cañones de asalto: SU-85 y SU-1OO
Recuperación: T-34-T
Lanzallamas: TO-34
Lanzapuentes: T-34 MTU

OTROS DATOS

Normalmente el motor se arrancaba con aire a presión, pero también había un arranque eléctrico. La caja de cambios no estaba sincronizada, disponiendo de cinco marchas adelante y una atrás.
Armamento: cañón de 85 mm. L/54,6 con 56 cartuchos; elevación, +200, -5°; armas secundarias: dos ametralladoras calibre 7,62x54
Bañera: compuesta de tres blindajes diferentes y soldados: 47, 30 y 20 mm. La torre de acero colado, variaba desde 18 a 90 mm. Y con un diámetro en el cuello de giro de 1.575 mm. Para girar la torre rápidamente se usaba un motor eléctrico (360° en 10,2 segundos). Para afinar la puntería horizontal y verticalmente era necesario hacerlo de forma manual.
Tren de rodaje: cada lado presentaba cinco ruedas de 838 mm. de diámetro, siendo el camino vertical de cada rueda de 240 mm., con muelles, pero sin amortiguadores. Tracción a través de las ruedas traseras. Dentro de estas ruedas se encontraban seis rodillos sin engrasar, que al enganchar los eslabones de la cadena hacían la tracción. Las cadenas de 500 mm. de anchas, estaban unidas con tuercas de media cabeza. Para evitar que se saliesen durante la marcha, en la parte trasera del carro había dos listones de acero que las empujaban otra vez hacia dentro.

foto:  Según el texto de la agencia Heinrich Hoffman, estos dos T-34/76B cayeron víctimas del fuego de una sección contracarros de las SS alemanas.

BAJO EL FUEGO

Hasta el final de 1941, ya en plena guerra contra Alemania, la industria pesada entregó al Ejército Rojo 4.177 carros, de los cuales 1.886 eran T-34. Y durante 1942, entre todas las fábricas produjeron un total de 12.553.
Este carro en la campaña de Rusia demostró ser superior a los panzer alemanes los cuales, en gran cantidad, eran de procedencia checoslovaca (Pz 38). Sólo el mal adiestramiento de las dotaciones soviéticas, la falta de una radio a bordo al principio para comunicarse (lo hacían todavía con banderitas desde la torre), una mira óptica deficiente y que los alemanes tuviesen el prodigioso cañón 8,8 cm., evitaron que cosechasen un mayor éxito.
Frente al carro alemán Pz III, su principal antagonista en las fases iniciales de la contienda, el T-34 era más veloz y más apto para el terreno abrupto o el barro. También su armamento y blindaje eran superiores.
El cañón de 37 mm. del Pz III no representaba para el T-34, a ninguna distancia, peligro alguno. Por el contrario, el cañón de 76 mm. soviético, dentro de su mayor alcance, atravesaba todavía los 30 mm. de aquél. La energía del 76 mm., en la boca era 7,6 veces superior a la del cañón alemán. Según fuentes de la Wehrmacht, el primer cañón alemán de 75 mm. no era apto para competir con tan temible adversario.
La aparición del T-34 obligó a los alemanes a introducir cañones de carros con ánima más larga y acelerar el desarrollo de nuevos modelos como el Panther y el Tiger y, finalmente, el Kónigstiger, aunque se llegó a pensar seriamente en producir el T-34, lo que por razones obvias no se hizo. Tanta fue la influencia del T-34 que el Panther y el Kónigstiger, imitaron el blindaje inclinado del carro soviético.
Pero donde las dan las toman y así, durante el sitio de Leningrado, los soviéticos consiguieron hacerse con un Tiger casi indemne y, después de evaluarlo, introdujeron a partir de abril de 1944 un nuevo cañón y cartucho capaz de atravesar el blindaje de 100 mm. del Tiger y la torre de los Panther. Luego a principios de abril, el Ejército Rojo recibió las nuevas series de cañones con calibre de 85 mm., los ZIS-S 3.
Por lo que hace a la producción, recordemos que la Fábrica de Tractores de Stalingrado a finales de 1940 empezó a construir T-34 efectuándose la primera entrega a principios de 1941. Por su parte la fábrica Octubre Rojo proporcionaba el acero, los astilleros las bañeras y las torres, y la fábrica Barricada los cañones de 7,62 cm. La Fábrica n° 183, ya evacuada desde Charkov al otro lado de los Urales, entregó durante la contienda más de 35.000 T-34, y entre junio de 1940 y junio de 1945 se ultimaron entre todas las fábricas, más de 53.000 unidades.

FINAL

En junio de 1964, tras veinticuatro años en producción, salió el último carro T-34 de la cadena de montaje.
Después de la guerra este emblemático carro de combate estuvo muchos años presente en países africanos como Argelia, Egipto, Etiopía, Guinea, Libia, Guinea-Bissau, Congo, Mali, Mozambique, Somalia, Sudán, Togo, Uganda, Zambia y Zimbabwe.
En Asia prestó servicio en Afganistán, Bangladesh, China, Iraq, Israel, Laos, Mongolia, Vietnam, Yemen, Corea del Norte, Siria, amén de los países europeos del Pacto de Varsovia. También pudo vérsele en Cuba.
En 1952 fue introducido en la República Democrática Alemana, dándose el caso de que algunos de quienes habían luchado contra él en Rusia, lo utilizaban ahora para defenderse de las amenazas de la OTAN.
Estuvo de servicio en la URSS hasta entrados los años 70, cuando fueron reemplazados por modelos más modernos. Sin embargo, en África estuvieron activos durante mucho más tiempo llegando a combatir en la Guerra del Ogadén (Somalia vs. Etiopía) y en Uganda, a donde los llevó el cuerpo expedicionario de Tanzania.

Revista Defensa nº 266, junio 2000, Antonio Moreno García


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