Poco a poco se van conociendo los detalles del ataque con misiles iraní que tuvo como objetivo la Base Aérea Príncipe Sultán en Arabia Saudita el 27 de marzo. El saldo confirmado es de doce militares estadounidenses heridos, algunos de ellos en estado crítico, y la destrucción de, al menos, uno de los activos aéreos estadounidenses de mayor valor y sensibilidad, además de daños de diversa consideración en otras aeronaves. La Fuerza Aeroespacial de la Guardia Revolucionaria de Irán llevó a cabo el ataque utilizando misiles balísticos junto con drones suicidas. El impacto alcanzó las plataformas principales de estacionamiento de la base, donde estaban desplegados varios tipos de aviones estadounidenses que apoyaban la operación "Epic Fury" contra Irán.
Entre los doce militares heridos, dos sufrieron quemaduras graves; se encontraban dentro de un avión de reabastecimiento en vuelo KC-135R Stratotanker cuando este fue alcanzado por municiones en racimo de un misil balístico, lo que provocó que se incendiara. Los otros diez sufrieron heridas, algunas de ellas descritas como graves, aunque aún no se han revelado los detalles exactos de sus lesiones.
.jpg)
Avión AWACS E-3G Sentry de la Fuerza Aérea de EE. UU. completamente destruido. (fuente clashreport)
El impacto operativo
El ataque provocó la destrucción del avión de alerta temprana y control aerotransportado E-3G Sentry con número de serie 81-0005. Las imágenes, que aparecieron por primera vez en la página de Facebook "Air Force amn/nco/snco" antes de difundirse ampliamente por las redes sociales, muestran la parte trasera del fuselaje del avión completamente quemada y reducida a una estructura carbonizada, rodeada de escombros esparcidos por una extensa zona.
La aeronave pertenece a la 55ª Ala de Control Aéreo, cuya base de origen es Tinker, en el estado de Oklahoma, y era uno de los al menos seis aviones E-3 desplegados en la Base Aérea Príncipe Sultán poco antes de que comenzaran las operaciones. Por su parte, las imágenes de satélite publicadas por fuentes iraníes confirman la magnitud de la destrucción en la plataforma principal de estacionamiento de aviones de la base.
La pérdida de un solo E-3 puede parecer una cifra pequeña, pero no lo es en absoluto cuando se pone en su contexto real. La Fuerza Aérea de los EE. UU. cuenta con solo 16 aviones de este modelo, una flota que sufre de un envejecimiento crónico que hace que sus tasas de disponibilidad sean notablemente bajas. El número de aeronaves realmente operativas en cualquier momento es mucho menor que la cifra total, lo que significa que la pérdida de una sola provoca un gran impacto operativo. Los aviones E-3 se consideran la columna vertebral del sistema de alerta temprana estadounidense y de la coordinación de operaciones aéreas; son los encargados de detectar las oleadas de misiles y drones suicidas entrantes, guiar a los cazas y gestionar el panorama aéreo global. Perder uno de ellos en un teatro de operaciones activo obliga al ejército estadounidense a recalcular su estrategia de inmediato.
.jpg)
Irán muestra una imagen satelital de un avión AWACS E-3G Sentry de la Fuerza Aérea de EE. UU. destruido en la base aérea Príncipe Sultán de Arabia Saudita (fuente cl)
Otros daños con un panorama aún incompleto
Además del avión de alerta temprana destruido, los informes indican daños de diversa consideración en entre dos y cuatro aviones KC-135R Stratotanker, así como en uno o dos aviones HC-130. Aún no está clara la naturaleza exacta de estos daños, ni si algunos de estos aviones son reparables o si se han perdido definitivamente.
Lo que complica aún más el panorama es que la Base Aérea Príncipe Sultán no es solo un lugar de despliegue temporal estadounidense. Esta base también es la sede principal de la flota de aviones E-3A, KE-3A y RE-3A de la Real Fuerza Aérea Saudí, y ha sido utilizada por aviones de alerta temprana y de reabastecimiento estadounidenses a lo largo de las últimas décadas para apoyar las operaciones de la coalición. Cualquier daño a la infraestructura de la base no solo afecta a las operaciones estadounidenses, sino que su impacto se extiende también a las capacidades saudíes.
El ataque a la Base Príncipe Sultán plantea cuestiones operativas que no pueden ignorarse sobre la protección de activos aéreos de alto valor en bases conocidas y expuestas dentro del alcance de los misiles balísticos iraníes. Aviones como el E-3 y el KC-135 representan objetivos valiosos que no pueden ser reemplazados rápidamente, y su presencia agrupada en plataformas al aire libre los hace vulnerables precisamente a este tipo de ataques.
Lo ocurrido sirve de recordatorio de que el arsenal de misiles iraní es realmente capaz de infligir pérdidas tangibles y operativamente significativas, incluso si no todos los impactos son directos. La metralla, el fuego y las municiones en racimo surten su efecto cuando caen en medio de una plataforma de aviones abarrotada. (Alex Ribeiro)







Deje un comentario
Su e-mail no será publicado.
Los comentarios que no se atengan a las normas de participación podrán ser motivo de expulsión.