Actualidad
Spanish Chinese (Traditional) English French German Italian Portuguese Russian

Aerolíneas Argentinas se deshace de sus Embraer

Adquiridos durante la Presidencia de la República de Cristina Fernández de Kirchner para Aerolíneas Argentinas en el marco de una operación claramente política y profundamente sospechosa, las actuales autoridades han decidido desprenderse de los birreactores Embraer E190, que han quedado pequeñas para un mercado aeronáutico nacional que está creciendo fuertemente. Fue el Brasil del presidente  Inacio Lula Da Silva que financió la operación a través del banco de desarrollo BNDES por un monto de 700 millones de dólares.

Eran momentos complejos y Argentina no accedía fácilmente a créditos en el mercado internacional, pero la especial relación entre los dos países en ese tiempo o, más bien, la casi simbiosis entre sus gobernantes con parecidos políticos hizo el resto. Los especialistas indican que este tipo de máquinas de 98 plazas son pequeños para una compañía como su Austral Líneas Aéreas, subsidiaria de Aerolíneas, para un mercado doméstico que crece sin pausa y máxime cuando los costos operativos no difieren demasiado de un reactor de mayor capacidad. La escasa capacidad en bodegas y el limitado número de asientos, más las especiales situaciones del manejo laboral en las empresas nacionales repercuten en los costos operativos.

La decisión de comenzar un proceso de sustitución de uno de los iconos mediáticos de la gestión “kirchnerista” fue tomada recientemente, estando en claro que el costo de operación diaria no es la única variable para decidir la llegada de otro modelo de avión, pues también la financiación será clave en este asunto. Aerolíneas Argentinas envió una petición de ofertas a los principales productores aeronáuticos, Airbus, Boeing, Bombardier y Embraer, que deberán ofrecer sus productos y tomar como parte de pago a los 24 E190 adquiridos a la industria brasileña en forma directa y que operan actualmente bajo los colores de Austral.

Existen otros dos aviones más de este tipo que están alquilados y que no entran en  la operación. Brasil financió la compra, de la cual se sospecha firmemente que hubo sobreprecios. Las autoridades de Buenos Aires han intentado renegociar la deuda restante, que es de unos 280 millones de dólares, pero los banqueros de brasileños no aceptaron la propuesta ya que prefieren la continuación del plan financiero y el interés del mismo. Lo que se pretende es que Aerolíneas Argentina obtenga un crédito que permita cancelar esa onerosa operación, seguramente en 3 o 4 puntos menos que el crédito brasileño, y terminar con esta historia.

Indiquemos que existe una causa judicial en la que se investiga el supuesto sobreprecio de unos 5 millones de dólares por cada uno de estos reactores. Llegaron con amplio despliegue mediático, como la gran apuesta de la compañía añerea, y pronto se irán en forma silenciosa y en el marco de una decisión estratégica del Gobierno de incrementar la flota aérea e, incluso, mantener menos tipos de aeronaves  para una mejor y más económica gestión del negocio (Luis Piñeiro, corresponsal de Grupo Edefa en Buenos Aires)

Fotografía:  E195 argentino


Copyright © Grupo Edefa S.A. Prohibida la reproducción total o parcial de este artículo sin permiso y autorización previa por parte de la empresa editora.