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El sistema de combate del S-81, así se arma el submarino

El S-81 será una poderosa plataforma de armas con elevada furtividad (autor)

El S-81 cuenta con un sistema de combate integrado, un ‘cerebro’ del barco que integra a todos los sensores y las armas para una respuesta adecuada y rápida a cualquier amenaza. El núcleo del sistema de combate es un desarrollo de Navantia Sistemas. Lockheed Martin suministra un conjunto de sensores y ha colaborado como tecnólogo en la integración de torpedos y misiles.

Comprende todo el software de integración y su manejo se realiza desde siete consolas suministradas por Sainsel. A los sistemas de combate y control de plataforma se suma un sistema armas que incluye torpedos pesados, minas y la capacidad de lanzar misiles tácticos, una funcionalidad única en los submarinos no nucleares de la OTAN. 

Navantia Sistemas es responsable de dos sistemas vitales, como son el Núcleo Integrado del Sistema de Combate, o ICSC (Integrated Combat System Core), evolucionado a partir del SUBICS (Submarine Integrated Combat System), desarrollado junto a Lockheed Martin (que suministra los sonares activo y pasivo del casco).

El Armamento del S-81

Los submarinos S-80 de la Armada española contarán con cuatro sistemas de armas principales como son los torpedos, las minas y los misiles de ataque a superficie.

En el caso de los torpedos, la Armada seleccionó el torpedo pesado DM2A4, que se lanza desde los tubos lanzatorpedos de 533 mm. con que cuenta el sumergible (seis de ellos en total), empleándose un sistema de gestión de torpedos de la estadounidense Lockheed Martin. El DM2A4 (por Deutsches Modell) es un torpedo diseñado por la compañía Atlas Elektronik para la Marina Alemana, que lo seleccionó para sus submarinos de la clase 212. Destaca por ser el primero en emplear un cable de fibra óptica como elemento de unión con el submarino para la transmisión de la información del sistema de guiado.

El torpedo tiene un alcance de 50 km. empleando para ello hasta cuatro baterías eléctricas cuya configuración permite que solo comiencen a generar electricidad en el momento que se requiere. Así tienen un plazo de almacenamiento prolongado sin que se agoten y resultan más seguras de operar. Las del torpedo tienen un corto período de activación, tienen un diseño encapsulado que las aísla del exterior protegiéndolas del entorno salino y cualquier activación accidental por contacto con el agua.

En el caso de las minas se empelarán las minas multi-influencia de la serie MINEA de SAES que cuentan con alta tecnología para la detección precisa de los blancos y pueden programarse para que actúen en función de la firma multi-influencia del buque detectado. Hay tres tipos de minas inteligentes como son las minas cilíndricas de fondo, de perfil bajo y de orinque, siendo la primera la diseñada para desplegarse desde los tubos lanza-torpedos.

Cuentan con varios tipos de sensores para su activación (de ahí la denominación multi-infuencia) como sensores magnéticos, eléctricos, acústicos, de presión o sísmicos. Tiene un diámetro de 533 mm. y un peso de 900 kg. de los cuales 600 corresponden al explosivo. Además de para las tareas de minado puede emplearse para la obtención de inteligencia mediante la medición y registro de firmas de influencia de los buques que se le aproximen.

En el caso de los misiles antibuque y de ataque a tierra, la necesidad de hacer frente a amenazas en la superficie del mar y en puntos costeros llevó a la Armada española a introducir la capacidad de lanzamiento de misiles antibuque entre los cometidos prioritarios de los submarinos S-80.

Su Sistema de Combate incluye el equipamiento necesario -sistemas de control y gestión de la estadounidense Boeing para operar con los misiles antibuque Harpoon, por lo cual la compra de la versión que se dispara en inmersión, el Sub Harpoon debería estar próxima, si no se ha materializado ya. La idea era apostar por la homogeneidad con el arma que ya se embarca en numerosos buques y opera también con los EF-18M del Ejército del Aire y del Espacio.

Sin embargo tras la selección del misil antibuque NSM (Naval Strike Missile) de la noruega Kongsberg para equipar a las fragatas F-110 y modernizar a las F-100, reemplazando precisamente al Harpoon surge la posibilidad de incorporar este mismo misil al S-80 si bien la variante de empleo submarino de este exitoso misil aún no ha sido completamente desarrollada.

A través de la Revista General de Marina de la Armada se publicó un artículo donde se apuntaba la posibilidad de incluir este arma en los S-80, que estarían “estibados en la zona de proa” y se lanzarían en inmersión desde los tubos de 533 mm. Por lo que parece, la Armada apostaría por, de momento, no integrar el Harpoon en el S-80 ni adquirir más misiles de ese tipo y verificar si puede hacerse lo propio con el NSM

Ese potencial combinado de submarino S-80 Plus y de misil NSM será óptimo, dado que los previstos misiles de crucero Tomahawk no están en la lista de necesidades conocidas del Ministerio de Defensa, también, como se señala en ese artículo, para dotar a la Armada de la capacidad de ataque a objetivos en tierra.

Precisamente en septiembre la Armada adjudicó a Navantia un contrato valorado en medio millón de euros para estudiar la integración de este misil en los S-80. Mientras tanto Kongsberg Defence and Aerospace (KDA) y SMS han ampliado su cooperación en el programa del NSM para la Armada española con el objetivo de establecer una capacidad nacional para el apoyo logístico integrado al misil.

El NSM (Nytt Sjomalsmissil o Nuevo Misil Antibuque, denominado actualmente Naval Strike Missile) es un misil de largo alcance de precisión diseñado para ser empleado desde varias plataformas y contra objetivos diversos. En la versión básica tiene una longitud de 3,95 m. y un peso de 347 kg. Tiene un alcance de 150 km. con una velocidad subsónica elevada y una cabeza de combate de 120 kg.

Es del modo “dispara y olvida”, con guiado GPS e inercial para navegación de medio curso, realizándose la orientación terminal mediante un visor IIR de alta definición unido a un software de clasificación de blancos que permite elegir el mejor punto de impacto. Cuenta con altímetro laser para mantener el guiado mientras maniobra, dispone de cierto grado de furtividad y puede realizar maniobras de altos Gs. Su motor turbofan no produce humo y dispone de una baja firma radar e infrarroja.

El NSM permite la elección de objetivos de alto valor ubicados a largas distancias, volando a muy baja altitud. Un sistema de planificación de misión permitirá la definición de rutas para estos misiles, con waypoints concretos y seguimiento del terreno y criterios específicos de selección de blancos. (José Mª Navarro García)

 

 


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