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El portaaviones Cavour de la Marina Militar italiana se prepara para recibir el F-35B

En los últimos tiempos numerosas noticias procedentes de Italia aseguraban que el Gobierno parecía buscar algún argumento no técnico para reducir el número de aviones de combate F-35 Ligthning II previstos tanto para su Fuerza Aérea como para su Marina Militare.

Lo que les explicaremos podría estar en contraposición a esas informaciones. Hace unos días hemos estado recorriendo las instalaciones del Arsenal Militar que esta última tiene en la ciudad de Taranto. Allí, desde finales de julio de 2019, se está trabajando en una curiosa modernización que afecta a la nave C550 Cavour, un portaaviones, de 27.100 toneladas de desplazamiento y 244 metros de eslora, que fue puesto en servicio justo ahora hace una década.

Lo curioso del tema, es que las obras que se acaban de iniciar van más allá de lo que serían los trabajos propios de mantenimiento clásicos programados a lo largo de la vida útil del navío, estimada cuando se entregó en unos treinta o cuarenta años. Lo que se está haciendo, y para ello se ha situado al C550 en uno de los diques del Arsenal que tienen capacidad para acoger una eslora que no es para nada corta -en el diseño del Cavour ya su tuvo en cuenta tanto su calado como su eslora, pues tenía que mantenerse en alguna de las instalaciones navales militares italianas-, está asociado a la incorporación prevista de quince aviones de combate F-35B para la Marina Militare y de un número similar del mismo modelo para la Aeronautica Militare. La variante B tiene una turbina especialmente concebida para facilitar la toma y aterrizaje vertical de ese avión.

Se da la circunstancia que cuando el Cavour se construyó se preveía que operaría con los cazabombarderos AV-8B Harrier II que ya usaban los italianos, reactor con una configuración de planta motriz que le permite realizar tomas y despegues en vertical sin proyectar un chorro incandescente directamente a la cubierta. Por el contrario, el F-35B sí que lo hace, por lo que se deberá proceder a una reforma total de la cubierta de vuelo para permitir el impacto termodinámico del nuevo avión que embarcará, trabajos que también afectan al Sky Jump proel para adaptarlo a las performances del Lightning II; paralelamente, el Cavour está siendo sometido a un repaso total del casco.

Durante la visita a la nave, se nos comentó que está previsto que los trabajos realizados en Taranto finalicen a mediados del próximo año. Después, será trasladado a Estados Unidos para realizar el necesario proceso de integración de los F-35B en un portaaviones que impresiona a primera vista. Hemos sabido que una vez allí se va a proceder a algunas modificaciones del puente de vuelo y de determinados equipos electrónicos y técnicos asociados a la operación de los nuevos cazabombarderos y que estos se realizarían en alguna instalación cercana a la Base de Beaufort en Carolina del Sur donde están destacados ahora algunos de los F-35B italianos. Se contempla que todo el proceso dure un año y medio, por lo que el C550 podría estar de nuevo en activo a principios de 2021, un largo periodo en el que la Marina Militare no podrá contar con su apoyo. (Octavio Díez Cámara)

Fotografía: El C550 Cavour lleva ya dos meses en el dique del Arsenal de Taranto donde se procederá a renovar su cubierta de vuelo y a realizar otras tareas. (Octavio Díez Cámara)

·Encuadre que nos presenta el mástil principal y algunos equipos electrónicos en él ubicados. (Octavio Díez Cámara)

·Sabemos que van a requerirse no menos de dieciocho meses para transformar el Cavour y que pueda operar con los F-35B. (Marina Militare)

·El buque con mayor potencial de combate de la Marina Militare italiana está siendo transformado y se espera que esté en activo hasta casi mediados de siglo. (Marina Militare)


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