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La CIA expone en su museo un helicóptero de fabricación rusa Mil Mi-17

El Mil Mi-17 lo utilizó la CIA en Afganistán para desplegar sus primeros agentes en el marco de la intervención de 2001 de Estados Unidos en el país, tras los ataques del 11S en Nueva York y Washington. El monumento fue inaugurado el pasado 26 de septiembre en la zona exterior de las instalaciones de la Agencia Central de Inteligencia  o CIA (Central Intelligence Agency) sitas en Langley (Virginia).

La misión que hizo famosa a este tipo de aeronave de diseño y fabricación soviética/rusa al servicio de la Agencia comenzaba quince días después de los ataques del 11S, cuando por orden del presidente George W. Bush, la CIA desplegó un pequeño equipo en el valle de Panjshir en Afganistán. Su objetivo: lanzar operaciones estadounidenses contra los terroristas islámicos de Al Qaeda y sus seguidores talibanes.  “Jawbreaker”, como se llamaría la operación, fue la primera respuesta de los Estados Unidos a los ataques terroristas.         

El equipo que dio vida a la operación “Jawbreaker” estaba compuesto por siete oficiales de la Agencia, tres miembros de la tripulaciones y dos colaboradores afganos, que embarcaron en un helicóptero de transporte Mil Mi-17,  modificado por la CIA. El acto de inauguración del monumento se realizó exactamente 18 años después de que los miembros de la operación “Jawbreaker” pisaran Afganistán. Al helicóptero se le ha pintado en su cola el número 9-11-01, que recuerda la fecha de los atentados.

Así luce el -17 completamente restaurado, en un gran espacio verde al noreste del edificio original de la sede de la CIA. El paisaje rocoso en el que se asienta el helicóptero fue diseñado para imitar el paisaje afgano en el que esta aeronave sirvió tan eficazmente. Durante el acto del 26 de septiembre, cientos de personas se reunieron en la sede principal de la CIA en Langley,  para ver el helicóptero en su asentamiento  final y escuchar a los oficiales de la agencia que jugaron tan importante papel en el éxito de la primera respuesta de los Estados Unidos al terrorismo islámico en Afganistán.

Según Robert Byer, director del museo: "En 2006, el museo de la CIA comenzó a trabajar en una exposición sobre el papel de la Agencia antes de la Operación “Libertad Duradera"”.  Así, lo que comenzó como una pequeña colección de fotografías y material utilizado  por aquellos agentes involucrados en la respuesta inicial al 11S, creció rápidamente para incluir equipos de vuelo, cartografía e incluso un instrumento de la cabina de un Mi-17. "La aeronave que era omnipresente en aquella  parte del mundo (Asia Central)", dijo Byer, es. "Robusta y confiable y descrito por aquellos que volaron a bordo como 10.000 partes, todas tratando de separarse a la vez '". Finalmente en el  otoño de 2018, el Sr .Byer y el resto del personal del museo de la CIA reunieron ese único instrumento de cabina con las 9.999 piezas restantes de un Mi-17, que es el expuesto.  (Julio Maíz Sanz)

Fotografía: El Mil Mi-17 de la CIA, que recuerda la operación “Jawbreaker”, como explica la placa. (foto: CIA).

·El Mil Mi-17 en su emplazamiento en el bosque que rodea la sede de la CIA en Langley. (foto: CIA).


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