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Groenlandia, una nueva piedra en el zapato de Europa

La cuestión de Venezuela, tan debatida en la comunicación de estos últimos días, en torno a la eficacia de la operación de detención del ilegal e ilegítimo Presidente Maduro, tiene un significado de advertencia a otros escenarios de posible confrontación con el ideario MAGA del Presidente Trump, en este sistema de funcionamiento, no tan singular, sino fuera por el personaje, de esgrimir la fuerza y esperar resultados. La vulneración de orden internacional, de hecho verdad, ante una ONU generadora del mismo, impotente por su propia configuración caduca, es uno más de los muchos que se suceden y que están en la memoria de todos. La cuestión de Groenlandia es algo más grave incluso, pues existe el peligro de enfrentar Europa, la Unión Europea (UE), con los Estados Unidos, y de “deshacer la OTAN”, vía obsolescencia del Tratado de Washington.

La UE no está terminada, y es difícil acometer sus últimos peldaños que la lleven a una unión política, además no hay líderes carismáticos con influencia real que culminen ese destino; su independencia estratégica depende en gran medida de su desarrollo tecnológico en competición directa con Estados Unidos y China, y Groenlandia es un activo primordial que además es uno de los Territorios de Ultramar que, perteneciente a un país de la UE, tiene tratados específicos con Bruselas y está integrado en la esfera económica y jurídica europea, vía Dinamarca ,su potencia administradora.

Sin insistir en lo que es física y humanamente Groenlandia, este Territorio Autónomo desde 1979 no puede cambiar su estatus sin la decisión de sus ciudadanos (ley del 2009), considerados, de jure, europeos a todos los efectos. En su momento recibió 32 competencias para desarrollar su política específica, entre ellas el orden público, la persecución del delito y la justicia, reservándose Dinamarca la política monetaria, la defensa y la política exterior; posee Parlamento, Gobierno, función pública, y su Jefe del Estado es el Rey Federico X de Dinamarca.

Para definir sus aspiraciones populares, en las últimas elecciones generales del 11.03.25 la participación ciudadana fue del 70%, el ganador fue el Partido Demócrata con un 29,9% de los votos, con un programa basado en una transición lenta hacia la independencia, con unas inversiones económicas sólidas para hacer posible la transición.

El segundo partido, el Naleraq, con un 24,5%, pretende una transición rápida hacia la independencia; sus antecedentes, ecologistas y socialdemócratas. En cualquier caso, los ciudadanos de Groenlandia votaron no en un 70% en el referéndum de adhesión de Dinamarca a la Comunidad Económica Europea, en 1972, de ahí la concesión de su estatuto de autonomía.

Interés estratégico de la UE por Groenlandia

Los ciudadanos de Groenlandia se sienten una nación, no una minoría danesa, tienen su propia lengua coexistiendo con la oficial de Dinamarca en las administraciones locales.

En estas condiciones y acudiendo a la tantas veces reclamada autonomía estratégica, y nunca alcanzada, de la Unión Europea, y contemplando la necesidad de una autosuficiencia energética y de tierras raras, la Comisión Europea ha considerado que Groenlandia posee 25 de las 34 materias primas de carácter crítico de importancia estratégica para la industria europea y la transición ecológica; de poder disponer de dichos elementos básicos, la UE vería disminuida sensiblemente su dependencia de China para el abastecimiento de dichos minerales, para la fabricación de material electrónico y para la transición verde.

En otro sentido, también vital, las rutas por el Ártico, merced al consabido deshielo de Paso del Noroeste, permitirían a Europa acortar en más de un 40% la distancia entre Asia y Europa. En este sentido, el documento de la UE sobre el Ártico de 2021, y más tarde del Consejo Económico y Social de la UE, han vuelto a hacer una llamada para “repensar” la estrategia de la Unión en el Ártico, ante la atracción de China, Rusia, y ahora Estados Unidos, sobre esa región, fomentando una cooperación estrecha con Groenlandia. La UE, dentro de su cooperación reforzada, asignó 225 millones de euros a Groenlandia en apoyo a los sectores de desarrollo, educación y crecimiento, en el periodo 2021-2027.

Se comprueba, por tanto, que el interés estratégico de la UE por Groenlandia no ha sido baladí, aunque sí tardío y poco evidente, y que la crisis actual se funda en las apetencias norteamericanas vía Trump, aunque de alguna manera permanentes pues los Estados Unidos han intentado comprar dicho territorio desde finales del siglo XIX; sin embargo, en esta ocasión, los movimientos del Presidente de los Estados Unidos son tan agresivos como su propia personalidad y en lugar de plantear esos retos y posibles amenazas en la OTAN, que cubre Groenlandia, han venido a mostrar su creciente desvinculación con la Organización Atlántica, a la que puede debilitar en gran medida, y sus apetencias para actuar en solitario.

Europa, con la adhesión de países no miembros de la UE, como Noruega, aunque sí de la OTAN, ha respondido a la iniciativa danesa de realización del Ejercicio  Polar Endurance con la finalidad de reconocer las circunstancias de un apoyo para la defensa de Groenlandia que podría ser secundado por otros países; la señal que se envía a Estados Unidos, principal socio de la OTAN, es clara, que tanto Europa como la OTAN tienen responsabilidades en la seguridad de la isla danesa y que pretenden ejercerlas, amparadas por los  artículo 42.7 y 5 de los Tratados de la UE y de la OTAN respectivamente.

La Administración Trump no considera consistente esta postura y es muy posible que responda con otra de las herramientas disponibles, los aranceles. En definitiva, se asiste a un principio de tensionamiento excesivo de la Organización Atlántica, para la mayor satisfacción de Putin, y también a una ocasión clave para el reforzamiento de Europa en esta crisis, si sabe aprovecharla. (Ricardo Martínez Isidoro, General de División Rdo. Presidente de AEME)


Copyright © Grupo Edefa S.A. defensa.com ISSN: 3045-5170. Prohibida la reproducción total o parcial de este artículo sin permiso y autorización previa por parte de la empresa editora.

4 comentarios

  1. Jorge Carpintero | 28/01/2026 14:09h. Avisar al moderador
    Groenlandia tiene 2.1 millones de km2 y una población de 60.000 personas. El escenario de independencia es inviable. Incapaz de proveer su propia defensa/seguridad. Requiere del apoyo de Dinamarca y la UE. Tal vez el mejor camino es la Libre Asociación como las Islas Cook.    
  2. José Francisco | 25/01/2026 03:05h. Avisar al moderador
    Este general dice que Groenlandia es una piedra en el zapato de Europa, un territorio Europeo como si nos sobrara o estorbara, este señor nos toma por algo que no se puede decir aquí, señor general el que nos sobra y estorba es Trump y gente que piensa como el,pero por lo visto este general piensa que Trump tiene razón y tenemos que ceder Groenlandia como si Trump nos hiciera un favor por quedarsela. Ahora me explico como nuestro ejército lleva muchos años siendo un desastre y dependientes de EEUU.    
  3. Juan López | 24/01/2026 21:09h. Avisar al moderador
    Cierto . La piedra en el zapato de Europa se llama Donald Trump y no Groenlandia . Groenlandia es Dinamarca .   
  4. Cavalier | 24/01/2026 12:31h. Avisar al moderador
    Titular del artículo equivocado, la piedra en el zapato para Europa es Trump, Groenlandia nunca ha sido un territorio que provoque conflicto en Europa.    

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