Tanto los programas de modernización como los programas de desarrollo navales, han incluido proyectos de I+D+i de sistemas y equipos sensores y antimisil, y paralelamente además se ha licitado parte de una necesidad operativa urgente de un sistema naval denominado “Lanzador embarcado”. Este debería incluir tanto los sensores como las armas aunque solo se ha licitado y adjudicado la parte de los sensores necesarios para al menos poder detectar y seguir con sistemas electroópticos las diferentes amenazas aéreas, ya sean aviones, helicópteros, misiles, o drones aéreos, pero siendo también efectivos para la amenaza actual de superficie como los drones de superficie.
El sistema adjudicado, por lo tanto, será parte fundamental de la doctrina y táctica de guerra antiaérea (Anti Air Warfare o AAW), específicamente la ASMD (Antiship Missile Defence), y la CIWS (Close In Weapons System) o defensa de punto en castellano, pero también parte de la guerra de superficie (Anti Surface Warfare o ASUW) y dentro de esta, de la guerra asimétrica.
Todos y cada uno de los programas y proyectos contemplan tanto medios Hard Kill como Soft Kill, las primeras serían los efectores cinéticos como misiles, y la segunda los efectores electromagnéticos como la perturbación, el engaño y la energía dirigida, pero en ningún proyecto se ha determinado el más económico y quizás preciso, la artillería especializada CIWS.
Efectivamente, en muchos casos de AAW (ASMD y CIWS) y de ASUW, el misil es el efector necesario y preciso, requiere sensores con detección temprana y seguimiento preciso para asignar el arma, me refiero a las amenazas de aviones y misiles contra nuestros buques, pero para las amenazas como helicópteros y drones aéreos, el uso del misil es una aberración doctrinal y táctica y un gasto desorbitado, lo que muchos hemos dicho, “matar moscas a cañonazos” no es rentable ni doctrinal ni económicamente. No podemos ni deberíamos hacer frente a una amenaza barata, aunque altamente sofisticada y en el estado del arte como son los drones aéreos, con misiles que además de carísimos tienen similar efectividad que la artillería antimisil.
España, hace unos años, desarrolló un arma artillera para CIWS que se denominó MEROKA del que todos conocemos el fracaso de proyecto por diversas circunstancias. Internacionalmente, las unidades de la US Navy, tienen la mayoría instalados sistemas artilleros CIWS como el Vulcan Phalanx, o actualmente el mixto, SeaRAM. En Europa, son los Goalkeeper neerlandeses los dedicados a CIWS, pero muchos países de nuestro entorno están aplicando la artillería principal y secundaria con sus respectivos calculadores balísticos y la munición específica necesaria, como un efector Hard Kill CIWS de gran efectividad.
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Veterano sistema Meroka (Armada)
Un arma artillera CIWS de excelencia debería ser un arma de tipo RGF o Rapid Gun Fire con una elevada cadencia de tiro, con aprovisionamiento de munición rápida y con los sistemas sensores más precisos para seguimiento una vez asignada, y tiro denso con el correspondiente calculador balístico asociado. Obviamente el arma, como el resto de las armas en un buque moderno, estaría integrada en el sistema de combate. Esta arma tiene la ventaja además de que sería también muy útil contra las amenazas asimétricas tipo helicópteros, drones aéreos, drones y otras amenazas de superficie.
Como decía anteriormente, no se están contemplando en la capacidad CIWS, efectores Hard Kill artilleros, solo misilísticos, aunque actualmente, como han hecho otras marinas, el paso intermedio actual sería integrar las artillerías existentes como arma CIWS, pero sin la capacidad RGF.
Hace unos años, una empresa nacional especializada en armamento comenzó un proyecto de I+D+i cuyas características ya se adelantaron en 2019 y luego 2021 de un arma CIWS artillera que montaría un arma de 25 mm. rotatoria con gran cadencia de tiro y por lo tanto capacidad RGF, tenía la sensorística electroóptica correspondiente y con gran capacidad de almacenamiento para aprovisionamiento. Por lo que sé este proyecto está o parado o desechado.
Finalmente, y a modo de conclusiones me gustaría que la industria nacional pudiera responder a la pregunta del título de este artículo. ¿Es tan complicado desarrollar un arma de este tipo nacional? Cierto es que como decía anteriormente, aquí se diseñó y desarrolló una, el MEROKA, que fracasó, pero eran otros tiempo y otros niveles de tecnología, no me creo que con el gran nivel que está adquiriendo la industria de defensa nacional, no seamos capaces de desarrollar un arma puntera con estas características que sería un avance importante, una solución de arma CIWS más económica y que seguro que tendría un esplendoroso horizonte no solo en el mercado nacional, sino también en el internacional. (Francisco de Paula Romero Garat, Capitán de Navío (ret), Asesor Militar y Naval)
Sistema Goalkeeper en la fragata portuguesa Dom Francisco de Almeida (José Maria Navarro)






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