Miércoles, 10 de agosto de 2022 Iniciar Sesión Suscríbase

Ayuda militar a Ucrania apoyando a las Fuerzas Armadas españolas y a la industria

Ysabel, el nuevo buque logístico de Defensa que traslada material militar a Ucrania.

Diferentes empresas españolas del sector de la Defensa estarían en condiciones de suministrar a sus Fuerzas Armadas equipos nuevos o renovados para permitir el suministro rápido de equipamiento a Ucrania. Durante la reciente feria parisina Eurosatory, delegaciones enviadas por el Ministerio de Defensa de Ucrania han mantenido reuniones con fabricantes de equipamiento militar. Como informamos en detalle en esta edición, con el trasfondo de la guerra en ese país han sido muchas las novedades de este salón, fundamentalmente en el ámbito de la artillería, vehículos, lanzacohetes y misiles.

Las empresas españolas también recibieron visitas de estas delegaciones, solicitando información sobre productos y operaciones comerciales en los que la urgencia tiene gran peso. Pero también con plazos de entrega más dilatados, de hasta tres meses, lo que puede dar idea de la más que posible prolongación del conflicto. La cuestión es que las necesidades ucranianas de armamento siguen estando ahí y continúan siendo urgentes.

En ese contexto, las empresas han trasladado al Ministerio de Defensa y al Gobierno, en última instancia, una interesante propuesta basada en el suministro a Ucrania, como ayuda militar de España, no tanto de excedentes, a veces en dudoso estado, como el caso de los carros combate Leopard 2A4 del Ejército de Tierra, que requerirían de un proceso de puesta a punto que tomaría meses, sino de la formalización de acuerdos a tres bandas con las Fuerzas Armadas españolas, cediendo éstas material en servicio a cambio del suministro de nuevo equipamiento.

Por ejemplo, en el caso de la munición, se acordaría la provisión de determinadas cantidades a Ucrania con el compromiso de la inmediata reposición a cargo de compañías españolas en mayor cantidad, con la expectativa de posibles nuevos suministros. De esta manera se enviaría al país material en condiciones totalmente operativas, que sería reemplazado en España por otro nuevo con mayor vida útil.

En el caso de los carros de combate o de otros vehículos, el movimiento sería el mismo: ceder equipo actualmente operativo en las unidades (con el correspondiente visto bueno del fabricante original en caso de no ser español), a cambio de la llegada, en el menor plazo posible, de otros nuevos o, en el de los carros, unidades de Leopard 2A4 ya renovadas en orden de marcha y con prestaciones mejoradas.

Lo mismo sería aplicable a transportes de personal, piezas de artillería, como los veteranísimos M-109, necesitados de reemplazo, u otros logísticos, por citar algunos ejemplos. De esta manera se cumplirían varios objetivos. En primer lugar, el Gobierno español podría suministrar equipamiento militar a Ucrania de primera clase y en un corto plazo; en segundo, las Fuerzas Armadas renovarían sus reservas de munición y de determinados medios; y en tercer lugar, la industria nacional se beneficiaría de nuevos pedidos, en la línea del nuevo ciclo inversor anunciado por el Gobierno.

 


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