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El Pentágono cancela el programa Phantom Express de lanzamiento de satélites

La Agencia de Investigación de Programas Avanzados de Defensa (DARPA) estadounidense ha anunciado la cancelación del programa Phantom Express con el que estaba desarrollando un nuevo sistema de posicionamiento de satélites mediante una aeronave que iba a desarrollar Boeing.

Tras su puesta en marcha en 2013, Boeing se adjudicó el contrato en 2017 sin embargo la semana pasada anunció su retirada del programa después de revisarlo en profundidad, lo que significaba de facto la muerte del programa. Boeing anunció en un comunicado que redirigía los esfuerzos de este programa a otros dominios en mar, aire y espacio. DARPA anunció posteriormente que aunque el programa se cancele, los objetivos perseguidos se mantenían por lo que seguiría buscándolos por otro lado.

El programa Experimental Spaceplane (XS-1) pretendía desarrollar una aeronave capaz de despegar como un cohete y aterrizar como una aeronave, parecida en concepto al transbordador espacial o Shuttle pero diseñado expresamente para portar una carga útil para posicionar en última instancia satélites gubernamentales o comerciales de una manera rápida.

El bautizado como Phantom Express volaría hasta el espacio portando en la parte superior de su fuselaje una segunda etapa donde se alojaría el satélite. Estaba previsto poder colocar satélites de hasta 1,3 toneladas en una órbita baja terrestre (Low Earth Orbit o LEO). Lanzada esta, la aeronave retornaría a la tierra lista para ser puesta de nuevo en servicio con relativa rapidez, no en vano el objetivo era diseñar un sistema que fuera rápido y barato de usar.

El Phantom Express iba a tener una longitud de 30 metros, un diámetro de 4,1, una envergadura alar de 19 metros y estaría propulsado por un motor AR-22 de Aerojet Rocketdyne derivado del empleado por el citado Shuttle, alimentado por hidrógeno líquido y usando oxígeno líquido como oxidante.

Boeing y DARPA iban a trabajar como socios en este programa para el que consideraba que los retos técnicos estaban ya superados. Por ello DARPA seguirá buscando la manera de cumplir los objetivos de seguridad nacional planteados, entre ellos emplear el sistema de propulsión basado en un cohete de combustible líquido. La experiencia de Boeing en el desarrollo de la aeronave no tripulada espacial X-37B sería aprovechada en este programa, estando previsto que durante este año se realizaran entre 12 y 15 demostraciones. (José Mª Navarro García)

Fotografía: Recreación gráfica del Phantom Express (Boeing)

El Phantom Express despegaría como un cohete (Boeing)


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