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Inteligencia militar y big data contra el coronavirus

Que la pandemia del coronavirus está planteando retos de todo tipo a los gobiernos de medio mundo ya no escapa a nadie. La imprevisión de estos unida a la falta de conocimiento sobre la naturaleza de la amenaza ha supuesto que el virus se haya distribuido a nivel global amenazando los sistemas sanitarios y las economías sobre todo de los países más avanzados.

Estos factores han hecho que el crecimiento del número de contagios haya colapsado en gran medida los hospitales de medio mundo, como bien hemos comprobado en nuestro país. Mientras que se saturaban las Unidades de Cuidados Intensivos (UCIs) y se adolecía de respiradores para los pacientes, se desconocía todavía cómo funcionaba el virus, a qué tipo de pacientes afectaba o si las medidas de aislamiento que muchos países han impuesto son efectivas y se desarrollan adecuadamente.

Mientras que empresas del sector de defensa y aeroespacial adaptaban sus medios productivos para poder fabricar equipos cuya demanda se incrementó exponencialmente como los citados respiradores, piezas para estos o pantallas protectoras (como hemos ilustrado en defenas.com), otras aproximaciones procedentes de este sector han sido ofrecidas y estarían siendo empleadas por diferentes países, caso de Israel.

Una de las herramientas que se está mostrando más útil es el tratamiento de grandes cantidades de datos (big data) relativos a la población, su distribución y movimiento así como los datos médicos, de tal manera que se puedan establecer patrones de comportamiento del virus, prevenir su difusión y alertar a los centros hospitalarios donde se prevé puedan incrementarse notablemente los casos, para poder preparar los recursos necesarios y evitar la falta de medios que obligue a practicar el triaje entre los afectados.

Una de estas herramientas es Wisdom Stone (Piedra de la Sabiduría) que la compañía israelí Rafael presentó en el año 2016 y que hemos visto en diferentes ferias en Latinoamérica. Wisdom Stone, ofrecida al Ministerio de Salud de Israel, es una herramienta que permite la fusión de datos y su análisis facilitando encontrar patrones ocultos, conexiones no visibles a primera vista, actividades no detectadas y que facilitan la toma de decisiones en tiempo real tras captar información de todo tipo procedente de fuentes abiertas. El Wisdom Stone soporta más de 10 petabytes (PB) el equivalente a 1015 bytes (1.000.000.000.000.000 de bytes) de datos procedentes de bases de datos, documentos o archivos.

Como el lector se habrá podido imaginar, se trata de una herramienta diseñada para Ministerios de Defensa y de Interior y agencias de inteligencia que ahora es ofrecida para luchar contra el coronavirus. Mediante la toma de datos relativos a la posición de ciudadanos afectados que aportan voluntariamente sus datos y su geolocalización a través de sus teléfonos móviles, Wisdom Stone puede detectar patrones de contagio así como avisar a los ciudadanos si han estado en contacto con un contagiado, como evitarlo o recibir mensajes sobre cómo actuar en estos casos.

Mediante la evaluación de datos estructurados o no estructurados o información cruzada de fuentes que pueden incluir bases de datos a nivel nacional o regional, medios de comunicación o redes sociales, se pueden poner en marcha protocolos de actuación tanto para las autoridades sanitarias como policiales que pueden incluso monitorizar el correcto respecto de las medidas de confinamiento puestas en práctica.

Empleando Inteligencia Artificial (IA) se pueden predecir las localidades o incluso barrios donde la incidencia del virus va a ser mayor o donde pueden aparecer nuevos casos. Herramientas como esta resultan útiles sobre todo en las primeras fases del contagio, evitando la toma de decisiones no fundadas en datos objetivos y optimizando los recursos sanitarios para reducir en lo posible la incidencia de la pandemia.

Hemos sabido que esta solución fue ofrecida recientemente en Brasil por Stefanini Rafael, la joint venture formada por la brasileña Stefanini y la citada Rafael como forma de auxiliar a los órganos de gobierno para monitorizar los contagios entre la población.

Ante las dudas sobre la privacidad de los datos y su correcto empleo, el fabricante israelí afirma que el sistema respeta la regulación de cada país relativa a la privacidad y que los datos no son almacenados en ningún sitio salvo en los terminales telefónicos de los ciudadanos que se instalan voluntariamente la aplicación. Una aplicación de este tipo permite a la Administración operar con transparencia en lo que se refiere al tratamiento de los datos, requiriendo la autorización del ciudadano y desinstalándose cuando este lo determine o cuando la autoridad determine el fin de la pandemia.

Big data sanitario

En estos momentos cobran relevancia algunas iniciativas de tratamiento de big data sanitario, como Savana, una iniciativa española de tratamiento de información clínica mediante inteligencia artificial para obtener información y facilitar el acceso a publicaciones y anticipar tratamientos por ejemplo. La cantidad de información médica crece a ritmo exponencial y es muy difícil para los profesionales asimilar todos los desarrollos, investigaciones y líneas de actuación que se ponen en marcha a nivel global.

Esta compañía ha adaptado un algoritmo basado en un motor lingüístico que convierte esa gran cantidad de informes, historiales médicos o publicaciones en datos numéricos y bases de datos que permiten indexar y automatizar las búsquedas. En última instancia se puede realizar análisis predictivo para anticipar la evolución de las patologías y poder prevenir los tratamientos más adecuados. Actualmente Savana ha puesto en marcha un estudio internacional para definir las características clínicas y detectar factores predictivos que permitan analizar la evolución de pacientes con coronavirus. Para ello la empresa está empleando bases de datos hospitalarias en español, inglés, francés y alemán.

Detección febril

Desde Israel de nuevo nos llegan noticias de otra iniciativa de este tipo ya que la compañía Semi Conductor Devices (SCD), cuya actividad se centra en el área de sensores infrarrojos refrigerados y no refrigerados, participará en un programa experimental del Ministerio de Defensa de Israel para la monitorización remota de datos fisiológicos para asistir a los profesionales médicos en el diagnóstico.

El Directorio De Investigación y Desarrollo del Ministerio de Defensa de Israel (DDR&D) junto a las Fuerzas de Defensa de Israel está diseñando un sensor infrarrojo de elevada sensibilidad denominado VOXI que permite la toma de temperatura automática y remota que facilitará el diagnóstico del coronavirus entre los pacientes de hospitales pero también la detección de ciudadanos con elevada temperatura incluso en espacios densamente poblados como estaciones de tren, centros comerciales o edificios de oficinas por ejemplo. (José Mª Navarro García)

Fotografía: Wisdom Stone (Rafael)

Monitorización remota de la temperatura corporal (SCD)

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